01/08/2026 Clarín - Nota - El País - Pag. 11
Del "¡Olé!" a "Francisca Javiera": quién es Javier Borrego, el irónico abogado andaluz de Cristina Daniel Santoro "Ni chorra, ni cuca", remató el sevillano Javier Borrego, el flamante abogado español de Cristina Kirchner, después de denunciar un supuesto "machismo estructural" que, según sostuvo, condicionó la condena contra la ex presidenta. Cerró la conferencia de prensa con un sonoro "¡Olé!", como si el auditorio estuviera más cerca de una plaza andaluza que de una sala de abogados en Buenos Aires. Tras anunciar la presentación del caso ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU, con sede en Ginebra, Borrego sostuvo que Cristina Kirchner fue condenada por ser mujer. La escena llamó la atención por un detalle difícil de pasar por alto: quien salió a denunciar una supuesta discriminación de género es un jurista que, desde hace años, mantiene posiciones públicas contra el matrimonio igualitario, la identidad de género y la comunidad LGTBI diametralmente opuestas a las que históricamente defendió la ex mandataria. En apenas unas horas, luego de compartir la conferencia con los abogados Carlos Beraldi y el brasileño Rafael Valim -integrante del equipo jurídico de Lula da Silva-, Borrego se transformó en uno de los personajes más comentados de la política argentina. Su mezcla de solemnidad, giros castizos y humor lo convirtió rápidamente en una figura tan llamativa como difícil de encasillar. Tanto que el humorista Ariel Tarico no dejó pasar la oportunidad y esa misma noche lo incorporó a su galería de imitaciones en Todo Noticias. Detrás de ese personaje de modales teatrales hay, sin embargo, un currículum de primer nivel. Borrego fue juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y magistrado de la Sala Tercera -Contencioso Administrativo- del Tribunal Supremo de España. También integró el Consejo de Administración de Financiera El Corte Inglés como consejero independiente. Su carrera combina escalas poco habituales. Fue gobernador civil de Orense durante el gobierno de la Unión de Centro Democrático (UCD) y, décadas más tarde, el papa Francisco lo designó miembro del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida del Vaticano, donde fue el único español entre los integrantes laicos y eclesiásticos de ese organismo. Actualmente integra el estudio jurídico Durán & Durán, con sede en Barcelona. Pero si algo caracteriza al abogado sevillano es su gusto por la ironía. En 2025 decidió cuestionar la Ley Trans española presentándose públicamente como "Francisca Javiera" durante una jornada organizada por Vox sobre ideología de género y denuncias falsas. Dijo que por dos horas se autopercibía como mujer y que podría hacer un juicio a los que se reía por discurso del odio. Con ese recurso buscó ridiculizar el principio de autodeterminación de género previsto en la legislación impulsada por el gobierno socialista de Pedro Sánchez. El chiste provocó sonrisas entre los asistentes al acto y una fuerte reacción de organizaciones LGTBI y de los sectores progresistas españoles. No fue un episodio aislado. Borrego es un crítico habitual del gobierno del PSOE, al que llegó a definir a Sánchez como "un okupa" de La Moncloa y al que reclama públicamente que renuncie. También participa con frecuencia en actividades organizadas por Vox, el partido liderado por Santiago Abascal, uno de los principales aliados internacionales de Javier Milei. En ese mismo registro suele cuestionar al fiscal general del Estado y rechaza las acusaciones de formar parte de la denominada "fachoesfera", el término utilizado por sectores de la izquierda española para describir el ecosistema mediático y político de la derecha. Otra de las paradojas que rodean su desembarco en la defensa internacional de Cristina Kirchner es su histórica confrontación con Baltasar Garzón. Durante años, el ex juez español fue uno de los asesores internacionales del kirchnerismo, participó en conferencias sobre el llamado lawfare y defendió la existencia de un supuesto entramado