Logo Ejes
05/09/2026 Clarín - Nota - El País - Pag. 12

Emergen focos de resistencia al sueño tecnológico libertario
Jesica Bossi

Peter Thiel debió estar el miércoles pasado en la cumbre "Vientos de Cambio", evento organizado por la Fundación Libertad y Progreso, al que asistió como orador Javier Milei. El magnate avisó con tiempo que, finalmente, no podría asistir por "cuestiones de agenda" y lo único que se sabe de sus próximos pasos es una cita en su Alemania natal: recibirá en Berlín, el 24 de septiembre, el premio Axel Springer, una distinción ya otorgada a Elon Musk, Sam Altman y Volodímir Zelenski.
El dueño de Palantir, empresa especializada en análisis masivo de datos con aplicación en defensa y seguridad, es reacio a las cámaras y dosifica sus apariciones. Lo último que trascendió de su hoja de ruta fue en Londres, al filtrarse que había tenido acceso exclusivo al Museo Británico para visitar el Tapiz de Bayeux, un extraordinario bordado medieval del siglo XI que ilustra nada más y nada menos que la conquista normanda de Inglaterra en 1066. Por razones de cuidado extremo, hay cupos muy limitados para entrar al salón (aún no abierto al público) y ver la obra que por primera vez en la historia salió de Francia. Pareciera, por sus movimientos, que Thiel está posando sus ojos en Europa.
La mansión de Barrio Parque en la que se instala cuando está en Buenos Aires regala postales surrealistas desde que un grupo de activistas desplegó una protesta, todos caracterizados con el disfraz de Gandalf, personaje de la novela de fantasía El Señor de los Anillos, de la que Thiel es cultor. La agencia Bloomberg publicó un artículo en el que advierte que el empresario "se convirtió en blanco de la oposición" en la instancia pre electoral y proporciona una nueva hipótesis sobre su interés en el país: contar con un búnker para protegerse ante una eventual catástrofe nuclear.
Como sea, el impulso que le dio Milei a la elaboración de un andamiaje jurídico alineado con los intereses de los grandes inversores tecno encontró resistencia. El mejor ejemplo es el freno al proyecto del Super RIGI, que venía sin mayores complicaciones de ser aprobado en la Cámara de Diputados y no logra avanzar en el Senado.
La iniciativa concede beneficios fiscales, cambiarios y aduaneros inéditos por 30 años a iniciativas por más de mil millones de dólares en actividades nuevas a realizarse en la Argentina. La norma no define específicamente de qué áreas se trata, pero se supone que apunta al desarrollo de Inteligencia Artificial, instalación de centros de datos, industrialización de minerales críticos. Se brinda la posibilidad de litigar en el exterior, lo que en los hechos implica una renuncia de jurisdicción. Es decir, inclina la balanza para empresas extranjeras, con un nivel de generosidad que no existe puertas adentro.
Este régimen, al igual que la versión inicial, no excluye a firmas locales, pero por los montos mínimos exigidos quedan afuera.
El oficialismo pretendía que el miércoles pasado se firme dictamen para luego llevarlo al recinto. Se convocó al plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversión, y Legislación General pero el objetivo falló por la negativa de tres senadores "dialoguistas": Maximiliano Abad (UCR), Carlos Espínola (Provincias Unidas) y Martín Goerling (Pro).
La reunión coincidió con el Día de la Industria, foro del que no participó nadie de primera línea del gabinete, pero fecha que tomaron en cuenta los legisladores aliados: le reclaman a La Libertad Avanza una cláusula que favorezca la posición del empresariado argentino en el marco del esquema de incentivos que se discute. No obtuvieron respuesta del Gobierno, y quitaron su apoyo.
El oficialismo había habilitado una modificación que consiste en ampliar a bienes transables la cuota del 20% de compra nacional que se establece como consumo obligatorio para los emprendimientos. Antes, eso podía correr por cuenta del rubro servicios y así diluirse en gastos operativos que inevitablemente iban a ser locales (seguridad, limpieza, etc). El cambio que exigen ahora los senadores "rebeldes" es que se fije un margen el 15% a favor de los proveedores nacionales por encima del precio de los importados.
Por supuesto, pagar más caro suena horrible. Lo justifican como una compensación para competir en "igualdad de condiciones". Cuando la empresa argentina produce, trae insumos de afuera que no se hacen acá y paga derechos de importación, sumado a la carga impositiva, laboral y regulatoria nacional. Pero, en simultáneo, la firma extranjera puede vender el producto terminado a un proyecto de Super RIGI sin pagar aranceles. La discusión es que Milei sí interviene otorgando beneficios (baja de impuestos y cargas patronales); el tema es a quién se los da.
