24/10/2026 Página 12 - Nota - Economía - Pag. 10
Datos que respaldan lo que Milei ya admite Mara Pedrazzoli La economía está estancada y no hay perspectivas de mejora a corto plazo. El Gobierno lo atribuye al contexto externo pero lo que no funcionan son los motores internos. Muchos son los datos que fundamentan por qué Javier Milei admitió que la economía no evoluciona como su Gobierno esperaba. El mandatario reconoció que "los indicadores no están evolucionando tan positivamente como esperábamos", mientras el desencanto crece no solo entre la población, sino también dentro del propio poder. La probabilidad de que la economía argentina abandone la fase expansiva y entre en recesión alcanzó en septiembre el 82 por ciento, según el Índice Líder (IL) de la Universidad Torcuato Di Tella. El indicador interrumpió en agosto la tendencia descendente de los últimos meses (registró un incremento de más de un punto porcentual) y se estabilizó en septiembre. El dato se mantiene en niveles elevados dentro de la serie reciente. La probabilidad había comenzado a escalar con fuerza desde agosto del año pasado, cuando pasó de 56,16 a 98,61 por ciento, para luego iniciar una trayectoria descendente. El IL se construye a partir de las probabilidades del mes anterior, por lo que tiende a mostrar cierta inercia. Su objetivo es anticipar cambios de tendencia en el ciclo económico que mide el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). El Indec difundió días atrás el dato de actividad económica de agosto, que mostró un estancamiento respecto de julio, mes en que la actividad había registrado una fuerte caída (0,1 y menos 2,6 por ciento respectivamente). Ese dato explica, en buena medida, el giro en el discurso de Milei. Los analistas coinciden en que la economía entrará en recesión técnica en el tercer trimestre, es decir, acumulará dos períodos consecutivos de caída en la comparación trimestral. El "vamos a lograr 4 años seguidos de crecimiento", que sostiene Milei, se transformó en "si reelegimos, los 4 años siguientes serán inolvidables". Lo cierto es que la economía entrará en una nueva etapa recesiva, donde la caída de la demanda agregada, generada por el programa desinflacionario basado en ancla salarial y fiscal, no llega a ser compensada por la expansión en los sectores primarios. Y nada en los indicadores económicos anticipa un cambio de tendencia de cara a un nuevo mandato. "No hubo 18 meses de crecimiento, hubo 18 meses de destrucción de empresas", afirman desde el Instituto Argentino Grande (IAG) en su último informe semanal de coyuntura. Desde noviembre 2023 se destruyeron 32.290 empresas. Y bajas hubo en todas las provincias, excepto en Neuquén con un crecimiento moderado del 0,8 por ciento. Asimismo, contabilizaron 14 meses seguidos de destrucción del empleo privado registrado. Desde junio de 2023 este viene cayendo sin parar, desde que se tiene registro (2009) nunca había sucedido algo similar: aunque no es la caída más profunda, es la más sostenida. En estos 14 meses se perdieron 160.119 puestos de trabajo privado registrado. Para encontrar una caída similar (6 trimestres consecutivos de destrucción) hay que retrotraerse al 2001/02, afirma el IAG. La actividad industrial, el empleo y los ingresos, nada menos, son el talón de Aquiles de la gestión. Para matizar esos datos, el ministro de Economía, Luis Caputo, recurre a la serie "tendencia-ciclo" al difundir el EMAE y destaca que los salarios del sector privado registrado crecieron tres meses seguidos por encima de la inflación. Lo que omite es la caída acumulada de 2,3 por ciento entre noviembre de 2023 y agosto de 2024, según Luis Campos, investigador de CIFRA-CTA. Milei reconoció algunas falencias, pero responsabilizó primordialmente a los shocks externos. "Lo que se esperaba que la economía creciera, está creciendo menos. Eso hace que la demanda de dinero crezca menos de lo que debería crecer y, consecuentemente, el ritmo al que baja la inflación es menor y, obviamente, los indicadores de Argentina no estarían evolucionando tan positivamente como esperábamos en un primer momento". La inflación, es cierto, no bajará fuertemente mientras se sigan ajustando tarifas, sostienen desde el IAG. Los precios regulados por el gobierno están todavía un 10,6 por ciento abajo que el pico del macrismo en julio de 2019: si el Gobierno continúa reduciendo los subsidios hasta esos niveles, difícilmente la inflación perfore el 1 por ciento este año. Para Milei, las tarifas de los servicios regulados no explican la inflación. La responsabilidad, sostiene, es de otros: del contexto internacional o de los "kukas", que alimentan la incertidumbre. Quien se siente más cómoda cuestionando, más o menos directamente, a los responsables de la gestión económica es Patricia Bullrich. Con respecto a la gestión de Luis Caputo marcó varios apartamientos. Lanzó una sutil autocrítica al señalar que se necesitaba "más velocidad en los resultados para lograr que el cambio se sienta en la vida cotidiana... que llegue a las familias, a las empresas, a cada argentino", y también marcó fuertes diferencias respecto del texto original sobre discapacidad que el ministro incorporó en el Presupuesto 2025. Uno de los grandes problemas del modelo es la destrucción de empleo formal. Menciones: Javier Milei, Gobierno, Índice Líder (IL), Universidad Torcuato Di Tella, Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), Indec, Instituto Argentino Grande (IAG), Neuquén, Luis Caputo, Luis Campos, CIFRA-CTA, Patricia Bullrich, macrismo, kukas, Presupuesto 2025, NA, Ceco1 cfinanE
![]() |
||
24/10/2026 Página 12 - Nota - Economía - Pag. 10






