13/06/2026 La Nación - Nota - Finanzas - Pag. 4
Musk prometió llegar a Marte en la frenética salida a bolsa de SpaceX Musk prometió llegar a Marte en la frenética salida a bolsa de SpaceX. Las acciones de la empresa subieron un 19% en el primer día y convirtieron a su dueño en el primer billonario de la historia; los millones de pérdidas no desalentaron a los inversores. NUEVA YORK.- SpaceX inició ayer su primer día como empresa cotizante en Wall Street con una promesa a la altura de su fundador, Elon Musk, que se convirtió así en el primer billonario de la historia: llevar a la humanidad a Marte y, eventualmente, más allá. “SpaceX quiere poder llevarlos a la Luna, llevarlos a Marte y, en última instancia, más allá”, declaró Musk durante un evento de lanzamiento en Starbase, Texas, poco antes de que la compañía comenzara a operar en el Nasdaq. Las acciones de SpaceX cerraron con una suba del 19%, una señal de que los inversionistas pasan por alto los miles de millones de dólares que la empresa está perdiendo y, en cambio, apuestan a que sus enormes inversiones en satélites, centros de datos orbitales y la inteligencia artificial rendirán frutos en el futuro. El frenesí por las acciones de la empresa espacial arrancó de inmediato. La firma dirigida por Musk hizo su esperado debut bursátil bajo el ticker SPCX, en una jornada que puso a prueba si la demanda sin precedentes de los inversores podría traducirse en un estreno espectacular para la mayor salida a bolsa del mundo. Las acciones cerraron el día en unos 161 dólares por acción, con un alza de 19%, lo que convirtió a SpaceX en la sexta empresa más grande de Estados Unidos, con un valor superior a los 2 billones de dólares. Además, convirtió a Musk en el primer billonario de la historia, lo que generó un debate sobre la concentración de riqueza. La magnitud del debut convirtió la jornada en una de las mayores pruebas para la infraestructura bursátil de Wall Street en años. Bolsas, operadores y bancos colocadores se prepararon para un volumen extraordinario de órdenes, decididos a evitar los problemas técnicos que empañaron la salida a bolsa de Meta en 2012. Como SpaceX es considerada un ensayo general para una nueva generación de megacotizaciones, el mercado también observaba el debut como una señal del apetito inversor de cara a futuras ofertas públicas de gigantes de la inteligencia artificial como Anthropic y OpenAI. La presidenta de SpaceX, Gwynne Shotwell, y el director financiero, Bret Johnsen, tocaron la campana de apertura del Nasdaq a las 9.30, hora local, mientras Musk participaba desde Texas. “Le di a SpaceX un 10% de posibilidades de tener éxito”, dijo el magnate, al recordar los inicios de la compañía. El magnate reiteró sus ambiciosos objetivos “de hacer que la vida sea multiplanetaria”. “No solo unos pocos astronautas, me refiero literalmente a ti”, expresó Musk. “Quienquiera que seas que estés viendo esto, SpaceX quiere poder llevarte a la Luna, llevarte a Marte y, en última instancia, más allá”. Entusiasmo: Conocido por sus brillantes avances tecnológicos, así como por afirmaciones descabelladas y plazos incumplidos, Musk pudo avivar el entusiasmo por la oferta pública inicial a pesar de que SpaceX pierde miles de millones de dólares al año. Además de establecer una colonia marciana de un millón de personas, la empresa ha prometido salvar a la humanidad mediante la creación de otros puestos de avanzada en el espacio, poner en órbita centros de datos del tamaño de campos de fútbol y superar a sus rivales Anthropic y OpenAI en la carrera por ganar dinero con la inteligencia artificial. El rendimiento de la acción también pondrá a prueba la llamada “prima Musk”, el valor adicional que los inversores atribuyen a las compañías vinculadas al empresario. Ese fenómeno fue durante años una fuerza central detrás de la valuación de Tesla, aunque quedó bajo presión por el papel activo del magnate en la administración de Donald Trump y por las dudas sobre la evolución de algunos de sus negocios. La operación récord marcó la culminación de las ambiciones espaciales y tecnológicas que Musk cultivó durante más de dos décadas. También reescribió el manual de las salidas a bolsa de Wall Street, al atraer una ola de inversores minoristas y superar con amplitud los antecedentes más grandes del mercado. Con 75.000 millones de dólares recaudados, la OPI de SpaceX duplicó con creces la de Saudi Aramco en 2019, hasta ahora la mayor de la historia. La compañía se convirtió además en la primera empresa estadounidense en debutar con una valuación superior al billón de dólares y en la séptima mayor firma del país por capitalización bursátil. La valuación podría aumentar aún más si los bancos colocadores ejercen su derecho a vender acciones adicionales, una decisión que suele tomarse dentro de los 30 días posteriores a la oferta. Aunque SpaceX podría tener que esperar para ingresar al S&P 500, su esperada incorporación acelerada al Nasdaq 100 la convertiría pronto en una participación importante para fondos pasivos y ETF que replican ese índice, lo que crearía una nueva fuente de demanda para sus acciones. “Tenemos que remontarnos 100 años atrás para encontrar emprendedores comparables. Es un visionario diferente a los demás y ejecuta sus planes extremadamente bien”, afirmó Joel Shulman, director ejecutivo de ERShares, que gestiona un ETF con exposición a SpaceX. Según las nuevas normas de ingreso rápido del Nasdaq, la empresa tardaría aproximadamente un mes en incorporarse al índice, frente a la espera habitual de hasta un año. Algunos analistas prevén que el debut desencadene una reorganización de carteras, con presión vendedora sobre otros pesos pesados tecnológicos a medida que los fondos se reorienten hacia SpaceX. Menciones: polint cnot
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