04/10/2026 La Nación - Nota - Política - Pag. 17
Con más de 650 puntos, qué puede pasar con el riesgo país en lo que queda del año Agustina Parise IMPACTO. La volatilidad externa y las dudas sobre el programa financiero de 2027 marcan el pulso del indicador; esperan señales económicas y políticas El riesgo país trepó 48 unidades en los dos primeros días de octubre, hasta los 655 puntos ( 7,9%), su valor máximo del año. Si bien había presentado un retroceso, retomó la tendencia alcista que predominó en septiembre, mes en que acumuló 95 unidades ( 18,6%) y se consolidó por encima de los 600. El indicador elaborado por JP Morgan mide la sobretasa que exigen los inversores para prestarle a un país frente a un activo "libre de riesgo", que toma como base los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Cuanto más sube, mayores son las chances de que incumpla en el pago de su deuda. Esto es relevante para la Argentina porque define qué tan caro puede ser financiarse para el Estado, las provincias y las empresas. Si mantiene la tendencia alcista, puede condicionar el acceso al crédito e inversiones, una posible vuelta a los mercados internacionales y la estabilidad macroeconómica. Un informe de Delphos Investment señaló que, desde agosto, la deuda soberana muestra "debilidad" por factores idiosincráticos ligados al riesgo electoral de cara a 2027 y a la caída general de los bonos de los mercados emergentes tras el incremento de las tasas en Estados Unidos en septiembre. La baja argentina fue más pronunciada debido a la alta sensibilidad de sus títulos a factores externos, su valuación elevada con respecto a otros pares de la región y el aumento en la demanda de cobertura frente a un eventual riesgo de default. El economista Fernando Camusso, director de Rafaela Capital, sostuvo que la magnitud del movimiento, por el cual el riesgo país pasó de 402 puntos en julio –el valor más bajo en la gestión de Javier Milei– a superar los 650, responde a un escenario global adverso por la suba de los bonos del Tesoro estadounidense y a incertidumbres domésticas por un menor ritmo de acumulación de reservas, dudas sobre la refinanciación de los vencimientos de 2027, el debilitamiento de la actividad económica y el calendario electoral. Justina Gedikian, de la Oficina de Inversiones de Cohen Aliados Financieros, puntualizó que la desconfianza sobre la continuidad del programa económico se refleja en la curva de rendimientos: "La caída se concentró en los bonos que vencen después de 2027, mientras que los de vencimiento más cercano no mostraron más resistencia". Esto sugiere que el mercado penaliza los activos argentinos por la incertidumbre política y no por las dudas de la capacidad de pago en el corto plazo. Pronósticos ¿Qué puede pasar en lo que queda del año? En Delphos descartaron que el riesgo país vuelva a subir a niveles previos a las elecciones legislativas del año pasado, cuando tocó los 1081 puntos. Los fundamentos macroeconómicos actuales muestran una mejora estructural. Igualmente, la volatilidad electoral se adelantó un año y el panorama internacional sigue sin dar señales favorables para los bonos argentinos. Gabriel Caamaño, titular de Outlier, evaluó que no se anticipa un avance pronunciado del riesgo país en las próximas semanas. Esto se debe a que el indicador tocó máximos del año, que había alcanzado a fines de marzo. Espera que en el corto plazo tenga una leve mejora porque el contexto es más favorable que hace siete meses, cuando se transitaba uno de los peores momentos del conflicto entre Estados Unidos e Irán, y el Banco Central recién estaba arrancando las compras fuertes de reservas. No obstante, estimó que más cerca de fin de año podrían surgir factores locales y externos que llevarían a que los títulos argentinos se deterioren aún más. El contexto internacional también puede pesar con una nueva suba en las tasas de referencia por parte de la Reserva Federal (Fed) a fines de octubre, un encrudecimiento de la guerra en Medio Oriente o resultados inesperados en las elecciones de Brasil y de Estados Unidos. Camusso afirmó que el riesgo país no necesariamente seguirá subiendo de manera lineal. "Puede haber correcciones de corto plazo, como ya ocurrió después del máximo reciente, pero para que el riesgo país vuelva a bajar de manera consistente no alcanza con una mejora puntual de los bonos: el mercado necesita ver más dólares, un horizonte de financiamiento más despejado y menor incertidumbre sobre el programa financiero de 2027", explicó. Para el analista, revertir la tendencia alcista del indicador requiere una acumulación sostenida de reservas, mayor claridad sobre el programa financiero de 2027, una mejora de la actividad sin deteriorar el equilibrio fiscal y una reducción de las tasas internacionales. Y agregó: "También ayudaría que el mercado perciba mayor previsibilidad política y continuidad del programa económico más allá de la próxima elección". Gedikian observó un escenario más negativo: "El riesgo país va a seguir muy atado a lo que pase con las tasas en Estados Unidos y, en el corto plazo, es probable que siga mostrando volatilidad en torno a los niveles actuales". No obstante, coincidió en que ayudaría que los rendimientos del Tesoro norteamericano encuentren un techo. "Si la inflación sigue bajando y el BCRA continúa comprando dólares, la liquidez que aportan esas compras podría acompañar una baja de tasas que les dé impulso al crédito y a la actividad", concluyó. Factores externos e internos podrían frenar la suba del riesgo país AFP Menciones: CFINAN 64mc
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