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13/09/2026 Perfil - Nota - Reportaje - Pag. 38

Del fin de la globalización neoliberal al liberalismo nacional mercantil
Jorge Fontevecchia. Sol Bacigalupo
Execonomista principal del Banco Mundial y hoy investigador en el Graduate Center de la Universidad de la ciudad de Nueva York, pasó por Buenos Aires y explicó por qué Trump, Xi y Putin llegaron al poder montados en un descontento que ya existía. Sostiene que la globalización neoliberal ya terminó y que la reemplaza un liberalismo nacional mercantil: liberal puertas adentro, mercantilista puertas afuera. Advierte que la batalla de fondo es entre el poder del dinero y el poder político, y que si

ELTRANSCOSMOPOLITISMO BRANKO MILANOVIÓ Del fin de la globalización neoliberal al liberalismo nacional mercantil Execonomista principal del Banco Mundial y hoy investigador en el Graduate Center de la Universidad de la ciudad de Nueva York, pasó por Buenos Aires y explicó por qué Trump, Xi y Putin llegaron al poder montados en un descontento que ya existía. Sostiene que la globalización neoliberal ya terminó y que la reemplaza un liberalismo nacional mercantil: liberal puertas adentro, JORGE FONTEVECCHIA -El título de su último libro remite a Karl Polanyi, el historiador económico húngaro que en 1944 describió cómo la expansión del mercado autorregulado terminaba provocando un contramovimiento social de autoprotección. ¿Por qué considera que estamos frente a una transformación de una magnitud comparable a aquella, y qué es exactamente lo que se está transformando esta vez? -Es una buena pregunta. El título de mi libro no remite a Polanyi por casualidad. Hubo algo de azar, porque leí el libro tres veces, y la última vez que lo leí, no fue planeado, pero lo leí alrededor de un año antes de empezar a escribir el mío. Y lo que se me hizo claro es lo que estamos presenciando ahora a escala global. Como sabés, Polanyi escribió sobre la Revolución Industrial inglesa y sobre el problema de la introducción del mercado y la comercialización en relaciones que antes no estaban comercializadas, y sobre la respuesta de la sociedad a eso. En este caso, pensé que la globalización neoliberal era muy similar, en el sentido de que expandió las relaciones de mercado por todo el mundo, incluidos, obviamente, China, India y Africa, y mi libro anterior, Capitalismo, nada más, trataba justamente eso. Por otro lado, creo que está muy claro que ahora estamos al final de una era, y que estamos teniendo, hasta cierto punto, un rechazo social a esa hipercomercialización que ocurrió. Eso no significa que vayamos a volver a alguna otra forma de sistema, pero sí significa que políticamente la situación cambió y que la globalización, al menos ideológicamente, está en retroceso. -El economista ruso-británico Nikolai Kondratiev habló acerca de los ciclos cortos y largos. Los ciclos cortos de 5 a 10 años, y los largos, de entre 45 y 60. En su visión sobre que estamos al final de un proceso, ¿hay algo de la idea de los ciclos? -No me refería tanto a los ciclos en el sentido habitual de que, por supuesto, la economía sube, después hay un auge, después hay una caída, y así. Lo que tenía en mente es que, ideológicamente, atravesamos un ciclo en el que tanto la política interna como la internacional estaban reguladas, en términos generales, ideológicamente, del dinero y el poder político, y mercantilista puertas afuera. Advierte que la batalla de fondo es entre el poder que si ganan los plutócratas el mundo se parecerá a la República Romana: masas viviendo de pan y circo, movilizadas por un oligarca contra otro. Rescata de Platón el concepto pleonexia y de Marx el hedonismo abstracto de querer más cosas incluso si no se las puede disfrutar.
LA METAMORFOSIS DE LAS ÉLITES Y LA HOMOPLUCIA. "Supongamos que China continúa creciendo otra generación. Entre la gente rica, tendrías aproximadamente la misma cantidad de chinos ricos que de estadounidenses ricos. Eso sería un gran cambio".
por el liberalismo o el neoliberalismo. Y eso, por supuesto, sabemos todo eso, a nivel interno significaba flexibilidad de precios, significaba reducción de las alícuotas impositivas, desregulación. A nivel internacional, libre flujo de capital, libre flujo de bienes, tecnología, e incluso, hasta cierto punto, libre flujo de trabajo. Y creo que lo que está pasando ahora, y por eso el subtítulo del libro, como sabés, es Liberalismo nacional mercantil, creo que estamos manteniendo la parte nacional más o menos como estaba antes, pero estamos entrando en una etapa mercantilista a nivel internacional.