entre jueces, fiscales, periodistas y Estados Unidos para perseguir a líderes populares latinoamericanos como Cristina Kirchner, Lula da Silva, Evo Morales y Rafael Correa. Borrego, en cambio, fue uno de los magistrados del Tribunal Supremo que mantuvo una posición especialmente crítica hacia Garzón durante los procesos que terminaron con su inhabilitación. Garzón fue inhabilitado por el Tribunal Supremo de España en 2012 por un delito de prevaricación en otra causa distinta: las escuchas ilegales ordenadas en el llamado caso Gürtel, la mayor trama de corrupción vinculada al Partido Popular de la época. En distintas entrevistas sostuvo que el ex juez utilizó la jurisdicción con fines políticos y que la investigación de los crímenes del franquismo excedía las competencias judiciales. También cuestionó reiteradamente la figura del "juez estrella" y la creciente mediatización de la Justicia. Esa rivalidad, que marcó buena parte de la vida judicial española durante dos décadas, vuelve ahora a cruzarse, indirectamente, con la historia del kirchnerismo. Sus posiciones conservadoras también quedaron plasmadas en artículos de opinión. En 2016 criticó duramente al entonces presidente Mariano Rajoy por no haber derogado la ley de matrimonio igualitario sancionada durante el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. "La Ley del matrimonio homosexual (...) no la quitaste cuando llegaste al Gobierno", escribió. En ese mismo texto colocó esa norma, junto con la ley del aborto y la Ley de Memoria Histórica sobre el franquismo, entre las reformas que, a su juicio, debían ser eliminadas. Ese mismo año cuestionó además a sus antiguos colegas del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, a quienes acusó de actuar con "frivolidad" por fundamentar fallos favorables al matrimonio homosexual, al aborto y a la muerte asistida recurriendo al derecho a la vida privada. El artículo concluía con una cita del Evangelio, reflejando una concepción del derecho influida por sus convicciones católicas. También calificó a la Ley de Memoria Histórica como "injusta" y "revanchista", al tiempo que criticó las políticas públicas destinadas a revisar los crímenes del franquismo durante la guerra civil española (1936-1939). Histriónico. Borrego participa, el miércoles, de la rueda de prensa por Cristina. GUILLERMO RODRÍGUEZ ADAMI. Críticas a Borrego: "Usan el sistema de la ONU para hacer politica" El miércoles en la conferencia de prensa, con aires de hidalgo andaluz, exageró: "nos estamos jugando el mantenimiento del Estado de derecho en todo el mundo y si retrocedemos en un Estado es un efecto contagio muy malo. Es arbitrario no se puede aguantar". Sus afirmaciones, sin embargo, también despertaron críticas. El especialista argentino en derechos humanos Brian Schapira manifestó su respeto profesional por Borrego, aunque aclaró que no lo conoce personalmente, y pidió leer el contenido completo de las presentaciones realizadas ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU. Al mismo tiempo calificó como "ridículas" varias de sus declaraciones públicas. Para Schapira, la estrategia internacional del kirchnerismo constituye "la utilización del sistema de Derechos Humanos de Naciones Unidas con un fin político" y la ubicó en una secuencia que, según su visión, comenzó con el caso Milagro Sala, continuó con las denuncias por Santiago Maldonado y ahora suma la presentación impulsada por la defensa internacional de Cristina Kirchner. Menciones: Javier Borrego, Pedro Sánchez, Cristina Kirchner, Daniel Santoro, Comité de Derechos Humanos de la ONU, Ginebra, Carlos Beraldi, Rafael Valim, Lula da Silva, Ariel Tarico, Todo Noticias, Tribunal Europeo de Derechos Humanos, Tribunal Supremo de España, Financiera El Corte Inglés, Orense, Unión de Centro Democrático (UCD), Papa Francisco, Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida del Vaticano, Barcelona, Vox, PSOE, La Moncloa, Santiago Abascal, Javier Milei, Baltasar Garzón, España, Estado
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