27/09/2026 La Nación - Nota - Política - Pag. 16
Modo Bullrich. El juego propio de la senadora que inquieta al Gobierno Delfina Celichini No duda en diferenciarse públicamente en temas sensibles y construye poder a través de una voz propia dentro del oficialismo Patricia Bullrich puede hacer algo que pocos dirigentes del oficialismo se permiten: contradecir a Javier Milei en público y salir indemne. La mujer que atravesó casi todas las identidades políticas de las últimas cinco décadas, desde la izquierda peronista hasta el libertarianismo, conserva una voz propia dentro de un gobierno que hizo de la lealtad una condición casi excluyente. Su autonomía incomoda a los Milei, pero tiene algo que la Casa Rosada necesita: vínculos políticos y llegada a un electorado que el Presidente busca conservar para su reelección. La última vez que desafió públicamente al Gobierno fue después de la presentación del presupuesto 2027. Mientras los diputados libertarios negociaban con sus aliados una salida al conflicto por discapacidad, el Poder Ejecutivo envió al Congreso un proyecto que avanzaba en sentido contrario. Bullrich, que participaba de esas conversaciones, no había sido advertida. "No me tomen por tonta", lanzó. Y acompañó su malestar con un video musicalizado por Lali Espósito, la artista a la que Milei había bautizado "Lali Depósito". Lejos de reprocharle la provocación, el Presidente defendió la publicación y hasta contó que había escuchado canciones de la artista. No todos en la Casa Rosada compartieron su entusiasmo. "Lo que hace Patricia está mal", cuestionó un integrante de la mesa política. Pero los reproches, al menos por ahora, no se hacen abiertamente. El miércoles por la noche, Karina Milei reunió a los principales dirigentes libertarios en un restaurante de sushi. "Fue para bajar la espuma", reconoció uno de los participantes. La conversación fue distendida, sin grandes definiciones políticas y sin menciones al último desmarque de Bullrich. En las fotografías, la secretaria general aparece en el centro de la escena, con Martín Menem a su derecha. La jefa del bloque oficial en el Senado quedó a un costado, con la cabeza apoyada sobre una mano. No se molestó en sonreír. La tregua llegó en la antesala de una sesión caliente en el Senado, con dos temas sensibles para el Gobierno: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la revisión del régimen de subsidios al gas en las denominadas "zonas frías". Karina volvió a recordarles a sus legisladores cuál es la prioridad del oficialismo: la reelección de su hermano. Bullrich también dice trabajar para ese objetivo. Aunque, cuando habla de su futuro, suele elegir cuidadosamente las palabras. Durante una reciente entrevista televisiva, aseguró que su prioridad es que "el proyecto" reelija. El proyecto, no Milei. La conversación siguió sin reparar en esa frase, pero ella misma se encargó de recortar el fragmento y publicarlo en sus redes sociales. La distinción alimentó nuevas interpretaciones sobre sus aspiraciones políticas. No es la primera vez que juega con la ambigüedad y deja una puerta abierta. En agosto había dicho que, después de una eventual reelección del Gobierno, se lanzaría. En septiembre, en cambio, advirtió que "el cambio es más largo que la vida de un gobierno" y que, cuando uno se desconcentra de su función, deja de hacer bien las cosas. ¿Cambió la Argentina o cambió Bullrich? La mujer que atravesó casi todo el arco político reivindica sus sucesivas transiciones como parte de una misma trayectoria. A quienes interpretan sus cambios de pertenencia partidaria como una capacidad para adaptarse al poder, les responde: "Cuando te adaptás al poder no lo criticás". Y agrega: "Siempre expresé lo que me parecía correcto". Su última transformación la llevó a afiliarse a LLA en mayo del año pasado. Pero, a diferencia de buena parte de los dirigentes libertarios, Bullrich llegó al oficialismo con una identidad política, experiencia de gestión y un electorado propio. Ese último punto importa especialmente para Milei. En las elecciones generales de 2023, Bullrich obtuvo el 23,81% de los votos. Buena parte de ese electorado acompañó después al libertario en el balotaje, cuando alcanzó el 55,65%. Ahora, en el tercer año de su mandato, el Presidente necesita conservar esos apoyos para su proyecto de reelección. La última encuesta de Poliarquía, publicada la semana pasada, registró una caída de ocho puntos en el apoyo a la gestión de Milei (42%) entre quienes habían votado a Bullrich en 2023 respecto de agosto. La disminución alcanza los 18 puntos en lo que va del año. Por eso, su obediencia encuentra límites. La senadora enumera ante LA NACION aquellos temas que considera irrenunciables: transparencia, libertad de expresión, lucha contra la corrupción y respeto por las instituciones. Se trata del núcleo de su plataforma política y las principales demandas de su electorado. Son también los argumentos que esgrimió cuando decidió desmarcarse del Gobierno. Bullrich encontró en las redes sociales un escenario para