-Usted sostiene que el despertar de Asia vino a cerrar en gran medida la brecha que abrió la Revolución Industrial, cuando hace doscientos años Europa occidental y luego América del Norte elevaron su productividad, sus ingresos, su poder militar y su influencia política muy por encima de los de China y la India. ¿En qué sentido este reequilibrio es un acontecimiento de la misma escala que aquella ruptura, y qué período histórico abre?
-El libro básicamente pone a China y Estados Unidos en el centro de la escena. Y lo que pasó, como todos sabemos, con China, es que se convirtió en una gran potencia, se convirtió, económicamente, en la economía más grande del mundo, en términos de paridad de poder adquisitivo, produciendo el 23% del PBI, y a tipo de cambio de mercado, produciendo el 17%. Así que es realmente grande. Creo también que nadie esperaba, a principios de los noventa, que China se volviera tan poderosa. Estados Unidos tenía interés en tener buenas relaciones políticas y después económicas con China: políticamente en los ochenta, porque China se opondría a la Unión Soviética, como lo hizo; y económicamente también, porque los estadounidenses esperaban obtener muchas ganancias, tener un mercado enorme, y demás. Así que nadie prestó realmente mucha atención ni creyó que China llegaría a ser tan poderosa. Es más, algunos creían que si China creaba una clase media, de manera similar a Corea del Sur o Taiwán, se convertiría en una democracia. Honestamente no creo que la gente realmente lo creyera, pero al menos decían que lo creían. Y entonces, de repente, lo que pasó es que China se convirtió en un competidor, un competidor muy significativo en los últimos cinco, diez años, en realidad diez años. Y por otro lado, como muchos empleos se vieron afectados por China, ya sea porque se tercerizaron o por las exportaciones chinas, se produjo una turbulencia interna. Lo que quiero decir, y en realidad soy bastante pro-China, pero los hechos son que China, a nivel nacional, de nación a nación, se convirtió en un competidor, en un sentido político e incluso militar. Pero a nivel del individuo, de alguna manera se vio afectada la clase media de los países ricos, Estados Unidos en particular, aunque hoy en día lo vemos con Alemania, y eso provocó una reacción política. -China se convirtió en el mayor productor y exportador del mundo, pero el comercio global se sigue pagando en dólares, las reservas de los bancos centrales siguen siendo mayoritariamente en dólares y los organismos que fijan las reglas del sistema financiero, como el Fondo Monetario Internacional, siguen teniendo sede en Washington y un sistema de votos donde Estados Unidos conserva poder de veto. ¿Por qué el poder económico se desplazó hacia el Pacífico pero el poder monetario e institucional no lo siguió, y cuánto tiempo puede sostenerse esa distancia?
-Es una excelente pregunta, porque, por supuesto, el poder financiero sigue estando muy dentro de Estados Unidos, y en realidad, para ser bastante franco, el poder militar también, porque Estados Unidos tiene bases en ochenta países y China tiene una base en un solo país, en Yibuti, eso es todo. Pero no quiero proyectar, porque no sé, y no quiero proyectar demasiado hacia el futuro. Pero los hechos son que cuando un país como China supera a otro hegemón en términos de manufactura, producción, PBI y demás, hay, por supuesto, tensiones, incluso del lado financiero. Como sabemos, el yuan ni siquiera es todavía plenamente convertible en la cuenta capital, pero hay realmente un intento de que cada vez más transacciones no sean en dólares, de desdolarizarlas, incluidas, como sabés, las criptomonedas y otras monedas, como las stablecoins y demás. Y si vas a la historia, y de nuevo, no soy economista financiero, así que puedo estar equivocado en esto, el dominio británico en las finanzas continuó incluso después de que fueran superados por Estados Unidos como la economía más grande. Creo que Estados Unidos superó a Gran Bretaña alrededor de 1880,

