29/08/2026 Clarín - Nota - Deportes - Pag. 38
Pudo perderlo pero Montero bancó la parada y Boca, en la última, se lo llevó con un golazo de Belmonte Juan Lagares Lanús hizo méritos para ganar en la Bombonera y convirtió al arquero colombiano en la figura del partido. El triunfo acomodó al local en su grupo. Flores estuvo al borde de la roja en el inicio. "No saben lo que se perdieron", les pintaron en la lápida del partido a ese puñado de abonados que se fueron de la Bombonera cuando anunciaron que se le añadían tres minutos al tiempo reglamentario. Porque todo el partido se resume en esos últimos tres minutos. Como en el mundial de las bofetadas, Boca aguantó la de WIk (el delantero sin vocales) porque el arquero Alvaro Montero le tapó el gol en el área chica y aunque quedó tambaleando se repuso, tomó carrera y le asestó un golpe de nocaut a Lanús en la última jugada. Tremendo final: Paredes, Zenón, Ascacibar y el Toto Belmonte se la pinchó a Nahuel Losada para sellar el 1 a 0 definitivo y el triunfo del equipo del Vasco Arruabarrena. Hacía mucho que en la Bombonera no se gritaba tanto un gol. Hacía un montón que el equipo no generaba un estallido en su cancha y le daba una alegría a su gente. El suspenso por el chequeo del VAR para comprobar la posición de Belmonte todavía le dio un condimento extra para volver a festejar. Y el abrazo de los jugadores en el área rival pareció detener el tiempo. Ganó Boca cuando un nuevo empate ya era un premio. Ganó Boca y se metió en la zona de los playoffs. Ganó Boca y el triunfo le dio un envión anímico clave para dejar atrás el bajón de la lesión de Tomás Aranda. Desde hace rato cambió la energía por el barrio. Pero la insólita fractura del pibe Aranda en una entrada en calor en BocaPredio tapó el sol que asomaba con una negra nube de pesimismo. Ese mismo miércoles, la eliminación de River en el Monumental -creer o reventar- le dibujó una sonrisa a todo Boca. Y el estado de ánimo es algo que se transmite. Si un hincha de Boca sonríe, otro se contagia. Y en el primer partido sin filtro para adquirir entradas el equipo le regaló un triunfo sobre la hora para reventar las gargantas. Antes de esos tres minutos finales que condensaron todas las emociones del encuentro hubo un partido chato, por momentos mal jugado y con un campo de juego muy mejorado en relación al que se exhibió en el triunfo de Boca sobre O''Higgins hace 37 días por el partido de ida de los playoffs de la Copa Sudamericana, pero todavía en un estado calamitoso. Sobre ese terreno -la franja de los palcos es directamente intransitable- pareció difícil que alguno de los dos equipos lograra jugar con la pelota por el piso y llegara con claridad al arco del rival. Por eso la actitud, el empuje y la pelota aérea desde el inicio fueron fundamentales para imponerse. Fue Lanús el que más y mejor llegó desde el minuto inicial cuando... Felipe Peña Biafore cabeceó al travesaño y hasta el descuento cuando Lucas Besozzi le sirvió el gol a Allan Wlk y Montero salvó a Boca para convertirse en la figura. En el medio lo tuvieron Aquino y Watson -en la primera mitad- con dos remates. Y también Peña Biafore, sólo en el área chica en el segundo tiempo, se devoró el gol y perdonó. Arruabarrena se convirtió en un piloto de tormentas frente a las lesiones (Boca extrañará horrores a Aranda) y plantó un equipo con seis jugadores formados en el club. Entre ellos Facundo Herrera (2006) que jugó por primera vez en la Bombonera y por primera vez como titular en su tercera presentación en Primera. Lo hizo muy bien. Además estuvieron Lautaro di Lollo (2004), Milton Delgado (2005), Dylan Gorosito (2006), Camilo Rey Domenech (2006) y Leonel Flores (2007). Pero a los pibes hay que aportarles jerarquía con los jugadores grandes y con recorrido. Cuando ingresa Leandro Paredes todo cambia y hay una referencia permanente en el campo. Si el capitán recupera el físico y logra apuntalarlos, Boca tiene con qué ilusionarse. En el medio lo tuvieron Aquino y Watson -en la primera mitad- con dos remates. Flores y una dura entrada que sólo le valió amarilla Iban 12 minutos del primer tiempo y Leonel Flores le entró duro a Sasha Marcich. Pablo Dóvalo marcó la infracción y le mostró amarilla al volante de Boca. Fue una infracción muy fuerte y Lanús reclamó la intervención del VAR. Sin embargo, Germán Delfino jamás llamó al juez. ¿Merecía roja el chico de Boca? El foul es casi a la altura de la rodilla, pero el impacto no es de lleno. Es una jugada de interpretación. Eso sí, si le mostraban roja nadie podría haber dicho nada. Menciones: cnot
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