31/05/2026 Clarín - Nota - Espectáculos - Pag. 59
Un prodigio en Florencio Varela Silvia Fesquet La fila es larguísima y ocupa buena parte del enorme hall de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Falta más de media hora para el concierto que, como todos los sábados, se ofrece en el Salón de Actos coronado por el gigantesco óleo de Antonio González Moreno que representa la inauguración de la UBA, el 12 de agosto de 1821 en la iglesia de San Ignacio. Esta tarde será el turno de la Orquesta Sinfónica Municipal de Florencio Varela con una propuesta que promete: Sibelius, Grieg y Tchaikovsky. El programa explica que desde 1949 la facultad dedica un ciclo a la música sinfónica, con las grandes orquestas nacionales, orquestas juveniles, del Conurbano, del interior del país e internacionales. Arranca el concierto y la sorpresa es gratísima: bajo la batuta de Darío Domínguez Xodo, chicas y chicos brindan una magnífica versión de Finlandia, de Sibelius y lo seguirán haciendo a lo largo de casi dos horas, con el Concierto para piano y orquesta en La menor de Grieg, y el poema sinfónico Francesca da Rimini, de Tchaikovsky. Es un placer escucharlos, y ver la emoción en sus caras cuando el auditorio estalla en aplausos. Pero habrá algo más en esta tarde helada de mayo; una auténtica sorpresa para la mayor parte del auditorio. Al terminar la primera pieza, ingresa al escenario un chico delgado de pelo corto, pantalón y chaleco gris y camisa blanca, que se inclina ante el público, estrecha la mano del director y del concertino y se sienta frente al piano, en medio de la orquesta. Lo que surgirá inmediatamente del movimiento de esas manos sobre el teclado será un prodigio. Con apenas 14 años, Ulises Belén es un pianista eximio y exquisito, que no necesita de partituras para ejecutar de manera impecable la pieza prevista y un bonus. Muy tímido, la ovación que saluda su talento pareciera dejarlo casi incómodo, buscando correrse del centro de la escena, a pesar de la experiencia que ya acumula, con presentaciones en escenarios varios -Teatro Colón incluido- y un catálogo de doce obras registradas como compositor. En medio de tanto desasosiego, la música, y el fervor y el talento de sus cultores más jóvenes, son un refugio para el alma y el espíritu. Menciones: Facultad de Derecho, Universidad de Buenos Aires, UBA, Antonio González Moreno, Iglesia de San Ignacio, Orquesta Sinfónica Municipal de Florencio Varela, Sibelius, Grieg, Tchaikovsky, Darío Domínguez Xodo, Ulises Belén, Teatro Colón
![]() |
||
31/05/2026 Clarín - Nota - Espectáculos - Pag. 59