ELTRANSCOSMOPOLITISMO BRANKO MILANOVIÓ Del fin de la globalización neoliberal al liberalismo nacional mercantil Execonomista principal del Banco Mundial y hoy investigador en el Graduate Center de la Universidad de la ciudad de Nueva York, pasó por Buenos Aires y explicó por qué Trump, Xi y Putin llegaron al poder montados en un descontento que ya existía. Sostiene que la globalización neoliberal ya terminó y que la reemplaza un liberalismo nacional mercantil: liberal puertas adentro, JORGE FONTEVECCHIA -El título de su último libro remite a Karl Polanyi, el historiador económico húngaro que en 1944 describió cómo la expansión del mercado autorregulado terminaba provocando un contramovimiento social de autoprotección. ¿Por qué considera que estamos frente a una transformación de una magnitud comparable a aquella, y qué es exactamente lo que se está transformando esta vez? -Es una buena pregunta. El título de mi libro no remite a Polanyi por casualidad. Hubo algo de azar, porque leí el libro tres veces, y la última vez que lo leí, no fue planeado, pero lo leí alrededor de un año antes de empezar a escribir el mío. Y lo que se me hizo claro es lo que estamos presenciando ahora a escala global. Como sabés, Polanyi escribió sobre la Revolución Industrial inglesa y sobre el problema de la introducción del mercado y la comercialización en relaciones que antes no estaban comercializadas, y sobre la respuesta de la sociedad a eso. En este caso, pensé que la globalización neoliberal era muy similar, en el sentido de que expandió las relaciones de mercado por todo el mundo, incluidos, obviamente, China, India y Africa, y mi libro anterior, Capitalismo, nada más, trataba justamente eso. Por otro lado, creo que está muy claro que ahora estamos al final de una era, y que estamos teniendo, hasta cierto punto, un rechazo social a esa hipercomercialización que ocurrió. Eso no significa que vayamos a volver a alguna otra forma de sistema, pero sí significa que políticamente la situación cambió y que la globalización, al menos ideológicamente, está en retroceso. -El economista ruso-británico Nikolai Kondratiev habló acerca de los ciclos cortos y largos. Los ciclos cortos de 5 a 10 años, y los largos, de entre 45 y 60. En su visión sobre que estamos al final de un proceso, ¿hay algo de la idea de los ciclos? -No me refería tanto a los ciclos en el sentido habitual de que, por supuesto, la economía sube, después hay un auge, después hay una caída, y así. Lo que tenía en mente es que, ideológicamente, atravesamos un ciclo en el que tanto la política interna como la internacional estaban reguladas, en términos generales, ideológicamente, del dinero y el poder político, y mercantilista puertas afuera. Advierte que la batalla de fondo es entre el pc que si ganan los plutócratas el mundo se p cerá a la República Romana: masas viviendo de pan y circo, movilizadas un oligarca contra otro. Rescata de Platón el concepto pleonexia y de Mar hedonismo abstracto de querer más cosas incluso si no se las puede disfru LA METAMORFOSIS DE LAS ÉLITES Y LA HOMOPLUCIA. "Supongamos que China continúa creciendo otra generación. Entre la ger rica, tendrías aproximadamente la misma cantidad de chinos ricos que de estadounidenses ricos. Eso sería un gran cambio".
por el liberalismo o el neoliberalismo. Y eso, por supuesto, sabemos todo eso, a nivel interno significaba flexibilidad de precios, significaba reducción de las alícuotas impositivas, desregulación. A nivel internacional, libre flujo de capital, libre flujo de bienes, tecnología, e incluso, hasta cierto punto, libre flujo de trabajo. Y creo que lo que está pasando ahora, y por eso el subtítulo del libro, como sabés, es Liberalismo nacional mercantil, creo que estamos manteniendo la parte nacional más o menos como estaba antes, pero estamos entrando en una etapa mercantilista a nivel internacional.
-Usted sostiene que el despertar de Asia vino a cerrar en gran medida la brecha que abrió la Revolución Industrial, cuando hace doscientos años Europa occidental y luego América del Norte elevaron su productividad, sus ingresos, su poder militar y su influencia política muy por encima de los de China y la India. ¿En qué sentido este reequilibrio es un acontecimiento de la misma escala que aquella ruptura, y qué período histórico abre?
-El libro básicamente pone a China y Estados Unidos en el centro de la escena. Y lo que pasó, como todos sabemos, con China, es que se convirtió en una gran potencia, se convirtió, económicamente, en la economía más grande del mundo, en términos de paridad de poder adquisitivo, produciendo el 23% del PBI, y a tipo de cambio de mercado, produciendo el 17%. Así que es realmente grande. Creo también que nadie esperaba, a principios de los noventa, que China se volviera tan poderosa. Estados Unidos tenía interés en tener buenas relaciones políticas y después económicas con China: políticamente en los ochenta, porque China se opondría a la Unión Soviética, como lo hizo; y económicamente también, porque los estadounidenses esperaban obtener muchas ganancias, tener un mercado enorme, y demás. Así que nadie prestó realmente mucha atención ni creyó que China llegaría a ser tan poderosa. Es más, algunos creían que si China creaba una clase media, de manera similar a Corea del Sur o Taiwán, se convertiría en una democracia. Honestamente no creo que la gente realmente lo creyera, pero al menos decían que lo creían. Y entonces, de repente, lo que pasó es que China se convirtió en un competidor, un competidor muy significativo en los últimos cinco, diez años, en realidad diez años. Y por otro lado, como muchos empleos se vieron afectados por China, ya sea porque se tercerizaron o por las exportaciones chinas, se produjo una turbulencia interna. Lo que quiero decir, y en realidad soy bastante pro-China, pero los hechos son que China, a nivel nacional, de nación a nación, se convirtió en un competidor, en un sentido político e incluso militar. Pero a nivel del individuo, de alguna manera se vio afectada la clase media de los países ricos, Estados Unidos en particular, aunque hoy en día lo vemos con Alemania, y eso provocó una reacción política. -China se convirtió en el mayor productor y exportador del mundo, pero el comercio global se sigue pagando en dólares, las reservas de los bancos centrales siguen siendo mayoritariamente en dólares y los organismos que fijan las reglas del sistema financiero, como el Fondo Monetario Internacional, siguen teniendo sede en Washington y un sistema de votos donde Estados Unidos conserva poder de veto. ¿Por qué el poder económico se desplazó hacia el Pacífico pero el poder monetario e institucional no lo siguió, y cuánto tiempo puede sostenerse esa distancia?
-Es una excelente preg ta, porque, por supuestc poder financiero sigue tando muy dentro de Esta Unidos, y en realidad, ¡ ser bastante franco, el pc militar también, porque tados Unidos tiene bases ochenta países y China t: una base en un solo país Yibuti, eso es todo. Pero quiero proyectar, porque sé, y no quiero proyectar masiado hacia el futuro. I los hechos son que cua un país como China suj a otro hegemón en térm: de manufactura, producc PBI y demás, hay, por sup: to, tensiones, incluso del ] financiero. Como saben el yuan ni siquiera es ti vía plenamente convert en la cuenta capital, pero realmente un intento de cada vez más transaccic no sean en dólares, de « dolarizarlas, incluidas, cc sabés, las criptomoneda otras monedas, como las blecoins y demás. Y si ví la historia, y de nuevo, no economista financiero, que puedo estar equivoc en esto, el dominio brit co en las finanzas conti incluso después de que ran superados por Este Unidos como la econo más grande. Creo que E dos Unidos superó a CG Bretaña alrededor de 1:

