10/10/2026 La Nación - Nota - El Mundo - Pag. 3
El Nobel para una jurista que denunció la guerra en Gaza desata la ira de Israel Agencias AP, AFP, ANSA y Reuters La exjueza de la Corte Penal Internacional y supervisora de un informe que acusa a Tel Aviv de genocidio fue reconocida por su "valor y determinación"; fuerte reacción de Netanyahu OSLO.- La jurista sudafricana Navi Pillay, exjueza de la Corte Penal Internacional (CPI) que supervisó un informe que concluyó que Israel cometió genocidio en Gaza, ganó ayer el Premio Nobel de la Paz "por sus esfuerzos en pro de la paz y el derecho internacional". La distinción suscitó un fuerte rechazo del gobierno del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, así como de su principal aliado, el presidente estadounidense, Donald Trump, cuyo gobierno anunció horas después nuevas sanciones a la CPI, con la que su gobierno ya estaba largamente en entredicho. En sus consideraciones sobre los fundamentos del premio de este año, el Comité del Nobel sostuvo que el sistema del derecho internacional se encuentra sometido a una enorme presión, y que sus instituciones están siendo atacadas. Jorgen Watne Frydnes, presidente del comité, dijo que con esta decisión se buscó "recordar al mundo que el imperio de la ley, nacional e internacional, sostiene el sistema que hemos establecido para garantizar la paz y resolver conflictos de forma no violenta". "La paz requiere justicia", remarcó. Los jueces "guardan la delgada línea roja entre el orden y el caos", y el mundo necesita juristas "de valor, visión y determinación, cualidades que Navi Pillay demuestra en su trabajo en el estrado", añadió. La labor de Pillay "es una fuente de esperanza e inspiración para todos aquellos que buscan lograr un mundo más pacífico", precisó. La ganadora, de 85 años, recibió la noticia mientras asistía a un foro en Núremberg, donde los juicios a los criminales de guerra nazis ayudaron a sentar las bases del derecho internacional. Estaba en la misma sala donde se celebraron los juicios cuando se anunció el premio. "Quizás estaba predestinado que yo estuviera en esta histórica Sala 600" del Palacio de Justicia de Núremberg", sostuvo en sus primeras palabras en reacción al anuncio. Señaló además que los esfuerzos por debilitar la justicia penal internacional "ponen en peligro el progreso logrado con tanto esfuerzo desde Núremberg, y corren el riesgo de devolvernos a un mundo en el que el poder, y no la ley, determina de quién importa el sufrimiento". Como joven abogada en la Sudáfrica del apartheid, parte del trabajo de Pillay consistió en establecer derechos clave para los presos políticos retenidos en la isla Robben, entre los que estaba Nelson Mandela, quien más tarde ganó el Premio Nobel de la Paz. Tras el fin del apartheid, Mandela, ya presidente, nombró a Pillay como la primera mujer no blanca jueza de la Corte Suprema. Controversia con Israel La jurista presidió más adelante la Comisión de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado e Israel, creada por el Consejo de Derechos Humanos respaldado por la ONU. La comisión concluyó hace un año que el Estado israelí era responsable de genocidio en Gaza con la intención de destruir a los palestinos en el enclave. La comisión a su cargo también determinó que el presidente, el primer ministro y el exministro de Defensa de Israel "han incitado la comisión de genocidio". Israel, que se ha negado a cooperar con la comisión desde que se estableció en 2021, ha rechazado enérgicamente las acusaciones. Gaza formó parte de los comentarios de Pillay tras enterarse del premio, en los cuales reiteró el concepto principal de su investigación en la CPI. "Lo que está pasando allí es genocidio", insistió la jurista. La oficina de Netanyahu condenó el premio en un comunicado donde calificó a Pillay de "intolerante". "El Comité del Premio Nobel ha perdido su brújula moral (...) Ha otorgado su máximo galardón a una intolerante que ha construido su carrera en torno a inventar y propagar calumnias sangrientas contra el único Estado judío", afirmó. El premio se anunció a menos de tres semanas de las elecciones de Israel, en las que Netanyahu lucha por mantenerse en el poder. La cancillería israelí también repudió el anuncio señalando que "si hubiera un premio para las mentiras, el odio y las calumnias de sangre, Navi Pillay no solo sería una contendiente. Sería la favorita". El premio "no es un reconocimiento de la justicia", añadió la cancillería. "Es la grotesca instrumentalización de un premio para legitimar el odio y el prejuicio antiisraelí". El durísimo comunicado fue más lejos: "Ahora que el Comité Nobel ha premiado la mayor mentira del siglo XXI, Joseph Goebbels sin duda estará aplaudiendo desde el