24/10/2026 Página 12 - Nota - El País - Pag. 4
Ocho historias que ahora recuperan la identidad Durante unas cinco décadas fueron, entre otras miles, ocho historias de dolor, terror, injusticia e impunidad, pero también de lucha y resiliencia. Hoy, esas ocho historias volvieron, pero a modo de anuncio, de reivindicación y de restitución de la identidad y la verdad. En la Sala de los Tribunales Federales de Córdoba, se escuchó a los familiares de Juan Carlos Soulier, María Luisa Salto, Mercedes del Valle Ramírez, Mónica Protti de Guillén, Cecilia Alicia Pessina Libro de Ávila, Claudio Norberto Nardini, Pascual Delfín Ludueña y Néstor Albino Acosta. Son los últimos que identificó el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en la zona de Loma del Torito, dentro de una gran reserva natural militar de 14 mil hectáreas donde se encuentra el excentro clandestino La Perla. "En mi familia quedan dos desaparecidos: mi tío Luis y mi mamá. Hasta hace unos días eran tres. El `Negro´ Carlos volvió de ese lugar oscuro y podemos abrazarlo", dijo entre lágrimas Sebastián Soulier. La historia de Juan Carlos Soulier encierra una paradoja. Su hermana Julia fue, hasta julio de 2025, cuando murió, la directora del Espacio para la Memoria La Perla. En tanto, a Sebastián, el hijo de Juan Carlos y Adriana, le tocó hablar ante un conmovido auditorio: "Estoy contento y emocionado, las lágrimas se me caen solas de alegría. Me dicen el Negro ´, soy hijo del otro Negro´: Juan Carlos Soulier. En mi familia quedan dos desaparecidos: mi tío Luis y mi mamá. Hasta hace unos días eran tres. El `Negro´ Carlos volvió de ese lugar oscuro. Podemos abrazarlo". Un operativo en el barrio Villa Páez (donde vivían) en agosto de 1976 terminó con la detención de Juan Carlos, Adriana, el padre de Juan Carlos y el pequeño Sebastián. "Nosotros nacimos buscando. Hace 50 años que buscamos. Tuvimos a las viejas como faro, a los pañuelos como faro. Después de 50 años, la tierra nos devuelve 38 identidades que vuelven a las familias. Y aparece en un momento donde parece que está todo mal: el presidente niega el 24 de marzo, hay discursos que reivindican a la última dictadura militar, hay diputados que se suben a una combi y van a visitar a represores. Es raro, y aparecen ahora para dar una certeza, de que sí, que esto fue lo que sucedió: que acá se secuestró, se torturó, se asesinó, se trasladó, se los enterró, se los volvió a sacar y se los volvió a trasladar", reflexionó Sebastián. Abajo del escenario, le dirá a PáginaI12 que los ahora exdesaparecidos "aparecen y dicen `acá estamos´, también nos sacuden un poco a nosotros, que creo que nos hace falta". Recordó que en esa misma sala de conferencia, dos días atrás, se realizó la apertura del juicio contra 20 exmilitares y expolicías por crímenes de lesa humanidad cometidos en Río Cuarto. Soulier declamó: "Acá ganó la vida. Hace dos días, en esta misma sala, estaban sentados nuevamente. Sin declarar, sin decir nada, negándonos la verdad con ese pacto de silencio. Hasta que no los encontremos a todos, no vamos a parar. Y sabemos que somos insistentes. Nos merecemos poder hacer estos cierres. Y nos merecemos una sociedad distinta, más justa, que también es una forma de reivindicarlos. Nosotros ganamos. Tenemos cada 24 de marzo 150 mil personas en la calle. Ganó la vida, no la muerte", aseguró. La mano de Cecilia Graciela Pessina recordó a su hermana mayor, Cecilia: "Fui atrás de todo lo que me propuso ella. Tenía una forma de ser hermosa y yo le tenía profunda admiración". Hizo un relato estremecedor de cómo la dictadura atravesó la historia de su familia. El 13 de agosto de 1976, su cuñado Benjamín Ávila fue asesinado en un supuesto enfrentamiento. Esa misma noche, un grupo de tareas fue a buscar a su hermana, que estaba en su domicilio con su hija de apenas tres años. Los secuestradores tocaron el portero y avisaron a los vecinos: "Nos llevamos a la mamá, dejamos a la nena". Su padre, que vivía en Río Tercero, lo primero que hizo al enterarse fue pedir consejo a Fabricaciones Militares, donde había trabajado por décadas. Le recomendaron ir a la comisaría antes de partir en busca de su hija. Allí lo secuestraron, lo subieron a un Falcon verde y lo llevaron a Córdoba, presuntamente a la D2 (en plena zona céntrica, entre la Catedral y el Cabildo). Días después se bajó de un taxi frente a su casa, con señales de haber sido muy golpeado. La familia siempre supuso que lo torturaron para hacerle escuchar sus gritos a su hija Cecilia, que militaba en la Organización Comunista Poder Obrero (OCPO). "Me cuentan que encontraron lo que yo llamé el huesito que habla. Es el metacarpo de la mano derecha. Con esa mano, Cecilia escribió cuentos en la adolescencia, escribió apuntes estudiando su profesión de psicóloga. Ejecutó a Mozart, a Schubert y Beethoven con esa manito de la que ahora encontraron una parte", dijo su hermana muy conmovida. El equipo del laboratorio del EAAF asegura que esos huesillos son los más difíciles para la extracción de material genético. La remoción de los cadáveres en la zona no deja opción: de la gran mayoría solo quedaron restos minúsculos, tanto que algunos se terminan destruyendo en la extracción de ADN y no dejan restos para devolver a las familias. "El huesito