26/09/2026 Clarín - Nota - Sociedad - Pag. 32
Condenan a 26 años de prisión al asesino del rugbier Federico Martín Aramburú en Francia María Laura Avignolo La Justicia castigó a Loik Le Priol (32) como autor del crimen. Su cómplice, Romain Bouvier (34) recibió una pena de 19 años por tentativa de homicidio. PARÍS. CORRESPONSAL. María Laura Avignolo. Una sala Voltaire repleta y la familia de la víctima en pleno recibieron ayer el veredicto por el asesinato de Federico Martín Aramburú (42), cometido en la madrugada del 18 al 19 de marzo del 2022 en París. Loik Le Priol (32), ex comando de la Marina de Francia y ex miembro del grupo de ultraderecha Unión de Defensa (GUD), fue condenado a 26 años de prisión como autor del crimen, mientras que su cómplice, Romain Bouvier (34) recibió una pena de 19 años de cárcel, por tentativa de homicidio. El fallo se conoció cerca de las 21.30 de Francia, tras una deliberación de once horas, en la que el jurado finalmente arribó a una decisión por mayoría absoluta, en la que se descartó la "premeditación". El juez Franck Zientara, durante la lectura de la Resolución, remarcó que "la violencia de Le Priol estaba alimentada por su rabia narcisista" y dispuso que se someta a un tratamiento psiquiátrico. Con respecto a Bouvier, él disparó cuatro balazos contra una persona desarmada. Apelaron a los videos para reconfirmar los hechos como pocos casos en la historia. Luego de conocerse las condenas a los dos principales acusados, la parte civil pidió una indemnización para las familias. No podían hacerlo antes de que fueran condenados. Por ello es que el juez fijó para el 10 de enero de 2027 una nueva audiencia, para que las partes traten esta cuestión. Por su parte, Lyson Rochemir y Antony Sorrentino fueron condenados a 3 años de prisión cada uno. Ella era la novia de Le Priol y él fue quien ayudó a escapar hasta Sarthe a Bouvier. Los sospechosos estuvieron -como durante todo el juicio- dentro de un box de vidrio sentado uno al lado del otro pero sin hablarse. Los policías les sacaron las esposas y escucharon sus sentencias de pie. Además de la familia Aramburú en pleno estuvieron presentes los padres y hermanos de Le Priol y la madre y los abuelos de Bouvier. Los Aramburú estaban exhaustos y ansiosos al momento de conocer el fallo. El hermano fiscal de Federico se paseaba nervioso preguntando a que hora se iba a leer el veredicto. Entre familiares, amigos, jugadores de rugby de distintos clubes, abogados, periodistas y público hubo más de cien personas en el recinto. Es que se trató de un caso histórico en la Justicia francesa. Nadie descarta que los condenados van a apelar y las penas se reducirían en esta instancia. El fiscal había pedido para los dos acusados principales 27 y 20 años de prisión. En la sala se vieron pañuelos colorados de Hego Pampa con la bandera argentina, el nombre de Fede y su número 13 de capitán, lo llevaban todos los amigos. Un ciudadano vasco compró mil banderines y los distribuyó entre los presentes. París estaba blindada por la presencia del Papa León XIV, que justamente visitó la catedral de Notre Dame, ubicada casi al lado del viejo Palacio de Justicia, cuyos alrededores estuvieron cerrados, así como las entradas y salidas habituales, por razones de estricta seguridad. Por eso hubo que llegar a las 7 de la mañana. Los abogados no podían salir normalmente a esperar afuera de la sala porque todos los bares y restaurantes estaban cerrados y volver a sus oficinas era un riesgo. Los cierres de calle impedían su llegada normal al Palacio. El largo procedimiento comenzó con las últimas palabras de los acusados. Bouvier, con su cabeza rapada, lo hizo primero. El juez le ofreció un minuto. "Está todo dicho: todo ha sido dicho y agradezco que me haya escuchado con atención esta semana", dijo el acusado. Le Priol, quien se presentó vestido con una camisa celeste bien planchada, miró a los Aramburú de frente y al abogado general. "Un día tendré la posibilidad de curarme socialmente para que nunca más haga lo irreparable", anunció. "Desde el primer día he perdido perdón a la familia, también por esta demanda de perdón. Soy cristiano como todos ustedes. Que el Papa está hoy aquí es un signo y que me encomiende la fuerza de perdonarme y yo de perdonarme a mí mismo", añadió Le Priol. Tras las últimas palabras de los dos condenados, la audiencia se clausuró y el jurado pasó a deliberar. Debían responder veinte preguntas de cada acusado, por lo que el proceso llevó varias horas más. En Francia, el accionar del jurado está muy reglamentado. El hecho de que los jurados puedan hablar abiertamente durante la discusión de su opinión de la sentencia no significa que su voto final sea oral. Pueden preguntar al juez sobre elementos que consideran insuficientes. Pero luego, cada uno toma su voto y vota secretamente. El voto secreto protege la libertad del voto individual. Cada uno expresa su opinión durante una discusión. Pero los otros no pueden saber con exactitud cómo votó. También se votó después acerca de la pena. Los dos magistrados del tribunal estuvieron presentes, pero no podían hablar durante la deliberación del jurado. Los gendarmes organizaron las filas para que desconcentrar ordenadamente una sala que estaba repleta. Los únicos del círculo íntimo de la víctima que no estuvieron fueron los tres hijos de Federico. María, la viuda, lo hizo, como durante todo el proceso, y se retiró ya entrada la noche, visiblemente agotada, sin hacer declaraciones. Entre el público estuvo el socio y amigo de Aramburú -quien estaba con él en el momento del crimen-, Shaun Hegarty, que agradeció "por el apoyo" con los que se iba cruzando y les daba un abrazo. También estaba presente la profesora de Federico Martín Aramburú en la Universidad de Bordeaux, Sofía Herrera, quien esperó la sentencia con "confianza" en el jurado. El veredicto del jurado coincidió casi por completo con lo solicitado en su alegato del miércoles el fiscal Phillipe Carrouye, quien hizo un detallado repaso de la secuencia de los hechos paso a paso y describió cada acción de Le Priol y Bouvier la noche de la tragedia. Mencionó que los acusados se defendieron con el argumento de que no tuvieron intenciones de matar, pero les recordó que no hicieron nada para ayudar a la víctima cuando la vieron herida en el suelo. No llamaron a la Policía ni a una ambulancia sino que escaparon. Carrouye contó que, luego de la pelea en el bar Le Mabillon, no hubo una fuga por parte de los sospechosos sino "una cacería" contra Aramburú y Hegarty. En cambio, los defensores de Le Priol y Bouvier no pusieron en duda que dispararon contra la víctima, pero sostuvieron desde un inicio que actuaron en su legítima defensa porque se sintieron amenazados por los rugbiers. Además, los abogados de Le Priol argumentaron que el ex marino sufría de estrés postraumático por su pasado militar. Sin embargo, el jurado no les creyó. Decisión unánime. Loik Le Priol fue hallado culpable de haber realizado los disparos letales contra Martín Aramburú, ex jugador de Los Pumas. AFP Para el juez, "la violencia de Le Priol estaba alimentada por su rabia narcisista". Menciones: Loik Le Priol, Federico Martín Aramburú, Romain Bouvier, Martín Aramburú, Los Pumas, AFP, Franck Zientara, Lyson Rochemir, Antony Sorrentino, Sarthe, Hego Pampa, Papa León XIV, Notre Dame, Palacio de Justicia, Phillipe Carrouye, Le Mabillon, Shaun Hegarty, Sofía Herrera, Universidad de Bordeaux, cnot
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