22/08/2026 Clarín - Nota - El País - Pag. 10
La caída del ex asesor de la campaña y la mala hora digital de Milei Jesica Bossi Javier Milei llegó al poder consolidado como uno de los más exitosos productos digitales de la conversación pública argentina. Su carácter disruptivo y agresivo fluyó en las redes con la ayuda de una estructura de trolls que sabía cómo potenciar el mensaje. Eso, por supuesto, se basó en una incipiente militancia real y una sintonía que prendió en el hartazgo de gran parte de la sociedad que lo respaldó con votos. La comunidad libertaria fue perdiendo poder de fuego con el tiempo y, como una ironía del destino, la detención de Fernando Cerimedo, colaborador clave de la campaña presidencial de 2023, señala la mala hora de un dispositivo que se vendió como una marca registrada y sedujo a otros líderes de derecha de América Latina. La caída del protagonismo digital del Presidente es un proceso afianzado que se plasma en la evolución desde su asunción hasta la actualidad. El descenso es paulatino y persistente: Milei está lejos del volumen de conversación generado durante el primer año de gestión, que con altas y bajas osciló entre los 6 y 12 de millones de menciones mensuales. Así lo indica un adelanto del informe titulado "La fatiga digital" elaborado por la consultora Ad Hoc, que será presentado en los próximos días. El pico máximo de Milei en redes fue de 13 millones de menciones, en febrero de 2025, con el estallido del escándalo de $LIBRA. Por primera vez, se posaba la atención en un posible acto de corrupción y, además, muy propio del ecosistema digital por tratarse del mundo crypto. En adelante, todas las menciones hacia el Presidente fueron en proporción más negativas que positivas; y con pisos de interacción más bajos. El menor registro del mandato fue en junio pasado, con 3,5 millones de menciones en total. La fuerza de la comunicación de Milei se sostuvo en la actividad de cuentas libertarias, que fueron perdiendo capacidad para instalar agenda y traccionar el debate público. Ahora hablan menos sobre él y con un impacto el descenso. El informe de Ad Hoc hace un seguimiento de un pool de los 15 usuarios con más interacciones. En medio del desgaste, se ve que esas mismas cuentas nombran cada vez menos a Milei: pasaron de 5.022 menciones directas en abril a 3.697 en julio. ¿Por qué importa lo que pasa en redes? Es el territorio en el que se desenvuelve el Presidente, monitorea lo que allí ocurre, es donde se siente cómodo, le importa que su tropa digital esté activa y lo abrace. El algoritmo es relevante en la política y la pregunta es cómo afecta este deterioro en la opinión pública, en especial la que no consume demasiado redes y la que está menos pendiente de las noticias. Hace semanas que en la Casa Rosada admiten lo que muestran en general la mayoría de las encuestas: una caída en la imagen presidencial y de la aprobación de la gestión. Milei mantiene un comportamiento volátil en X, su medio favorito, al combinar períodos de aceleración con otros de actividad limitada. Desde el jueves, cuando se presentó en el Council of the Americas, volvió con todo a desplegar críticas, insultos a periodistas y a republicar mensajes que califican de "operación" el intento de homicidio de la ex novia de Cerimedo en Bolivia. El Gobierno no delineó una posición clara sobre el caso del consultor. De hecho, se solicitó a legisladores y dirigentes de La Libertad Avanza que eviten el tema en entrevistas y se anticipó que habría una bajada de línea con "tres o cuatro párrafos" para salir del paso. Eso explica, por ejemplo, el desajuste: mientras Milei se lanzó a validar las teorías conspirativas de Lilia Lemoine, quien descree de la víctima y habla de "opereta"; el jefe de Gabinete, Diego Santilli, pidió investigar y que "los responsables vayan presos". Las versiones que dan en la Casa Rosada de aquéllos que tuvieron trato con Cerimedo sostienen que "está del tomate", es "raro", y que se "sobregiró vendiendo humo". Nunca se supo exactamente por qué no desembarcó en el gobierno argentino, lo que lo llevó a buscar otros desafíos electorales: Brasil, Honduras, Bolivia, y siempre con una pata en Estados Unidos. Su socio Jorge Negre, un español que trajo la ola libertaria y de repente apareció