expresar esas diferencias y, al mismo tiempo, construir una marca personal. Sus videos, que combinan música actual, humor y una estética cinematográfica, se convirtieron en una herramienta para generar conversación incluso entre quienes no siguen habitualmente la política. "Me paran chicos por la calle para decirme algo sobre Lali", comenta, todavía sorprendida por la repercusión de su última producción. La estrategia debutó el 12 de febrero, después de que el Senado aprobara la media sanción de la reforma laboral. Bullrich apareció entonces caminando por los pasillos del Congreso, interviniendo en el debate y celebrando la votación al ritmo de "Vogue", de Madonna. Fueron 44 segundos que inauguraron una nueva etapa de su comunicación digital: producciones alejadas de los formatos tradicionales de la propaganda política. Después llegaron otros videos. Uno de los más comentados apareció tras el conflicto por el pliego de María Verónica Michelli, la candidata a jueza que el Gobierno envió al Senado. co después amagó con dar marcha atrás y retirarlo. Bullrich se opuso, invocó su "objeción de conciencia" y llegó a ofrecerle a Milei su renuncia a la presidencia del bloque oficial. El Presidente no la aceptó y el Senado terminó avalando el pliego. La controversia tenía un componente particular: Michelli es cuñada de Hugo Alconada Mon, periodista de LA NACION que investigó, entre otros asuntos, el caso $LIBRA, un expediente que roza al Presidente y su entorno más cercano. Bullrich comunicó públicamente su posición y la conversación que había mantenido con Milei. Cerró su publicación con una frase que marca la frontera de su disciplina: "Mi compromiso con este proyecto es total. Y también lo es mi compromiso con los principios que sostuve toda mi vida". Poco después, la senadora publicó una producción musicalizada con "Se dice de mí", el tango de Tita Merello interpretado por La Joaqui. Allí juega con la cámara y termina con un guiño cómplice. Decidió responder a las críticas que había despertado su decisión con un video en clave de humor. Pero detrás de esa aparente espontaneidad existe una estructura que trabaja diariamente tanto en la producción audiovisual como en la proyección política de Bullrich. Su histórico vocero, Carlos Cortés, coordina la comunicación junto con Lucas Palatnik, responsable del área digital. Melisa Romero se ocupa de la fotografía; Romero, de la realización y edición audiovisual; Eduardo Pino asesora en comunicación digital y Melina Cicero integra el equipo de prensa. Una mesa más amplia se reúne semanalmente para discutir los mensajes, su oportunidad política y la proyección de la senadora a largo plazo. Allí participan Juan Pablo Arenaza, legislador porteño y su exjefe de campaña en 2023; el diputado Damián Arabia, uno de sus colaboradores de mayor confianza; la publicista Federica Suárez Santiago y Silvia Peschiera, exproductora periodística del programa de Mirtha Legrand, que suele acompañarla a sus entrevistas televisivas. La apuesta combina la búsqueda de nuevas audiencias con una reivindicación de su identidad dentro de un espacio cuya comunicación gira, casi exclusivamente, alrededor de los hermanos Milei. También le permite marcar límites. El video de Lali tuvo precisamente ese objetivo entre quienes conocen de cerca a Bullrich. La senadora había cuestionado que el Gobierno incluyera en el presupuesto modificaciones a la ley de discapacidad sin informar previamente a quienes negociaban una alternativa en el Congreso. La publicación fue una manera de dejar en claro que no estaba dispuesta a hacerse cargo de decisiones que desconocía. "Patricia es muy celosa de su trabajo, muy profesional. Si le das una misión, no te metas", explican cerca de ella. La transparencia también apareció como argumento de otro de sus desmarques. En medio de la controversia por el patrimonio del entonces jefe de Gabinete, Manuel Adorni, Bullrich exigió que presentara "de inmediato" su declaración jurada de bienes. Milei respondió que la senadora había adelantado algo que estaba por suceder (aunque pasaron semanas hasta que efectivamente ocurrió). La audacia de Bullrich genera incomodidad puertas adentro. Los libertarios más cercanos a Karina Milei desconfían de su falta de subordinación y reniegan de sus cuestionamientos públicos. Pero sus diferencias no impiden que conserve un peso específico dentro del oficialismo. En el Senado, donde conduce una bancada de 21 miembros, cuenta con dos laderos de confianza: Pablo Cervi, de origen radical, y Carmen Álvarez Rivero, proveniente de Pro. Luis Juez también orbita cerca de la senadora, aunque se mueve con autonomía. Su influencia se extiende a Diputados, donde tiene vínculos políticos con 14 de los 95 integrantes del bloque libertario. Entre ellos aparecen dos figuras de peso: Silvana Giudici, secretaria parlamentaria de la bancada, y Laura Rodríguez Machado. Ambas tienen un papel protagónico en la defensa de los proyectos oficiales y en el poroteo de las negociaciones con otros bloques. Son dos de las legisladoras