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15/08/2026 La Nación - Nota - Política - Pag. 10

El caso de la quinta ligada a la AFA va al juzgado que querían los acusados
Federico González del Solar
Con los votos de Barroetaveña, exmiembro de la Comisión de Ética de la entidad, y Borinsky, la Casación dispuso que el expediente regrese a Campana; se investiga una maniobra de lavado de dinero

En un controvertido giro del caso, la Cámara Federal de Casación Penal resolvió ayer que el expediente por la mansión de Pilar vinculada a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) vuelva a tramitar en la Justicia de Campana, como pretendían los investigados, Luciano Pantano y Ana Conte, presuntos testaferros de los dirigentes de la entidad deportiva. Pantano es monotributista y al momento de la denuncia tenía una deuda bancaria de poco más de $2.000.000. Su madre, Ana Conte, es jubilada. Durante la pandemia cobró el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) otorgado por la Anses. Ambos figuran como propietarios de una fastuosa mansión, que entre sus prestaciones tenía un haras, una gran colección de autos -muchos de alta gama- e incluso un helipuerto propio. La sospecha es que, en realidad, la quinta pertenece a dirigentes de la AFA. Fue un fallo dividido. La mayoría la conformaron los jueces Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña. El otro integrante del tribunal, Alejandro Slokar, votó en disidencia. La resolución determina que la causa vaya a la Cámara de San Martín para que a su vez ese tribunal la remita al juzgado de Campana. Es decir, el giro a la Cámara es solo temporario. La decisión, finalmente, la devuelve al juzgado que querían los aparentes testaferros. La intervención de Barroetaveña en esta causa fue cuestionada porque el camarista ocupó un cargo dentro de la AFA: hasta noviembre pasado fue presidente del Tribunal de Ética del organismo. La causa -que con el correr de los meses fue ganando volumen y llegó a alcanzar a empresas vinculadas a la AFA- volverá así a manos del juez federal de Campana Adrián González Charvay, que intervino en el caso antes de que se abriera la disputa por la competencia. El fiscal ante la Casación, Mario Villar, que se opuso a que el expediente regresara a Campana, podrá presentar ahora un recurso extraordinario para llegar a la Corte Suprema, pero le espera un camino cuesta arriba porque la decisión que objeta no se trata de una sentencia definitiva. Desde que se inició la causa, hace ocho meses, el expediente dibujó un verdadero laberinto judicial: nació en Comodoro Py, pasó a Penal Económico, luego a la Justicia de Campana -por una inhibitoria que presentaron Conte y Pantano-, regresó a Penal Económico y ahora vuelve a Campana. En todo ese recorrido opinaron tribunales de alzada, jueces de primera instancia, fiscales, los propios investigados y se conformaron dos grupos con posturas bien definidas: quienes opinaron, como el monotributista Pantano y la jubilada Conte, que la fastuosa quinta, por estar radicada en Pilar, debía ser investigada en Campana; y quienes, por el contrario, relativizaron la ubicación y consideraron que la mansión era apenas un elemento más y que detrás de ella se escondía una trama más compleja, que incluye la hipótesis de lavado. La Casación no desestimó esa hipótesis, sino que consideró que el eventual delito de lavado es federal y que por eso debe tramitar en Campana, por el principio del juez natural. De esa discusión también formó parte la disputa por el domicilio de la AFA, fijado en los papeles en Pilar desde noviembre de 2024, aunque a nivel operativo la entidad siempre funcionó en el histórico edificio de la calle Viamonte, en el centro porteño. En su primera gran intervención, la Casación había resuelto que debía ser la cámara del fuero penal económico la que decidiera dónde quedaría radicado el caso. La Cámara lo hizo y sostuvo que el expediente debía quedar allí, en su fuero. Pero Pantano y Conte apelaron aquella resolución, la Casación admitió tratar su queja y ahora resolvió que el caso pase a Campana; revirtieron la decisión del tribunal al que ella misma había encomendado resolver la disputa. El argumento que Barroetaveña y Borinsky plasmaron en el fallo de ayer es que no existe una ley que le adjudique automáticamente al fuero penal económico los casos sobre lavado de activos. Entienden que el caso de la quinta no investiga una infracción tributaria o aduanera que justifique llevarlo hacia ese fuero de especialidad. "Establecido entonces que el delito de lavado de activos es competencia federal y ceñido el caso a determinar la competencia entre el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N° 10 y el Juzgado Federal de Campana, queda por demás claro que esa última judicatura a quien corresponde continuar con la investigación de las presentes actuaciones", dice la resolución. Slokar, en disidencia. El camarista Slokar, que votó en disidencia, sostuvo que el planteo de Pantano y Conte no era admisible porque la Casación no debe resolver cuestiones de competencia como estas y advirtió que no había elementos que avalaran hacer una excepción a esa regla. No obstante, Slokar coincidió con sus colegas en que los delitos contra el orden económico y financiero, incluido el lavado de activos, corresponden a la Justicia Federal y, por ende, a la Justicia de Campana. El caso se inició como una investigación sobre la casaquinta, pero se amplió a partir de nuevas presentaciones formuladas por la Coalición Cívica, que extendieron el foco hacia empresas vinculadas a la AFA, entre ellas TourProdEn-ter, la sociedad que recaudaba el dinero de la entidad en el exterior y ligada a Guillermo Faroni. La decisión que devuelve ahora el caso a González Charvay fue adoptada después de una audiencia celebrada esta semana en Comodoro Py, en la que el abogado de Conte y Pantano, Mariano Morán, sostuvo que la investigación debía continuar en Campana. Dijo que las ampliaciones eran "deformaciones", que el caso había sido sometido a una "gran presión mediática" y que ellos no buscaban "elegir" al tribunal, como sí lo hacía la Coalición Cívica, que radicó la denuncia en Comodoro Py. Hasta ayer, el caso tramitaba en el juzgado número 10 del fuero penal económico, que subroga Verónica Stracia, y, por primera vez, la investigación había sido delegada en la fiscalía.

Los jueces Borinsky y Barroetaveña votaron para que el caso regrese a Campana

Una mesa con copas y Whisky importado

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ENRIQUE GARCÍA MEDINA

La Copa del Mundo y un bombo con el nombre del tesorero de la AFA

La Justicia encontró en la quinta un bolso con el nombre de Toviggino

LAS PRUEBAS QUE CONDUCEN A TOVIGGINO

PREGUNTAS Y RESPUESTAS DE UNA CAUSA CALIENTE
Tras varios cambios de jurisdicción, la causa regresa al juzgado de Campana

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¿A quiénes se investiga?
Los imputados son dos: Ana María Conte, jubilada, y su hijo Luciano Pantano, monotributista, que según información judicial tenía a su nombre una tarjeta corporativa de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Ellos son los titulares de Real Central SRL, la sociedad propietaria de la quinta de Villa Rosa que es objeto de la causa.


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#71838547   Modificada: 15/08/2026 04:22 Superficie artículo: 1276.89 cm²
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