20/06/2026 La Nación - Nota - Economía - Pag. 18
La mora bancaria volvió a subir durante abril y acumula 17 meses de crecimiento Javier Blanco INCREMENTO. Llegó al 7,3% a nivel general, pero se duplica en los préstamos personales; el Banco Central, que publicó los datos, estima que se estabilizará próximamente. La tasa de irregularidad en el pago de créditos bancarios volvió a crecer en abril pasado de manera generalizada, al alcanzar el 7,3% del total de las financiaciones otorgadas. De este modo, aumentó 0,3 puntos respecto de marzo y 5,1 puntos en comparación con abril de 2025. El mayor deterioro volvió a registrarse en la cartera de financiaciones a las familias, cuya morosidad se elevó al 12,1% (+0,5 puntos en un mes y +8,4 puntos respecto de hace un año). En el caso de las empresas, ese coeficiente solo pasó del 3,1% al 3,3% entre marzo y abril, aunque acumula un incremento de 2,4 puntos porcentuales en relación con un año atrás, aunque la economía en ese lapso creció un 3,3 por ciento. Así, estos indicadores ya se triplicaron en el último año a la vez que, en la asistencia financiera a las familias, alcanzaron su mayor nivel en 22 años. Los datos surgen de la actualización mensual que el Banco Central (BCRA) realizó de su Informe sobre Bancos, un documento por el que ofreció ayer una mirada más optimista sobre la situación. Allí destacó que la probabilidad de default estimada (PDE) -sobre la base de la dinámica de transición de los deudores de situación regular a irregular- para el sector privado “se redujo por tercer mes consecutivo en abril, hasta ubicarse en 2,6%”, con un comportamiento similar “en familias y empresas”. La entidad explicó que este indicador es “complementario al ratio de irregularidad (indicador de materialización del riesgo de crédito)” y fue desarrollado porque “aporta información sobre la dinámica de la transición de los deudores de regulares a irregulares”. Aun así, no puede ocultarse que el fenómeno todavía no se frenó (algo que en el sector esperan que ocurra recién en el mes en curso). En los bancos, la evolución de la mora no sorprende por el deterioro que aún muestran los ingresos y el nivel de empleo. A eso agregan una rigidez normativa que los obliga a replicar la peor calificación que tengan sus deudores en el sistema, aun cuando el beneficiario del crédito en cuestión mantenga sus obligaciones al día con otro banco. La referencia, como contó LA NACION, apunta a la circular conocida como “arrastre”, la que dice que “si un deudor registra atrasos que representan el 40% o más de su pasivo total, el resto de las entidades debe degradar su calificación”, explicó el consultor Pablo Curat. En los bancos recordaron además que, según las propias cifras oficiales, la irregularidad total en la cartera de préstamos dados por los Proveedores No Financieros de Crédito (PNFC) ya alcanzaba el 26,9% en febrero y habría llegado al 31,5% en abril frente al 30,7% registrado en marzo. Lo cierto es que, con este nuevo aumento, la mora promedio general del sistema -que era de apenas 1,5% en noviembre de 2024- acumuló ya 17 meses consecutivos en alza. Además, al analizar la evolución por líneas, en abril la morosidad subió del 6,2% al 6,5% en los adelantos por cuenta; del 3% al 3,2% en el descuento de cheques; del 1,9% al 2% en hipotecarios; del 5,4% al 5,5% en los prendarios; del 14,3% al 14,8% en los préstamos personales; del 10,6% al 11,2% en las financiaciones con tarjeta de crédito; y del 11,2% al 12,2% en otros tipos de asistencia. La excepción: La única excepción fue la mora en las líneas vinculadas con la prefinanciación de exportaciones -en un contexto de fuerte expansión de este segmento-, que descendió del 0,6% al 0,5% entre marzo y abril. El porcentaje de mora no crece aún más porque los bancos, salvo en el caso de los créditos en dólares, vienen restringiendo cada vez más el financiamiento en pesos, especialmente a las familias. El Informe sobre Bancos incluso detalló que en abril -el mes bajo análisis- “el saldo real de financiamiento al sector privado en pesos disminuyó 0,9% entre puntas de mes”, lo que sucedió pese a que el saldo real de depósitos en pesos tomados del sector privado (fondeo) subió 1,7% en el periodo. Ese repliegue se repitió en mayo, período en el que los préstamos registraron otra contracción del 0,2% “en términos reales y ajustado por estacionalidad”, según había anticipado semanas atrás el propio BCRA en su Informe Monetario. “Lo peor del dato de abril es que, a diferencia de lo que habíamos visto durante marzo, se aceleró el aumento [de la mora]. Si bien todavía es posible que veamos que se alcance un pico en algún momento del segundo trimestre de 2026, por ahora hay motivos para tener dudas sobre el tema”, indicó en su informe la consultora 1816. [Epígrafe: La irregularidad se expande y genera angustia en las familias] Menciones: Ceco1 cfinanE ejesapp cnot
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