en radios y canales, se quedó con parte de La Derecha Diario, un medio de propaganda, y tejió de manera tal que logró una acreditación en la Casa Blanca y acceso a entrevistas con funcionarios de Washington. La pertenencia al dispositivo del trumpismo funcionó como un modo para abrir puertas de aventureros de todo tipo: lobistas, consultores, servicios y buscas de la derecha. Es un universo de lealtades efímeras, de fondos de rápida circulación, una cadena de favores con alcance regional. Nadia Beller, atacada por sicarios que dice fueron enviados por Cerimedo, describió sus vinculaciones. Algunas le constan, otras refiere haberlas escuchado de su boca. En primer lugar, sostuvo que su trabajo al lado del presidente Rodrigo Paz era retribuido con negocios a los que calificó de irregulares, vinculados a la minería, el combustible y el oro. De hecho, notas de texto relacionados a estos asuntos aparecieron en el teléfono celular que tenía al momento de la detención. El punto más sorprendente del relato de Beller es cuando lo vincula a la CIA. No sólo a él, sino a su esposa Natalia Basil (que fue funcionaria de la Agencia Nacional de Discapacidad) y al estratega estadounidense Brad Parscale, quien dirigió la campaña digital de Trump en 2016 y 2020, hasta que fue apartado. "Lo más cerca que estuvo Cerimedo de servicios de inteligencia extranjeros fue al ver series de Netflix", planteó un hombre que transita por ese submundo. Otros, en cambio, creen que alguna conexión ostenta, quizá sobredimensionándola a su favor. La asociación con Parscale fue clave: fue quien le proporcionó tecnología y herramientas. El nexo es a través de Numen, una de las firmas de Cerimedo, en alianza con Campaign Nucleus y Eyes Over, plataformas de datos y microtargeting político. Ambos trabajaron juntos en diversos países, y Bolivia fue su última experiencia. Parscale también tiene la empresa Clock Tower X. En su sitio oficial, afirma: "Las campañas son temporales. Los sistemas perduran". Y justamente se jacta de un nuevo modelo basado en la infraestructura. Su servicio fue contratado por la agencia de publicidad Havas para dirigir una campaña digital en nombre del Estado de Israel, según un artículo de la revista Time, publicado en junio. Formalmente, el objetivo era combatir el antisemitismo en redes y apuntalar la imagen de Israel especialmente en jóvenes en relación al conflicto en Medio Oriente. Aunque Parscale lo negó, la hipótesis de la nota apuntaba a que la operación estaba dirigida a la base de MAGA y que por momentos cuestionaba al mismísimo Trump, su ex empleador, en especial en aquéllos momentos que actuaba pidiendo un cese del fuego o cuestionaba el accionar de Benjamín Netanyahu. Como sea, la red de comunicación, política y negocios de la derecha se expresa en distintos círculos, no siempre con límites tan definidos. Parscale estuvo en Buenos Aires en julio del año pasado. Él mismo comentó en X una foto en la que se lo ve en el hall del Four Seasons: "Amo Argentina. Milei es genial". No mucho más. En el Gobierno, la línea blue con el trumpismo siempre la articuló Santiago Caputo, y esa es una de las razones que lo mantienen -aunque muy acotado- en su sillón de asesor. La pulseada entre Karina Milei y Caputo se saldó a favor de ella, pero eso no se tradujo en un mayor ordenamiento. Las mini grietas de multiplican: Lule Menem y Juan Mahiques hace rato que miden fuerzas entre sí; Santilli se apoya en los riojanos pero mira de reojo; Patricia Bullrich juega para ella y le hace guiños al asesor presidencial, de quien dicen "está en una". Todo cae, finalmente, en la secretaria general, que dejó dos definiciones de cara a lo que viene: 1) "El acuerdo electoral se hace en año electoral". 2) "La negociación es ley por ley". Estas dos cuestiones van en contra de lo que proponían ya hace unos meses Bullrich y Caputo, bajo el argumento de que eso despejaría el camino de este 2026 en el Congreso y quitaría ruido hasta se encamine el frente económico. Todos, aún en la diferencia, ya se pusieron chaleco y casco. Presidente. Javier Milei perdió buena parte del impacto que tenía en las redes. El menor registro de menciones en las redes fue el de junio de este año Menciones: cnot
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