22/08/2026 Clarín - Nota - Sociedad - Pag. 30
Se quebró jugando al fútbol 5 y condenan a los dueños de la cancha a pagar $ 31 millones Fabián Debesa El partido se disputó en un complejo de la familia del futbolista Marcos Rojo. La víctima se fracturó tibia y peroné por el mal estado del piso sintético. Las lesiones entre atletas profesionales pueden determinar trastornos para los grandes equipos y las carreras de los deportistas y ponen aprueba los avances de la rehabilitación médica. Un pie roto en un "picadito" entre amigos tiene -por lo general- menor trascendencia. Sin embargo, el recorrido del incidente puede ser imprevisible. Un partido jugado hace tres años en un complejo de fútbol 5 derivó en un juicio millonario. La Justicia de La Plata condenó a pagar 31.100.000 pesos a la dueña de unas canchas -en 520 y 145, Melchor Romero, partido de La Plata-, porque un hombre se fracturó el tobillo, la tibia y el peroné al tropezar en la alfombra sintética rota. El predio pertenecía a la familia del futbolista Marcos Rojo, defensor de Racing Club que trascendió desde Estudiantes de La Plata. Según informaron fuentes de Tribunales a Clarín, la indemnización todavía no se hizo efectiva. La demandada, Natasha Micaela Rojo, a través de sus abogados, tiene decidido apelar. No obstante, el artículo 29 de la ley 13.133 (Código Provincial del Consumidor) establece que, para presentar el recurso ante una Cámara de Apelaciones, es necesario depositar el monto fijado por el juez de primera instancia. El dictamen del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N"2, está fechado el 3 de junio de este año. Ayer, el juez del caso, Vicente Atela, intimó a la demandada a hacer efectivo el depósito. Tiene cinco días de plazo para cumplir, caso contrario comenzarían los procesos de embargo de bienes. Según reconstruye la sentencia, el hecho ocurrió el 3 de junio de 2022, cuando el demandante, Oscar Alberto Diz, alquiló con sus amigos una cancha del complejo MR5. En pleno partido, mientras corría a marcar a un rival en la zona central de la cancha, enganchó la punta de su botín con un sector donde faltaba un pedazo de alfombra. Tropezó y la caída le provocó una fractura expuesta, que terminó en una cirugía con la colocación de una placa de siete tornillos y seis meses de inmovilización absoluta. Según el expediente, lo que pasó después de la caída agravó el reclamo: el complejo no contaba con servicio de ambulancia propio y, cuando llamaron al 107, les respondieron que, al tratarse de un predio privado, la asistencia debía correr por cuenta del establecimiento. Desesperados ante las exclamaciones de dolor del futbolista, sus compañeros improvisaron una tablilla con una madera y lo trasladaron en vehículos particulares hasta el hospital San Roque de Gonnet, a unos veinte minutos del lugar del incidente. Natasha Rojo fue declarada en rebeldía porque "se abstuvo por completo de participar en el proceso judicial y mostró reticencia a comparecer e intervenir en la causa", según consta en el fallo. Diz intentó intimarla por carta documento, pero el empleado postal concurrió dos veces sin encontrar a nadie. Nunca retiraron la comunicación de la oficina de Correo Argentino. Iniciada la demanda, Rojo restó colaboración para el esclarecimiento de los hechos y no compareció en el proceso. A partir de estas acciones, el 23 de agosto de 2024 se dictó la resolución interlocutoria que la declaró formalmente en rebeldía (la cual le fue notificada mediante cédula el 23 de octubre de 2024). La declaración de rebeldía tuvo consecuencias procesales graves para ella: el juez Atela determinó que su silencio y falta de participación creaban una "presunción en favor de la veracidad de los hechos invocados por el actor y el reconocimiento de la autenticidad de la documentación acompañada en la demanda". No es la primera vez que condenan a una empresa de alquiler de espacios deportivos en la Provincia. En diciembre de 2025 condenaron a una firma por daños y perjuicios a un joven de 22 años que sufrió secuelas físicas y psicológicas luego de un accidente en una cancha de Hurlingham. El proceso empezó en 2016 por 8 millones de pesos y terminó siendo de poco más de 30 millones de pesos. En otro litigio, la Sala III de la Cámara 1" de Apelación en lo Civil y Comercial de San Isidro confirmó que, por un pozo en el piso sintético de una cancha de fútbol 5, se violó el "deber de seguridad" que debía tener y elevó la indemnización de primera instancia de 20,98 millones a 78,88 millones de pesos por incapacidad y daño moral. En el episodio del complejo de la familia Rojo, en la audiencia declararon tres testigos que coincidieron en que la cancha "estaba en muy mal estado", con parches y sectores donde faltaba la alfombra. Y que no había protección de gomaespuma en los postes de los arcos. Los responsables del campo de juego no se acercaron a asistir a Diz: quien lo llevó al Hospital de Gonnet fue un conocido del grupo al que un testigo identificó como "el polaco". Otro compañero, que trabaja con la víctima como ayudante de pintor, contó que estuvo cerca de año y medio sin poder retomar sus tareas habituales. Drama. Oscar Diz fue operado y tuvo que pasar seis meses con inmovilización absoluta. Precariedad. No había servicio médico y el lesionado fue asistido por sus compañeros. Menciones: cnot
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