ELTRANSCOSMOPOLITISMO BRANKO MILANOVIÓ Del fin de la globalización neoliberal al liberalismo nacional mercantil Execonomista principal del Banco Mundial y hoy investigador en el Graduate Center de la Universidad de la ciudad de Nueva York, pasó por Buenos Aires y explicó por qué Trump, Xi y Putin llegaron al poder montados en un descontento que ya existía. Sostiene que la globalización neoliberal ya terminó y que la reemplaza un liberalismo nacional mercantil: liberal puertas adentro, JORGE FONTEVECCHIA -El título de su último libro remite a Karl Polanyi, el historiador económico húngaro que en 1944 describió cómo la expansión del mercado autorregulado terminaba provocando un contramovimiento social de autoprotección. ¿Por qué considera que estamos frente a una transformación de una magnitud comparable a aquella, y qué es exactamente lo que se está transformando esta vez? -Es una buena pregunta. El título de mi libro no remite a Polanyi por casualidad. Hubo algo de azar, porque leí el libro tres veces, y la última vez que lo leí, no fue planeado, pero lo leí alrededor de un año antes de empezar a escribir el mío. Y lo que se me hizo claro es lo que estamos presenciando ahora a escala global. Como sabés, Polanyi escribió sobre la Revolución Industrial inglesa y sobre el problema de la introducción del mercado y la comercialización en relaciones que antes no estaban comercializadas, y sobre la respuesta de la sociedad a eso. En este caso, pensé que la globalización neoliberal era muy similar, en el sentido de que expandió las relaciones de mercado por todo el mundo, incluidos, obviamente, China, India y Africa, y mi libro anterior, Capitalismo, nada más, trataba justamente eso. Por otro lado, creo que está muy claro que ahora estamos al final de una era, y que estamos teniendo, hasta cierto punto, un rechazo social a esa hipercomercialización que ocurrió. Eso no significa que vayamos a volver a alguna otra forma de sistema, pero sí significa que políticamente la situación cambió y que la globalización, al menos ideológicamente, está en retroceso. El economista ruso-británico Nikolai Kondratiev habló acerca de los ciclos cortos y largos. Los ciclos cortos de 5 a 10 años, y los largos, de entre 45 y 60. En su visión sobre que estamos al final de un proceso, ¿hay algo de la idea de los ciclos? -No me refería tanto a los ciclos en el sentido habitual de que, por supuesto, la economía sube, después hay un auge, después hay una caída, y así. Lo que tenía en mente es que, ideológicamente, atravesamos un ciclo en el que tanto la política interna como la internacional estaban reguladas, en términos generales, ideológicamente, del dinero y el poder político, y mercantilista puertas afuera. Advierte que la batalla de fondo es entre el poder que si ganan los plutócratas el mundo se pare- cerá a la República Romana: masas viviendo de pan y circo, movilizadas por un oligarca contra otro. Rescata de Platón el concepto pleonexia y de Marx el hedonismo abstracto de querer más cosas incluso si no se las puede disfrutar.
LA METAMORFOSIS DE LAS ÉLITES Y LA HOMOPLUCIA. "Supongamos que China continúa creciendo otra generación. Entre la gente rica, tendrías aproximadamente la misma cantidad de chinos ricos que de estadounidenses ricos. Eso sería un gran cambio".
por el liberalismo o el neoliberalismo. Y eso, por supuesto, sabemos todo eso, a nivel interno significaba flexibilidad de precios, significaba reducción de las alícuotas impositivas, desregulación. A nivel internacional, libre flujo de capital, libre flujo de bienes, tecnología, e incluso, hasta cierto punto, libre flujo de trabajo. Y creo que lo que está pasando ahora, y por eso el subtítulo del libro, como sabés, es Liberalismo nacional mercantil, creo que estamos manteniendo la parte nacional más o menos como estaba antes, pero estamos entrando en una etapa mercantilista a nivel internacional.