infierno". El Comité Nobel marcó distancias con las conclusiones del informe sobre Gaza, que Israel tachó de "sesgado y mentiroso". "No somos un tribunal. Se trata de su informe, del informe de la comisión, y por supuesto tenemos una gran confianza en su profesionalismo y su integridad", dijo Watne Frydnes a la AFP. Chicana a Trump "Si aplauden un poco más fuerte, quizá comparta el premio con Trump", bromeó Pillay desde Núremberg, consciente del rechazo que suscitaba el anuncio en la Casa Blanca, precisamente de una figura de poder que hizo denodados esfuerzos y cabildeos a lo largo del año pasado para que le dieran el premio, lo que finalmente no sucedió. En su red Truth Social, Donald Trump hizo un reposteo de la firma jurídica estadounidense Schoen Law Firm en el que afirmó que el Comité del Nobel "se avergonzó a sí mismo de manera irreparable y rebajó el otrora gran Premio Nobel de la Paz al otorgárselo a Pillay", a la que consideró como "una detractora sin tapujos de Estados Unidos e Israel". El gobierno de Trump le impuso horas después nuevas y amplias sanciones a la CPI, parte de su campaña para desmantelar el tribunal por sus investigaciones sobre Estados Unidos y sus aliados, incluido Israel. Funcionarios de la Casa Blanca dijeron que el anuncio no tenía relación con Pillay y que el momento de formularlo fue pura coincidencia con la designación del Nobel. Ese tribunal con sede en La Haya está en la mira de Trump y de Israel, especialmente después de lanzar en 2024 una orden de detención contra Netanyahu por presuntos crímenes de guerra en Gaza y contra miembros fallecidos del grupo terrorista palestino Hamas. Pillay ha descalificado repetidamente a los críticos que la acusaron de antisemitismo o de hacer la vista gorda ante los ataques de Hamas en Israel. Bajo su liderazgo, la comisión también emitió informes donde se acusa a Hamas de crímenes de guerra y violaciones del derecho internacional humanitario durante su ataque del 7 de octubre de 2023. En una entrevista del año pasado, recordó cómo trabajó estrechamente con algunos abogados judíos en la lucha contra el apartheid en su Sudáfrica natal y fue invitada a Israel como jefa de derechos de la ONU de 2008 a 2014. El anuncio del Nobel llegó en otro momento crítico para Gaza, solo dos días después del aniversario del ataque de Hamas que dejó 1200 muertos y en el cual los terroristas se llevaron 251 rehenes a sus túneles secretos en la franja, el preludio de la guerra que desató Israel en represalia. Desde entonces han muerto más de 74.000 palestinos, con su territorio devastado y cientos de miles de desplazados viviendo en condiciones extremas. Hoy se cumple un año desde que entró en vigor un frágil alto el fuego, mientras en los hechos continúan los ataques israelíes. La Autoridad Palestina recibió con satisfacción la concesión del premio a Pillay, considerando que el galardón honra "a todos aquellos que se mantienen firmes en la defensa del derecho internacional y la justicia". El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, saludó el anuncio señalando que rinde homenaje a quienes luchan por defender y hacer cumplir el derecho internacional. "Durante décadas, ha sido una defensora del derecho internacional y los derechos humanos, y una voz firme e independiente en favor de la justicia en algunos de los casos jurídicos internacionales más históricos de nuestro tiempo", dijo sobre la ganadora. Para la actual presidenta de la CPI, Tomoko Akane, el galardón reviste "una importancia especial" en un momento de "grandes desafíos para el orden jurídico internacional". Pillay se desempeña en la actualidad como jueza ad hoc en la Corte Internacional de Justicia, el máximo tribunal de la ONU, en el caso de genocidio en curso contra Myanmar. Gambia, que inició el proceso en 2019, seleccionó a Pillay cuando el país acusó a Myanmar de cometer genocidio contra la minoría rohinyá. La dotación del galardón este año es de 12 millones de coronas suecas (1,2 millones de dólares). El premio se entregará en una ceremonia oficial en Oslo el 10 de diciembre, cuando se conmemora el aniversario de la muerte, en 1896, del creador de los premios, el inventor y filántropo sueco Alfred Nobel. Navanethem "Navi" Pillay, tras recibir la noticia de su Nobel de la Paz. DANIEL KARMANN/GETTY IMAGES Menciones: Navi Pillay, Navanethem “Navi” Pillay, Israel, Gaza, Tel Aviv, Benjamin Netanyahu, Donald Trump, Nelson Mandela, Jorgen Watne Frydnes, Joseph Goebbels, Antonio Guterres, Tomoko Akane, Hamas, Corte Penal Internacional, CPI, ONU, Núremberg, Sudáfrica, isla Robben, Schoen Law Firm, La Haya, Myanmar, Gambia, Oslo, Alfred Nobel, AP, AFP, ANSA, Reuters, cnot, polint
![]() |
||
10/10/2026 La Nación - Nota - El Mundo - Pag. 3