que salen a buscar los votos que el Gobierno no tiene garantizados. El grupo reúne a dirigentes de distintas procedencias, muchos de los cuales llegaron a LLA por gestiones de la propia Bullrich. Entre ellos figuran los radicales "Peluca" Mariano Campero, Luis Picat y Federico Tournier, además de Alejandro Bongiovanni y Verónica Razzini. No se trata necesariamente de un grupo que vote amalgamado o comparta todas las decisiones de la senadora, pero sí de un entramado que le permite conservar interlocutores propios en ambas cámaras. Los diagnósticos sobre la convivencia entre los libertarios de pura cepa y los legisladores cercanos a Bullrich son disímiles. Algunos procuran evitar cualquier señal de fractura y aseguran que "no hay ningún problema". Otros admiten que la relación es "tensa" y que persiste la "desconfianza". En el trabajo cotidiano de Diputados, Giudici y Rodríguez Machado comparten la hermana del Presidente decidió, además, involucrarse personalmente en el funcionamiento de las bancadas. Se incorporó al grupo de WhatsApp de los diputados libertarios y creó otro con los senadores del oficialismo. Bullrich, por su parte, conservó uno propio con sus legisladores, sin la participación de Karina. La secretaria general también encabeza, junto con su hermano, reuniones periódicas con los 21 senadores y los 95 diputados libertarios. Durante la última cumbre en el Salón Héroes de Malvinas de la Casa Rosada, uno de los intercambios que más se comentó después tuvo como protagonista a una legisladora cercana a Bullrich. Fue Patricia Vázquez quien, según tres testimonios recogidos por LA NACION, le preguntó al Presidente cómo explicar las mejoras de la macroeconomía a quienes aseguran que no llegan a fin de mes. Cerca de la diputada señalaron que Milei elogió su manera de comunicar y le aportó datos concretos para transmitir con mayor claridad los resultados de su gestión. Bullrich ya había reclamado en agosto "más velocidad en los resultados para que el cambio se sienta en la vida cotidiana". El mensaje también tuvo su versión musical en uno de sus videos. "Acelero y voy". LA NACION Trayectoria política: De la izquierda peronista a Milei 1973: Juventud Peronista. Comenzó su militancia en la izquierda peronista durante los años 70. Se exilió durante la última dictadura y, tras su regreso al país, se incorporó al peronismo menemista. 1993: Partido Justicialista. Fue elegida diputada nacional por la Capital Federal en 1993. Durante su mandato comenzó a distanciarse del menemismo. 1996: Nueva Dirigencia. Se distanció del PJ tradicional y se incorporó al espacio de Gustavo Beliz. Tras diferencias, también se alejó para construir su propia fuerza política. 1997: Unión por Todos. Formó su propio bloque y después su propio partido, con el que luego formaría alianzas electorales. No consiguió renovar su banca en las legislativas de 1997. 1999: La Alianza. Se incorporó al gobierno de Fernando de la Rúa. Fue secretaria de Política Criminal y luego ministra de Trabajo y de Seguridad Social. Renunció en noviembre de 2001. 2003: Recrear. En 2003 fue candidata a jefa de gobierno porteño mediante una alianza entre su partido y Recrear, la fuerza de Ricardo López Murphy. 2007: Coalición Cívica. Su partido se incorporó a la coalición liderada por Elisa Carrió. Fue elegida diputada nacional en 2007 y se convirtió en una de sus referentes parlamentarias. 2011: Pro. Tras su ruptura con Carrió, mantuvo su espacio y profundizó su acercamiento a Mauricio Macri. Su partido, Unión por Todos, integró Cambiemos en 2015. 2015: Cambiemos. Fue ministra de Seguridad durante los cuatro años del gobierno de Macri. En 2018, su partido se integró formalmente al PRO. 2019: Juntos por el Cambio. Presidió el Pro desde 2020 y se convirtió en una referente del sector más duro, conocido como los "halcones". Ganó la interna presidencial de JxC en 2023, pero quedó tercera en las generales. 2023 / ACTUALIDAD: La Libertad Avanza. Tras quedar fuera del balotaje respaldó a Javier Milei y se incorporó al nuevo gobierno como ministra de Seguridad. En 2025 se afilió formalmente a LLA. El miércoles pasado se reunió con Karina Milei: "Fue para bajar la espuma" reconoció un participante espacio con dos referentes de Karina Milei: Nicolás Mayoraz y Giselle Castelnuovo. Aunque las primeras todavía tienen mayor peso en las negociaciones, la apuesta es que los otros dos ganen experiencia y protagonismo hasta que puedan repartirse esas tareas. Menciones: Patricia Bullrich, Javier Milei, Lali Espósito, Karina Milei, Martín Menem, Poliarquía, Madonna, Gustavo Beliz, Fernando de la Rúa, Elisa Carrió, Mauricio Macri, Ricardo López Murphy, María Verónica Michelli, LA NACION, Pro, Cambiemos, Juntos por el Cambio, La Libertad Avanza, Juventud Peronista, Partido Justicialista, Nueva Dirigencia, Unión por Todos, La Alianza, Recrear, Coalición Cívica, Bullrich, Milei, Hugo Alconada Mon, Michelli, Tita Merello, La Joaqui, Carlos Cortés, Lucas Palatnik, Mel
![]() ![]() |
||
27/09/2026 La Nación - Nota - Política - Pag. 16