-Usted sostiene que el despertar de Asia vino a cerrar en gran medida la brecha que abrió la Revolución Industrial, cuando hace doscientos años Europa occidental y luego América del Norte elevaron su productividad, sus ingresos, su poder militar y su influencia política muy por encima de los de China y la India. ¿En qué sentido este reequilibrio es un acontecimiento de la misma escala que aquella ruptura, y qué período histórico abre?
-El libro básicamente pone a China y Estados Unidos en el centro de la escena. Y lo que pasó, como todos sabemos, con China, es que se convirtió en una gran potencia, se convirtió, económicamente, en la economía más grande del mundo, en términos de paridad de poder adquisitivo, produciendo el 23% del PBI, y a tipo de cambio de mercado, produciendo el 17%. Así que es realmente grande. Creo también que nadie esperaba, a principios de los noventa, que China se volviera tan poderosa. Estados Unidos tenía interés en tener buenas relaciones políticas y después económicas con China: políticamente en los ochenta, porque China se opondría a la Unión Soviética, como lo hizo; y económicamente también, porque los estadounidenses esperaban obtener muchas ganancias, tener un mercado enorme, y demás. Así que nadie prestó realmente mucha atención ni creyó que China llegaría a ser tan poderosa. Es más, algunos creían que si China creaba una clase media, de manera similar a Corea del Sur o Taiwán, se convertiría en una democracia. Honestamente no creo que la gente realmente lo creyera, pero al menos decían que lo creían. Y entonces, de repente, lo que pasó es que China se convirtió en un competidor, un competidor muy significativo en los últimos cinco, diez años, en realidad diez años. Y por otro lado, como muchos empleos se vieron afectados por China, ya sea porque se tercerizaron o por las exportaciones chinas, se produjo una turbulencia interna. Lo que quiero decir, y en realidad soy bastante pro-China, pero los hechos son que China, a nivel nacional, de nación a nación, se convirtió en un competidor, en un sentido político e incluso militar. Pero a nivel del individuo, de alguna manera se vio afectada la clase media de los países ricos, Estados Unidos en particular, aunque hoy en día lo vemos con Alemania, y eso provocó una reacción política. -China se convirtió en el mayor productor y exportador del mundo, pero el comercio global se sigue pagando en dólares, las reservas de los bancos centrales siguen siendo mayoritariamente en dólares y los organismos que fijan las reglas del sistema financiero, como el Fondo Monetario Internacional, siguen teniendo sede en Washington y un sistema de votos donde Estados Unidos conserva poder de veto. ¿Por qué el poder económico se desplazó hacia el Pacífico pero el poder monetario e institucional no lo siguió, y cuánto tiempo puede sostenerse esa distancia?
-Es una excelente pregunta, porque, por supuesto, el poder financiero sigue estando muy dentro de Estados Unidos, y en realidad, para ser bastante franco, el poder militar también, porque Estados Unidos tiene bases en ochenta países y China tiene una base en un solo país, en Yibuti, eso es todo. Pero no quiero proyectar, porque no sé, y no quiero proyectar demasiado hacia el futuro. Pero los hechos son que cuando un país como China supera a otro hegemón en términos de manufactura, producción, PBI y demás, hay, por supuesto, tensiones, incluso del lado financiero. Como sabemos, el yuan ni siquiera es todavía plenamente convertible en la cuenta capital, pero hay realmente un intento de que cada vez más transacciones no sean en dólares, de desdolarizarlas, incluidas, como sabés, las criptomonedas y otras monedas, como las stablecoins y demás. Y si vas a la historia, y de nuevo, no soy economista financiero, así que puedo estar equivocado en esto, el dominio británico en las finanzas continuó incluso después de que fueran superados por Estados Unidos como la economía más grande. Creo que Estados Unidos superó a Gran Bretaña alrededor de 1880,

