30/05/2026 Página 12 - Nota - Economía - Pag. 10
Las pepitas son ajenas David Cufré El empleo en la minería lleva diez meses consecutivos en baja, a pesar de que el sector atraviesa un boom exportador como no se vio nunca antes. Las ganancias de la fabulosa expansión que está teniendo la actividad se concentran en un puñado de multinacionales, principalmente Australia y Canadá, con participación reciente de empresas chinas y, un poco más atrás, de Suiza y fondos globales. Cinco provincias concentraron en 2025 el 98,6 por ciento de las exportaciones mineras: Salta, con una población de 1,5 millones de personas, San Juan (850 mil), Jujuy (825 mil), Catamarca (440 mil) y Santa Cruz (340 mil). En total son 4 millones de ciudadanos, menos del 10 por ciento del total nacional. Sin embargo, de ese universo la minería da trabajo de manera directa a solo 39.898 personas. Como se indicó al comienzo, en el último año la ocupación registró bajas constantes, acumulando un descenso del 5,3 por ciento en la comparación interanual. Esto se debe a que los proyectos mineros van perdiendo incidencia en materia de ocupación luego de la primera etapa de construcción de las infraestructuras básicas para la explotación, que es intensiva en mano de obra. Pero sin intervención desde el Estado para generar encadenamientos con industrias y proveedores de servicios nacionales, ese impulso inicial va cediendo y se consolidan negocios de enclave con escasos ganadores. Desde que gobierna Javier Milei, la industria perdió 104 mil puestos de trabajo, muchos más que los 40 mil que emplea la minería en su conjunto. La actividad manufacturera todavía da trabajo a 1,1 millones de personas en forma directa y más del doble si se contabilizan los empleos indirectos, por lo cual la minería no está en condiciones de compensar ni siquiera marginalmente el retroceso del sector fabril. En Chile, por ejemplo, la minería emplea actualmente a 211 mil personas, con explotaciones mucho más desarrolladas. El cambio en las condiciones internacionales es el gran disparador del boom minero en la Argentina. “La transición energética convirtió al litio y al cobre en el petróleo del siglo XXI”, describe, por ejemplo, un documento del Grupo Atenas, que conducen Silvina Batakis y Martín Pollera, que aporta planes de desarrollo para un eventual gobierno peronista. “Argentina tiene los recursos que el mundo necesita con urgencia: litio y cobre en cantidades extraordinarias, en un momento en que Estados Unidos, Europa y China compiten por asegurar suministros. Eso le da al Gobierno una palanca de negociación como no existió en ningún otro momento histórico. Pero Milei la dilapidó: firmó contratos con el RIGI con estabilidad fiscal por 30 años, sin contenido local exigible, exactamente cuando más poder de negociación tenía el país. El resultado es predecible: exportaciones record con empleo cayendo”, describe Pollera. Las exportaciones totalizaron 4.633 millones de dólares en 2024, subieron a 6.037 millones en 2025 y en lo que va del 2026 aumentan al 81 por ciento (ya van 2.409 millones en el primer trimestre), por lo que se estima que el total anual alcanzará a 9.000 millones de dólares. De acuerdo a proyecciones privadas y de la Secretaría de Energía, para 2030 se esperan exportaciones por 18.600 millones y para 2033, entre 23.800 y 25.000 millones. “La minería ofrece una oportunidad para diversificar la matriz exportadora. Petróleo, gas y minería habilitan desarrollos en la región cordillerana, que históricamente no ha tenido las ventajas comparativas del agro para insertarse en el comercio internacional”, explica Víctor Delbuono, especialista de Fundar. “En términos macro, esos sectores generan una inyección de divisas muy importante, que puede ayudar a resolver la restricción externa, la cual ha dificultado una y otra vez la estabilidad en la Argentina”, agrega. El modelo para la minería del gobierno libertario se expresa con claridad en las condiciones del RIGI, que ofrece beneficios notables para las multinacionales en materia impositiva, de aranceles, de importaciones y de disponibilidad de divisas, sin pedir nada a cambio para favorecer el desarrollo local. “Argentina está transfiriendo renta extraordinaria al exterior de manera innecesaria”, protesta Pollera. En Chile, por ejemplo, la tributación efectiva sobre el margen de explotación es del 13 por ciento, mientras que en Argentina las multinacionales pagan regalías por el 3,5 por ciento en boca de pozo, con volúmenes de producción que las empresas informan por declaración jurada, y tributan a partir de sus propias mediciones. “En Argentina se sigue la lógica liberal clásica. En pocas palabras, baja intervención estatal, régimen de regalías acotado, sin condicionalidades de contenido local ni industrialización aguas abajo. El RIGI de Milei fortalece esa lógica”, señala el experto del Grupo Atenas. “Para comprenderlo fácilmente -agrega-, la Argentina participa en el primer eslabón de la cadena de valor, la extracción, y resigna todo el valor agregado que se genera en el procesamiento, fabricación de componentes y baterías, que se hace en Asia principalmente”, advierte. Por ejemplo, en la cadena de valor de las baterías de litio, la extracción representa menos del 7 por ciento del valor final del producto. El 93 por ciento restante se queda afuera. Las exportaciones mineras de 2025 estuvieron concentradas en oro, con el 68 por ciento, seguidas por litio y plata, con 16 y 15 por ciento de participación, respectivamente. “No proponemos estatizar ni cerrar la minería, ni tampoco revertir lo que ya está firmado. Los contratos RIGI vigentes tienen estabilidad jurídica por 30 años y avanzar sobre ellos unilateralmente implicaría arbitrajes internacionales que Argentina históricamente pierde”, analiza Pollera. Pero explica cómo empezar a revertir la política libertaria en caso de que el peronismo vuelva al poder. “Lo que sí es posible -y urgente- son cinco instrumentos concretos aplicables desde el día uno, orientados a los proyectos que todavía no se firmaron. Y los más grandes todavía no firmaron: los proyectos de cobre, con más de 25.000 millones de dólares inversión agregada, todavía no están operativos. No se exporta cobre desde 2018. Hay una ventana de oportunidad, pero se cierra pronto”, analiza. Los puntos que propone el Grupo Atenas para una minería con agregado de valor pasan por la firma de un Pacto Federal Minero, por el cual las provincias cedan pisos comunes de condicionalidades a cambio de infraestructura nacional, que solas no pueden conseguir. Los recursos, desde la reforma constitucional de 1994, pertenecen a las provincias, aclara Pollera. También plantea un esquema de condicionalidades para las empresas que escalan con el tiempo, para lograr industrialización local, así como mayores controles sobre los volúmenes de producción y montos de tributación progresivos. El gobierno de Milei, en cambio, sigue con el programa que más favorece a las multinacionales del sector. Menciones: cnot
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