Hay dos casos recientes que exponen en su argumentación los detractores del alcance del RIGI. Uno es Río Tinto, en Salta, que para su emprendimiento de litio llamado Rincón trajo galpones metálicos directamente de China, lo que valió la protesta del sector metalúrgico. Y el otro es el megaproyecto minero Vicuña, en San Juan, que importará una ciudad modular prefabricada para alojar a los trabajadores. ¿Quiénes son los ganadores del marco normativo mileísta? Increíblemente los chinos, a los que la administración de Donald Trump pide correr de la zona de influencia de América del Sur.
Esto empieza a ser más examinado ahora que cuando se sancionó, y empantana el trámite en el Senado. Las tierras raras siguen siendo prioridad en el tablero geopolítico y ese fue el mensaje de un foro de minerales críticos organizado por la U.S. Chamber of Commerce, el Citi y AmCham (la Cámara de Comercio de Estados Unidos en el país), el jueves, en el hotel Alvear. Ante gobernadores, legisladores y ejecutivos, Neil Herrington, funcionario estadounidense, sostuvo: "La siguiente fase debe medirse no sólo por acuerdos o anuncios, sino por nuevos proyectos impulsados, infraestructura desbloqueada, la movilización de recursos y asociaciones comerciales construidas". Traducido: basta de palabras; a los hechos. Washington teje una alianza de proveedores confiables en la cadena global de suministros y promueve la adhesión a Pax Sílica, una especie de club "anti china" que Milei suscribió en junio.
Otro estandarte que está cayéndose es el de las sociedades automatizadas sin humanos, una fantasía que horrorizó al filósofo e historiador Yuval Noah Harari, quien escribió una comentada columna en contra de esa posibilidad en el Financial Times. La redacción de la ley, así como está, no cuaja y parece haber quedado a un costado.
El detonante de la pérdida de fuerza de estos proyectos alineados con la utopía tecnológica libertaria fue la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, cuyo apartado que habilitaba la venta de tierras a extranjeros sin restricciones despertó una causa común de tinte nacionalista que impregnó los aires aún hasta estos días. Obviamente esto ganó espacio de la mano del Mundial y la bandera de Malvinas.
La densidad que se empezó a respirar desde mitad de año surgió de manera espontánea; un efecto mariposa cuyo momento exacto del aleteo fue cuando Giovanni Lo Celso tomó en sus manos un trapo que sujetaban unos hinchas en el partido contra Inglaterra. La continuación de la historia es conocida. El Gobierno intenta captar una sintonía en la que se quedó afuera: es una maniobra artificial que en todo caso habrá que juzgar por sus resultados (los anuncios del giro en la política sobre Malvinas) pues sus intenciones están a la vista.
Milei aprovecha el oxígeno que le aporta Trump guiado por el interés de forzar a Gran Bretaña a respaldarlo en Medio Oriente. Estados Unidos cuestiona a sus socios europeos en un movimiento que favorece a Rusia. Vladimir Putin y Xi Jinping se encontraron el lunes en Kirguistán. Un tema de especial relevancia fue la denominada "ruta de la seda del hielo", una propuesta de China para conectar Asia con Europa por el Océano Ártico pasando por la costa norte rusa. En agosto la empresa Sea Legend inauguró el primer servicio regular de contenedores. Si bien es una vía estacional, es de importancia estratégica hacia el futuro y por eso constituye una amenaza para la Casa Blanca. La táctica del caos que irradia Trump copa el escenario pero no inmuta demasiado a los chinos, educados desde hace milenios bajo filosofía de que las gotas de agua perforan la piedra.

Invitado. El presidente Milei, junto al magnate Peter Thiel y el canciller Pablo Quirno.

Los aliados pidieron una cláusula para los empresarios locales en el Súper RIGI


Menciones: Peter Thiel, Javier Milei, Fundación Libertad y Progreso, Alemania, Berlín, Axel Springer, Elon Musk, Sam Altman, Volodímir Zelenski, Palantir, Londres, Museo Británico, Tapiz de Bayeux, Inglaterra, Francia, Europa, Barrio Parque, Buenos Aires, Gandalf, El Señor de los Anillos, Bloomberg, Argentina, Cámara de Diputados, Senado, Maximiliano Abad, UCR, Carlos Espínola, Provincias Unidas, Martín Goerling, Pro, La Libertad Avanza, Río Tinto, Salta, Rincón, China, Vicuña, San Juan, Donald Trump, Amér


#73097285   Modificada: 05/09/2026 01:04 Superficie artículo: 817.34 cm²
Cotización de la nota: $133.667.769
Audiencia: 106.465