05/07/2026 Página 12 - Nota - Economía - Pag. 12
Caída del salario, el motor de la crisis Raúl Dellatorre La pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores ha sido el factor determinante de la economía desde la llegada de Milei al gobierno, al reflejarse en una caída del consumo interno que arrastró al descalabro de la producción nacional y el comercio. Una investigación del centro de estudios MATE (Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía), organización con sede en Rosario, dimensiona esa pérdida de ingresos a lo largo de los primeros 30 meses del gobierno de la Libertad Avanza en nada menos que 93,5 billones de pesos a valores de hoy. Medido en dólares, son unos 62.000 millones. Este sería, en consecuencia, el volumen de dinero que fundamentalmente se le quitó al bolsillo de los trabajadores, pero también a los recursos de la seguridad social, a las obras sociales y a los sindicatos, que vieron reducidos sus ingresos por impacto de la caída salarial tanto de trabajadores estatales como privados. Según MATE, la diferencia entre salarios estatales y privados se definió en los primeros meses de gobierno cuando los primeros cayeron con más fuerza. Con el impacto del golpe inflacionario que asestó el gobierno de Milei en sus tres primeros meses de gestión, el poder adquisitivo (salario real) de la remuneración promedio privada retrocedió 15 puntos en esos primeros meses con relación al salario real vigente entre los meses de septiembre y noviembre de 2023, último trimestre del gobierno de Alberto Fernández. En el caso de los trabajadores estatales, la pérdida alcanzó a 25 puntos en el mismo período. Es decir, contra un salario real de 100 puntos al cierre del anterior gobierno, seis meses después (en torno al segundo trimestre de 2024), el salario real privado había caído a 85 y el estatal, a 75 puntos. A partir del segundo semestre de 2024 y hasta casi mediados de 2025, se produce un efecto de recuperación del poder adquisitivo de los salarios (con la caída de la inflación como factor determinante) que lleva al trabajador del sector privado a recuperar 12 puntos (de un valor índice 85 trepa a 97) y para el del sector estatal de 7 puntos (de 75 a 82). Pero incluso en el caso de los trabajadores privados, la recuperación de capacidad adquisitiva no alcanzó a compensar la caída de la etapa inicial del mileísmo. Desde entonces hasta la fecha (los últimos 12 a 15 meses), lo que se observa es una evolución pareja de los salarios estatales y privados, pero en ambos casos por debajo de la inflación. En consecuencia, ambos segmentos pierden capacidad adquisitiva en una magnitud equivalente a 4 puntos. El sector privado pasa así de un nivel previo de 96 puntos a 92, y el de trabajadores estatales, de 82 a 78 puntos. De tal manera, con respecto al nivel salarial del momento de despedida de Alberto Fernández, los trabajadores estatales perdieron 22 puntos en su salario real y los trabajadores privados, en promedio, de 8 puntos. "Los salarios siguen hundidos", sostiene el grupo de estudios rosarino en su informe, pero en forma mucho más destacada los del sector estatal. "Cada trabajador estatal perdió 14,1 millones de pesos" desde el inicio del actual gobierno, calcula MATE a valores actuales acumulando la pérdida de poder adquisitivo en las remuneraciones de cada mes a partir de diciembre de 2023. En el caso de los trabajadores del sector privado, la pérdida acumulada en el mismo período sería de 2,5 millones de pesos para cada uno de ellos. Si se suman las pérdidas del conjunto de asalariados estatales y privados entre diciembre de 2023 y mayo de este año, la estimación de los investigadores sobre el impacto en el bolsillo de los trabajadores sería de 67,1 billones de pesos. Sin embargo, el informe señala que la pérdida de ingresos reales de los trabajadores no es la única transferencia provocada por la caída salarial. "Además del bolsillo asalariado, también pierde el Estado por la menor recaudación y se desfinancian las obras sociales y los sindicatos", subraya MATE. El informe estima una pérdida de ingresos para el Estado de 17,4 billones de pesos en el período por menor recaudación de la seguridad social, 7,3 billones en aportes a obras sociales y 1,7 billones de menores aportes a sindicatos. En síntesis, 26,4 billones entre los tres ítems que se suman a los 67,1 billones de pesos que fueron sustraídos en dos años y medio del actual gobierno al bolsillo de los trabajadores. En total, sumarían transferencias de ingresos salariales por 93,5 billones de pesos en favor de otros perceptores de renta, con menor vinculación con el consumo interno y usualmente dueños de grandes fortunas que destinan esos mayores recursos a gastos o colocaciones en el exterior (fuga de capitales) como práctica habitual. Menciones: Ceco1 cfinanE
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