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24/10/2026 Los Andes (Mendoza) - Nota - Política - Pag. 3

Acusan de liderar una banda criminal a los Kirchner
Lucía Salinas

Una organización criminal, pensada, diseñada y puesta en funcionamiento para lavar dinero de origen ilícito, fue la responsabilidad central atribuida a Cristina y a Máximo Kirchner durante la primera audiencia del juicio Hotesur- Los Sauces. A lo largo de la lectura del requerimiento que detalla los hechos investigados y el rol de cada uno de los imputados, la expresidenta, su hijo y otros 31 imputados siguieron la audiencia de manera virtual.
La audiencia se hizo ayer, a sólo tres días del fallo de la Cámara de Casación que ordenó la realización de un único juicio para los expedientes Hotesur SA y Los Sauces S.A (empresas de la familia Kirchner). El Tribunal Oral Federal 5 resolvió no postergar el comienzo del debate y garantizar la comparecencia de todos los involucrados en ambos casos.
Con un cuarto intermedio de 20 minutos, la primera audiencia se desarrolló desde las 10 hasta las 13. El juicio se reanudará el lunes y por el momento, mantendrá la frecuencia de dos encuentros semanales.
Sucede que el Código Procesal Penal contempla el plazo de diez días hábiles para que las partes preparen el juicio. Para ayer estaba previsto, tal como se comunicó, el inicio únicamente de Los Sauces. Con la decisión de esta semana de juzgar ambas investigaciones juntas, las partes pidieron que se respete el tiempo estipulado en el Código para afrontar el desarrollo de Hotesur.
El presidente del Tribunal Oral Federal 5, José Michilini, junto a sus pares Adriana Palliotti y Fernando Machado Pelloni e informaron que la lectura del requerimiento de elevación a juicio de Los Sauces demorará los diez hábiles que reclaman algunos imputados, para que después de ese plazo se comiencen a escuchar los hechos investigados en Hotesur, el rol de los imputados y los delitos atribuidos.
En 264 páginas se detallan las maniobras que posibilitaron que las operaciones de blanqueo de activos se concreten. Se determinó que la inmobiliaria fue el vehículo para blanquear más de 25 millones de pesos.
Se trató, dice el requerimiento del Ministerio Público Fiscal que en el juicio está representado por Diego Velasco, de una estructura criminal diseñada para operar durante más de doce años, "montada sobre una sincronizada división de roles dentro y fuera de la administración pública nacional, con el propósito excluyente de sustraer fondos del Estado y luego reciclarlos en el patrimonio privado de la familia presidencial".
Mientras Lázaro Báez seguía la audiencia desde el penal de Ezeiza, Cristina Kirchner hacía lo propio desde San José 1111. Ambos están presos bajo distinta modalidad, en cumplimiento de la condena por administración fraudulenta en perjuicio del Estado juzgada en el caso Vialidad.
La lectura de las acusaciones en Los Sauces volvió a reunirlos como parte de una misma "organización criminal". Así se describió el contexto de las operaciones de blanqueo: "Los negocios espurios fueron entablados con los "empresarios amigos". Toda maniobra de lavado de activos reconoce como paso previo uno o más ilícitos que la preceden y que constituyen el origen del dinero que luego será canalizado. La estructura de lavado de activos "fue instaurada en base a dos fuentes de financiamiento", es decir, dos grupos de empresas: uno perteneciente a Lázaro Báez y el otro a Cristóbal López y Fabián De Sousa".
La ex Presidenta volvió a escuchar la estructura delictiva que la llevó a prisión: la defraudación al Estado Nacional a través de la obra pública vial en la provincia de Santa Cruz entre 2003 y 2015. Esos fondos calificados de irregulares, con sobreprecios y un sistema de direccionamiento de los procesos licitatorios, fueron indispensables para poder canalizarlos a favor de la firma Los Sauces por parte de las empresas de Lázaro Báez.
Bajo esa definición categórica, el requerimiento acusador sitúa a Cristina Kirchner como jefa de una asociación ilícita y a su hijo Máximo Kirchner como organizador, en un esquema donde el empresario Lázaro Báez ofició de socio comercial estratégico e inquilino clave para consumar las maniobras de lavado de activos. La acusación determinó que la sociedad comercial Los Sauces S.A., constituida el 7 de noviembre de 2006 en Río Gallegos ante el notario Jorge Ludueña, jamás funcionó con los parámetros de una inmobiliaria convencional.
La firma nació con un capital social de apenas 100.000 pesos, integrado en un 45 por ciento por Néstor Kirchner, un 45 por ciento por Cristina Fernández de Kirchner y el 10 por ciento restante por Máximo Kirchner, quien asumió la presidencia formal del directorio.
A lo largo de una década, la compañía careció de una sede comercial efectiva -fijando domicilios en estudios contables ajenos o en residencias particulares-, no registró empleados y concentró el 88 % de toda su facturación histórica en solo dos clientes: los grupos empresariales de Lázaro Báez y de Cristóbal López y Carlos De Sousa.

HIPÓTESIS. La Justicia investiga lavado mediante empresas familiares.


Menciones: Cristina Kirchner, Máximo Kirchner, Hotesur, Los Sauces, José Michilini, Adriana Palliotti, Fernando Machado Pelloni, Diego Velasco, Lázaro Báez, San José 1111, Vialidad, Cristóbal López, Fabián De Sousa, Santa Cruz, Los Sauces S.A., Río Gallegos, Jorge Ludueña, Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner, Carlos De Sousa, Cristóbal Manuel López


#76148117   Modificada: 24/10/2026 04:54 Superficie artículo: 481.73 cm²
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Audiencia: 19.000