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19/09/2026 Perfil - Nota -   - Pag. 30

Caos en Ceuta ante un frustrado operativo para desalojar a miles de migrantes
ROSA SULLEIRO
Por la presión humanitaria y en medio de un fuerte cruce político con la oposición de derecha, el gobierno español intentó desalojar las playas del enclave en el norte africano, pero fracasó. Hubo corridas, empujones y desborde policial. Finalmente, las playas quedaron otra vez repletas de jóvenes y chicos marroquíes en situación precaria.

Escoltados por la policía, entre momentos de tensión, corridas y forcejeos, miles de migrantes que subsistían de manera precaria en las playas de Ceuta fueron trasladado hacia carpas temporales instaladas en el puerto de este enclave español. Pero el operativo terminó en forma caótica ya que no había suficiente lugar para todos y varios cientos volvieron a poblar la zona de la costa.
La medida del gobierno español buscaba aliviar una crisis humanitaria sin precedentes que mantiene en vilo a la frontera sur de Europa desde finales de julio, y que generó fuertes enfrentamientos entre el Ejecutivo de Pedro Sánchez y la oposición de derecha. El operativo, que arrancó a las 6.30 y culminó pasado el mediodía, estuvo marcado por la desesperación. En los primeros momentos, las fuerzas de seguridad debieron actuar con firmeza para contener avalanchas y aglomeraciones de personas que pugnaban por asegurarse una de las cotizadas 1.700 plazas habilitadas en el recinto portuario.
A primera hora de la tarde, fuentes gubernamentales confirmaron que todas las plazas dispuestas en las carpas de las dos parcelas del puerto habían sido colapsadas, alcanzando un total de 6.000 lugares habilitados en espacios temporales de acogida en toda la ciudad autónoma. En estas estructuras, los migrantes -que forman parte de los aproximadamente 70.000 ingresos masivos registrados desde Marruecos a fines de julio pasado- tendrán acceso a duchas, servicios básicos, alimentación y camas nuevas. El problema fue que las autoridades no hicieron los cálculos correctos y los espacios disponibles no alcanzaban para todas las familias migrantes. Así que con el correr de las horas muchos volvieron a ocupar las estructuras precarias armadas con maderas en las playas de Ceuta.
Batalla legal y choque político. El traslado se concretó horas después de que un tribunal desestimara de plano la petición de un sindicato policial para frenar la habilitación de las carpas en el puerto, un capítulo más dentro de una áspera pugna entre el gobierno central y la administración local. Ante la negativa de la autoridad portuaria ceutí, el gobierno del socialista Pedro Sánchez optó por tomar el control directo de las instalaciones, arrebatándoselo temporalmente a la administración local, dominada por el opositor Partido Popular (PP). "Este es un paso clave. Todos sabemos que es importante realojar a esas personas y que no estén durmiendo en la calle y en la playa para que se les pueda filiar y, por lo tanto, agilizar el proceso", defendió el ministro de Transformación Digital, Óscar López. Sin embargo, para la oposición, las imágenes de la tensión y el desborde vividas en las calles son la prueba fehaciente del fracaso organizativo de las autoridades nacionales.

Desde Melilla -el otro enclave español en el norte de África-, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, cargó duramente contra el Ejecutivo. "No tiene perdón seguir viendo las imágenes que hemos visto esta mañana, con las carreras, con los disturbios, con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado sobrepasados porque no tienen ni medios ni órdenes para actuar", lanzó, para completar: "Cincuenta días después, el descontrol de Ceuta como ciudad invadida es total".
Un laberinto legal y diplomático. Decenas de miles de migrantes ingresaron a finales de julio en este pequeño enclave español en el norte de África y, aunque la mayoría volvieron a Marruecos, varios miles se quedaron en situación precaria en este territorio de 80.000 habitantes.
Las autoridades locales cifran en 13.000 los migrantes que permanecen en Ceuta, aunque el gobierno central rebaja la cifra.
Los intentos del gobierno nacional de restituir a los migrantes a Marruecos choca con la burocracia legal: las leyes exigen identificar de forma individualizada a cada migrante para determinar si califica para solicitar asilo, si debe ser retornado a su país de origen, o si se trata de menores de edad que requieren protección especial.
A este polvorín humanitario y de gestión interna se le suma el trasfondo geopolítico, donde el gobierno de Sánchez continúa bajo fuego cruzado. La oposición y varios de sus socios en la coalición de gobierno le exigen respuestas concretas sobre qué sabía el ejecutivo antes de la masiva entrada de migrantes y cuál fue el rol de Marruecos, un país con el que España lleva años intentando mejorar los vínculos.
La población de Ceuta se muestra indignada. Desde el inicio de la crisis se han producido varios momentos de tensión en el enclave, con hechos delictivos y enfrentamientos en las calles.
La crisis no se circunscribe a España. Por el contrario, genera choques entre el gobierno de Sánchez y de otros países europeos por el control de la migración. Ceuta y Melilla son las dos únicas fronteras terrestres de la Unión Europea con Africa. Pero tiene una excepción específica dentro del espacio europeo Schengen que impide que las personas viajen a la península sin control fronterizo.

PRESIÓN. Los migrantes se aglomeran ante las autoridades policiales en el enclave de Ceuta.

Las autoridades de Ceuta afirman que quedan unos 13.000 migrantes en sus playas


Menciones: Ceuta, Pedro Sánchez, Marruecos, Partido Popular (PP), Óscar López, Europa, España, Melilla, África, Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, Ejecutivo, Sánchez, Unión Europea, Schengen, cnot


#73986691   Modificada: 19/09/2026 04:31 Superficie artículo: 993.94 cm²
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