ELTRANSCOSMOPOLITISMO BRANKO MILANOVIÓ Del fin de la globalización neoliberal al liberalismo nacional mercantil Execonomista principal del Banco Mundial y hoy investigador en el Graduate Center de la Universidad de la ciudad de Nueva York, pasó por Buenos Aires y explicó por qué Trump, Xi y Putin llegaron al poder montados en un descontento que ya existía. Sostiene que la globalización neoliberal ya terminó y que la reemplaza un liberalismo nacional mercantil: liberal puertas adentro, JORGE FONTEVECCHIA -El título de su último libro remite a Karl Polanyi, el historiador económico húngaro que en 1944 describió cómo la expansión del mercado autorregulado terminaba provocando un contramovimiento social de autoprotección. ¿Por qué considera que estamos frente a una transformación de una magnitud comparable a aquella, y qué es exactamente lo que se está transformando esta vez? -Es una buena pregunta. El título de mi libro no remite a Polanyi por casualidad. Hubo algo de azar, porque leí el libro tres veces, y la última vez que lo leí, no fue planeado, pero lo leí alrededor de un año antes de empezar a escribir el mío. Y lo que se me hizo claro es lo que estamos presenciando ahora a escala global. Como sabés, Polanyi escribió sobre la Revolución Industrial inglesa y sobre el problema de la introducción del mercado y la comercialización en relaciones que antes no estaban comercializadas, y sobre la respuesta de la sociedad a eso. En este caso, pensé que la globalización neoliberal era muy similar, en el sentido de que expandió las relaciones de mercado por todo el mundo, incluidos, obviamente, China, India y Africa, y mi libro anterior, Capitalismo, nada más, trataba justamente eso. Por otro lado, creo que está muy claro que ahora estamos al final de una era, y que estamos teniendo, hasta cierto punto, un rechazo social a esa hipercomercialización que ocurrió. Eso no significa que vayamos a volver a alguna otra forma de sistema, pero sí significa que políticamente la situación cambió y que la globalización, al menos ideológicamente, está en retroceso. -El economista ruso-británico Nikolai Kondratiev habló acerca de los ciclos cortos y largos. Los ciclos cortos de 5 a 10 años, y los largos, de entre 45 y 60. En su visión sobre que estamos al final de un proceso, ¿hay algo de la idea de los ciclos? -No me refería tanto a los ciclos en el sentido habitual de que, por supuesto, la economía sube, después hay un auge, después hay una caída, y así. Lo que tenía en mente es que, ideológicamente, atravesamos un ciclo en el que tanto la política interna como la internacional estaban reguladas, en términos generales, ideológicamente, mercantilista puertas afuera. Advierte que la batalla de fondo es entre el pc del dinero y el poder político, y que si ganan los plutócratas el mundo se p. cerá a la República Romana: masas viviendo de pan y circo, movilizadas un oligarca contra otro. Rescata de Platón el concepto pleonexia y de Mar hedonismo abstracto de querer más cosas incluso si no se las puede disfru LA METAMORFOSIS DE LAS ÉLITES Y LA HOMOPLUCIA. "Supongamos que China continúa creciendo otra generación. Entre la ger rica, tendrías aproximadamente la misma cantidad de chinos ricos que de estadounidenses ricos. Eso sería un gran cambio".
por el liberalismo o el neoliberalismo. Y eso, por supuesto, sabemos todo eso, a nivel interno significaba flexibilidad de precios, significaba reducción de las alícuotas impositivas, desregulación. A nivel internacional, libre flujo de capital, libre flujo de bienes, tecnología, e incluso, hasta cierto punto, libre flujo de trabajo. Y creo que lo que está pasando ahora, y por eso el subtítulo del libro, como sabés, es Liberalismo nacional mercantil, creo que estamos manteniendo la parte nacional más o menos como estaba antes, pero estamos entrando en una etapa mercantilista a nivel internacional.
