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15/08/2026 Página 12 - Nota - Economía - Pag. 4

La soja vuelve a ganar terreno
Mara Pedrazzoli

La reducción de las retenciones empezó a cambiar el escenario para la soja. Después de años en los que la oleaginosa perdió competitividad frente a otros cultivos, la mejora en la ecuación económica comenzó a despertar nuevos negocios. El caso más relevante es el anuncio de Molinos Agro y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), que invertirán más de 500 millones de dólares en la puesta en marcha de una planta de molienda en Timbúes, Santa Fe.

La instalación tendrá capacidad para procesar 15.000 toneladas diarias y permitirá a Molinos Agro aumentar en alrededor de 50 por ciento su capacidad de crushing (molienda). El anuncio no implica un dato aislado: muestra una señal del renacer del potencial sojero, luego de un período prolongado en el que las nuevas apuestas industriales se orientaron hacia otras oleaginosas, como el girasol.

El analista agropecuario Javier Preciado Patiño viene siguiendo este cambio de tendencia y advierte que durante los últimos años existió un “sesgo anti soja”. Sus estimaciones permiten dimensionar ese proceso: Argentina alcanzó su máximo de producción de soja en la campaña 2014/15, con 61,4 millones de toneladas; desde entonces, la producción quedó prácticamente estancada alrededor de los 50 millones. El especialista además señala que la superficie sembrada se redujo desde las casi 20 millones de hectáreas que llegó a ocupar hasta unas 17 millones en la actualidad. El resultado es una producción que no consigue acompañar el crecimiento de sus competidores y una industria aceitera que mantiene una parte de su capacidad instalada ociosa.

Dentro de ese marco se produjo un cambio en la política tributaria que benefició al complejo soja, reduciendo el diferencial de los derechos de exportación con otros cultivos, por ejemplo, el maíz. Según Preciado Patiño, ese diferencial volvió a achicarse en la actualidad hasta ubicarse en torno a los 15,5 puntos porcentuales tras la última baja de retenciones permanente de la soja a 24 puntos y el maíz a 8,5. Esa brecha nos devuelve prácticamente a la situación previa a diciembre de 2015, año a partir del cual la evolución de los derechos de exportación favoreció a la siembra de maíz.

El derrotero que traza el analista comienza a la salida de la convertibilidad, cuando la reinstalación de los derechos de exportación mantuvo el diferencial preexistente de 3,5 puntos porcentuales. A partir de 2007, se quintuplicó y pasó a ser de 15 puntos, pero aun así el cultivo de soja siguió creciendo y se llegó al récord de producción de 61,4 millones de toneladas.

Para diciembre de 2019, las retenciones se eliminaron, pero a la soja se la dejó en 30 por ciento: es decir que la distancia previa se duplicó, y con ese diferencial se redujo la superficie sojera, mientras que la del maíz creció de 6,9 a 10,6 millones. Tras una promesa de una baja gradual de las retenciones, se llega a diciembre de 2019 con un diferencial de 21 puntos que se mantuvo hasta julio de 2025, cuando la rebaja que aplicó el gobierno de Milei devuelve a la situación previa a diciembre de 2015.

En ese contexto aparece la inversión de Molinos Agro y ACA, sostiene Preciado Patiño. La nueva planta se levantará sobre un predio que ya cuenta con infraestructura portuaria sobre el río Paraná y tendrá una capacidad de 15.000 toneladas diarias. Molinos Agro tendrá una participación del 65 por ciento en el proyecto y utilizará inicialmente unas 10.000 toneladas diarias de capacidad. La obra apunta, precisamente, a capturar el crecimiento de la oferta de soja que las empresas esperan a partir de la reducción de los derechos de exportación.


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#71838556   Modificada: 15/08/2026 03:20 Superficie artículo: 1015.00 cm²
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