me cuenta -continuó Graciela- que apareció la prueba. Los años en los que intenté demostrar lo que pasó, buscando testimonios de la desaparición, llegaron a su final. Ahora tenemos la constancia de que fue secuestrada y asesinada. Yo ya no tengo que demostrar que desapareció". Carolina, la hija de Cecilia y Benjamín que quedó sin sus padres cuando era apenas una niña, falleció a los 51 años. "Le costó mucho vivir. Esto cicatriza en cierto aspecto, pero no significa olvido, sino compromiso para seguir trasladando esta historia a las nuevas generaciones", dijo Graciela. De Pascual Delfín Ludueña se encontró un pequeño hueso del pie. "El pie deja huella, y el de él dejó una huella muy importante", deslizó su sobrina Rosa. Empleado de la Fiat y delegado sindical, como muchos de los identificados (el perfil sociocupacional más numeroso es el de trabajador, por encima de profesionales o estudiantes). Los represores lo fueron a buscar a su casa del barrio Patricios. Se hizo socio de Belgrano una semana antes del 24 de marzo de 1976, día en que fue secuestrado. Hoy, un mural en el Gigante de Alberdi lo recuerda. "La verdad ya no está amarrada, está libre. Y esta verdad, aunque sea dolorosa, nos acerca a la justicia. Y eso nos acerca a la paz", completó Rosa. María Luisa Salto llegó a Córdoba para estudiar medicina. Estaba en tercer año, tenía 20 y militaba en la JUP. Parte de una familia numerosa, tenía nada menos que diez hermanos. Ocho de ellos todavía viven. "Fue secuestrada, torturada, desaparecida y no murió, sino que fue asesinada por un estado de terror, una dictadura cívicomilitar que hizo lo imposible por borrar las huellas. Después de 50 años, es una alegría recuperar un poquitito de ella y llevarla a Cipoletti para que esté con nuestros padres y nuestro hermano fallecido", esbozó su hermana entre lágrimas. El ferroviario Néstor Albino Acosta Ludueña era ferroviario de familia de ferroviarios, similar al de la canción compuesta por el escritor cordobés Daniel Salzano y cantada por Jairo. En otras décadas, antes de su liquidación, los trenes eran motivo de orgullo y una identidad inquebrantable para los trabajadores de ese rubro. Su padre, Cipriano, trabajaba en el Mitre. Cuando entró, Néstor empezó a tener participación gremial y a militar en el PRT. Graciela Torres y Aldo Oscar Ojeda, sus compañeros de trabajo, continúan desaparecidos. Su hermana Rosa habló sosteniendo su foto: "Es un impacto terrible saber lo que presentíamos, pero no teníamos el cuerpo. No sabíamos dónde estaba Néstor. Somos una familia común, de gente trabajadora". "Néstor está acá con nosotros, dejó de estar ausente, de tener la condición de desaparecido. La lucha dio sus frutos para que la verdad salga a la luz. Gracias a la lucha de las familias de no haber dejado nunca de exigir justicia, a los organismos de Derechos Humanos, a los equipos de antropología forense, a los juzgados, y a los que trabajan para que esto salga a la luz", resumió Nora. También era sindicalista Claudio Norberto Nardini. En este caso de Atilra, el gremio de los lácteos. Porteño de nacimiento, trabajaba en la empresa SanCor. Fue secuestrado en abril de 1976 frente a su madre, su hermano y su cuñada. Los responsables de su secuestro y desaparición fueron juzgados el 25 de agosto de 2016 en la sentencia de la megacausa "La Perla-La Ribera-D2". Su familia no pudo estar en la conferencia por un problema grave de salud de uno de ellos. En Río Cuarto, Mónica Protti de Guillén nació, hizo la primaria y la secundaria. Hasta que la vocación por la medicina la llevó a la capital provincial para estudiar en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Para su hermana, "mantener en la memoria la vida de Mónica, la vida anterior a su injusto asesinato, era importante y hay que conservarla para la descendencia". La mujer admitió lo chocante que le resultaba la idea de recibir apenas unos restos óseos de pocos milímetros: "Antes de este hallazgo, era reticente a que me dieran un huesito. Pero ahora que se dio se me hizo presente el verso de una canción (NdR: "Puente", de Gustavo Cerati): "Desordené átomos tuyos para hacerte aparecer". Al lado de la mujer, la escuchaba atentamente Guillermo Sagripanti, el geólogo de la Universidad Nacional de Río Cuarto que fue calificado como el `Messi´ del equipo de búsqueda, ya que su trabajo permitió delimitar con precisión el lugar del predio donde se dieron los hallazgos. Un investigador de esa universidad nacional le devolvió a su ciudad una desaparecida. De Mercedes del Valle Ramírez se sabe poco. Tenía 22 años cuando fue secuestrada el 3 de julio de 1976. Los registros de los espacios de memoria indican que cursaba estudios secundarios en el colegio Juan Larrea y era militante estudiantil. Permaneció cautiva en La Perla y hasta esta semana continuaba desaparecida. Sus familiares estuvieron presentes entre el público, pero eligieron no expresarse públicamente. "Encontraron un huesito. Es el metacarpo de la mano derecha con la que Cecilia escribió cuentos en la adolescencia." Graciela Pessina "Néstor (Acosta) está con nosotros, dejó la condición de desaparecido. La lucha dio sus frutos para que la verdad salga a la luz." Nora Menciones: cnot, cpol2
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