-Usted sostiene que el despertar de Asia vino a cerrar en gran medida la brecha que abrió la Revolución Industrial, cuando hace doscientos años Europa occidental y luego América del Norte elevaron su productividad, sus ingresos, su poder militar y su influencia política muy por encima de los de China y la India. ¿En qué sentido este reequilibrio es un acontecimiento de la misma escala que aquella ruptura, y qué período histórico abre?
-El libro básicamente pone a China y Estados Unidos en el centro de la escena. Y lo que pasó, como todos sabemos, con China, es que se convirtió en una gran potencia, se convirtió, económicamente, en la economía más grande del mundo, en términos de paridad de poder adquisitivo, produciendo el 23% del PBI, y a tipo de cambio de mercado, produciendo el 17%. Así que es realmente grande. Creo también que nadie esperaba, a principios de los noventa, que China se volviera tan poderosa. Estados Unidos tenía interés en tener buenas relaciones políticas y después económicas con China: políticamente en los ochenta, porque China se opondría a la Unión Soviética, como lo hizo; y económicamente también, porque los estadounidenses esperaban obtener muchas ganancias, tener un mercado enorme, y demás. Así que nadie prestó realmente mucha atención ni creyó que China llegaría a ser tan poderosa. Es más, algunos creían que si China creaba una clase media, de manera similar a Corea del Sur o Taiwán, se convertiría en una democracia. Honestamente no creo que la gente realmente lo creyera, pero al menos decían que lo creían. Y entonces, de repente, lo que pasó es que China se convirtió en un competidor, un competidor muy significativo en los últimos cinco, diez años, en realidad diez años. Y por otro lado, como muchos empleos se vieron afectados por China, ya sea porque se tercerizaron o por las exportaciones chinas, se produjo una turbulencia interna. Lo que quiero decir, y en realidad soy bastante pro-China, pero los hechos son que China, a nivel nacional, de nación a nación, se convirtió en un competidor, en un sentido político e incluso militar. Pero a nivel del individuo, de alguna manera se vio afectada la clase media de los países ricos, Estados Unidos en particular, aunque hoy en día lo vemos con Alemania, y eso provocó una reacción política. -China se convirtió en el mayor productor y exportador del mundo, pero el comercio global se sigue pagando en dólares, las reservas de los bancos centrales siguen siendo mayoritariamente en dólares y los organismos que fijan las reglas del sistema financiero, como el Fondo Monetario Internacional, siguen teniendo sede en Washington y un sistema de votos donde Estados Unidos conserva poder de veto. ¿Por qué el poder económico se desplazó hacia el Pacífico pero el poder monetario e institucional no lo siguió, y cuánto tiempo puede sostenerse esa distancia?
-Es una excelente preg ta, porque, por supuestc poder financiero sigue tando muy dentro de Esta Unidos, y en realidad, ¡ ser bastante franco, el pc militar también, porque tados Unidos tiene bases ochenta países y China t: una base en un solo país Yibuti, eso es todo. Pero quiero proyectar, porque sé, y no quiero proyectar masiado hacia el futuro. I los hechos son que cua un país como China suj a otro hegemón en térm: de manufactura, producc PBI y demás, hay, por sup: to, tensiones, incluso del ] financiero. Como saben el yuan ni siquiera es ti vía plenamente convert en la cuenta capital, pero realmente un intento de cada vez más transaccic no sean en dólares, de « dolarizarlas, incluidas, cc sabés, las criptomoneda otras monedas, como las blecoins y demás. Y si ví la historia, y de nuevo, no economista financiero, que puedo estar equivoc en esto, el dominio brit co en las finanzas conti incluso después de que ran superados por Este Unidos como la econo más grande. Creo que E dos Unidos superó a CG Bretaña alrededor de 1:

LA METAMORFOSIS DE LAS ÉLITES Y LA HOMOPLUCIA. "Supongamos que China continúa creciendo rica, tendrías aproximadamente la misma cantidad de chinos ricos que de estadounidenses ricos. Eso sería un gran cambio".

EL FIN DEL NEOLIBERALISMO MUNDIAL Y EL LIBERALISMO NACIONAL MERCANTIL. "Vamos a continuar con políticas neoliberales a nivel interno, mercantilismo hacia afuera, pero no tenemos una coherencia intelectual ahí. Así que es un movimiento un poco ad hoc".

Políticamente la situación cambió y la globalización, ideológicamente, está en retroceso.

Milei es interesante, parece deshacerse de la política tal como fue concebida tradicionalmente.

"Incluso si les dieras a todos los desempleados dinero para sobrevivir, no creo que funcione."

"Desde la perspectiva de la gente rica, Musk o Thiel y demás, ellos deberían gobernar."

"Milei es más que Thatcher y Reagan porque el libertarianismo es una versión extrema del neoliberalismo."

"El hedonismo abstracto es que simplemente querés más cosas, incluso si no podés disfrutarlas."


Menciones: Branko Milanovic, Karl Polanyi, Trump, Xi, Putin, Platón, Marx, Jorge Fontevecchia, China, Estados Unidos, América del Norte, Europa, India, Unión Soviética, Corea del Sur, Taiwán, Alemania, Fondo Monetario Internacional, Washington, Yibuti, Gran Bretaña, Londres, Nueva York, China, Shanghái, Hong Kong, Japón, Corea del Sur, Rolling Stones, Trump, Asia, Estados Unidos, Alemania, Occidente, Reino Unido, India, Vietnam, Tailandia, Indonesia, OCDE, Milei, Orain, Europa, China, Europa, Adam Smith, S


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