30/05/2026 La Nación - Nota - Política - Pag. 22
"Cabildo abierto" por Santa Catalina: piden que la Ciudad pague los daños Evangelina Himitian CONFLICTO. La iglesia sigue cerrada; el gobierno porteño reanudaría la peatonalización de Viamonte; vecinos, fieles y Basta de Demoler rechazan el megatemplo; quieren una plaza. El conflicto alrededor del monasterio y la iglesia de Santa Catalina de Siena cada vez suma nuevos componentes. Ayer al mediodía, unas 100 personas se reunieron en la esquina de San Martín y Viamonte para participar de un “cabildo abierto”, convocado por la organización Basta de Demoler (BDD). Vecinos y feligreses se sumaron a la convocatoria una vez terminada la misa, que se celebró al aire libre; el templo sigue cerrado. Con un megáfono, los oradores difundieron las novedades: informaron que, mientras que el gobierno porteño se dispone a retomar la peatonalización de Viamonte en la próxima semana, anteayer la Comisión Nacional de Monumentos envió un documento a la Ciudad exigiendo condiciones para garantizar la preservación del monasterio durante las obras. También se comunicó que los vecinos y BDD presentaron un pedido de inconstitucionalidad contra el fallo de cámara que revocó el de primera instancia que impedía a la Ciudad y a la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Ijsud), conocida como Iglesia Mormona, avanzar con las habilitaciones de la construcción de un megatemplo en la manzana del monasterio, de 1745, declarado Monumento Histórico Nacional. El Arzobispado de Buenos Aires le pidió a la Ciudad que repare las grietas que aparecieron en la iglesia en las últimas semanas. En un documento, en tanto, la Junta Nacional de Estudios Históricos de la Ciudad de Buenos Aires exhorta al gobierno porteño a proteger Santa Catalina y evitar obras públicas o privadas que puedan dañar el patrimonio. Según acordaron ayer, los vecinos se movilizarán a la Legislatura porteña el próximo martes, cuando se reúna la Comisión de Patrimonio; les pedirán que aborden el tema. En el “cabildo abierto” estuvo el legislador Facundo Del Gaiso (Coalición Cívica), autor de un proyecto de ley para expropiar el terreno y hacer una plaza. Las novedades no paraban de llegar. Parecía un grupo de turistas recibiendo información histórica sobre esa esquina, pero eran vecinos enojados, entre otros motivos, porque desde hace 10 días la iglesia está cerrada por decisión de sus autoridades, por la aparición de grietas en el complejo luego de una semana de obras de la Ciudad sobre Viamonte para su peatonalización. En el encuentro se conoció que el Arzobispado de Buenos Aires le exigió por carta a la Ciudad medidas para asegurar que las obras viales no generen mayor impacto y que informe cómo va a garantizarlo y reparar los daños estructurales del monasterio. “Desde 2016 hay un fallo judicial, gracias a una demanda de BDD que dice que allí no se puede construir en altura, que cualquier obra tiene que ser igual o de menor altura que el monasterio. Exigimos que se cumpla la ley. Si estamos pidiendo una expropiación, su valor es por los tres pisos de altura, no por los 22. No se puede hacer una torre. Los mormones también son víctimas de esta situación; les vendieron gato por liebre. No estamos en contra de ningún culto. Si vienen a poner un hospital para niños enfermos de cáncer, va a pasar lo mismo”, apuntó Mauro Svarbatti, de BDD. Y recordó que desde hace 15 años en la Legislatura hay proyectos para hacer una plaza que proteja el sitio arqueológico; allí funcionó un camposanto donde enterraron a las monjas de Santa Catalina y a los esclavos afrodescendientes que construyeron el templo. “Las obras del gobierno porteño generaron daño. Sacaron toda la hilera de cordones de granito, de 80 centímetros de profundidad que funcionaba como viga de contención de los cimientos. La iglesia se empezó a mover para el costado y se llenó de grietas. Tiene grietas anteriores. No hicieron ningún estudio de impacto, vinieron con maquinaria pesada, les pedimos que tuvieran cuidado y no lo tuvieron”, dijo. La vicepresidenta de BDD, María Carmen Usandivaras, actualizó la situación legal de los reclamos. “Estamos presentando un recurso de inconstitucionalidad de la revocatoria de la cautelar. El vecino Darío Burgin Drago consiguió una medida cautelar para frenar las obras de Viamonte. Hay otro amparo del Observatorio de la Ciudad y la Fundación Ciudad para preservar el monasterio en su conjunto”, informó; los vecinos aplaudían. “El presidente de la Comisión Nacional de Monumentos (CNM) envió una nota a la Ciudad pidiendo condiciones técnicas. Que se informe cómo se decidió avanzar con la obra sin la aprobación de la Comisión, y las obras se encuentran en ejecución. En virtud de ello, se formulan las siguientes recomendaciones”, leyó Usandivaras y pidió que los trabajos sean supervisados por un arquitecto especialista en conservación patrimonial. Enviar informes de la situación actual y semanales de avance e intervención. Registro fotográfico digital del proceso y medidas de auditoría de la obra, en los muros históricos, y que todo esté firmado por un ingeniero civil, con experiencia patrimonial. También se solicita resguardar los sectores, evitando golpes, acumulación de escombros y apoyo material, herramientas o elementos de obra sobre los muros. LA NACION confirmó con la CNM el envío del documento y consultó a la Ciudad si había existido una respuesta. Lo mismo que sobre el pedido de reparación que envió el Arzobispado porteño. Hasta el momento no hubo una respuesta sobre la consulta. “El Arzobispado de Buenos Aires informa a la comunidad de fieles y a la ciudadanía en general sobre los avances en las gestiones ante el gobierno de la ciudad de Buenos Aires, en relación con los daños estructurales que motivaron el cierre provisorio de la Iglesia de Santa Catalina de Siena. Reabrirá sus puertas una vez que los estudios y monitoreos estructurales en curso acrediten que los daños producidos a raíz de las obras de peatonalización de Viamonte no impliquen riesgo de colapso”, dice el comunicado. Y sigue: “Los trabajos de evaluación ya han comenzado, y aguardamos sus resultados para determinar los tiempos y condiciones de la reapertura. Con el fin de que los trabajos en la vía pública no incrementen los daños existentes, hemos solicitado al gobierno de la ciudad que disponga los medios técnicos para monitorear el estado del edificio ante cualquier reanudación de las obras linderas. La posibilidad de dicha reanudación, total o parcial, se encuentra sujeta a resolución judicial, en virtud de las presentaciones realizadas por distintos organismos de preservación del patrimonio histórico. Paralelamente, hemos solicitado al gobierno de la ciudad que se realicen las reparaciones para remediar los daños ocasionados al templo, Monumento Histórico Nacional inaugurado en 1745. El diálogo con el gobierno de la ciudad continúa de manera constructiva. El gobierno de la ciudad se ha comprometido a que todas las intervenciones técnicas sobre el templo se realicen con la supervisión del Arzobispado de Buenos Aires, lo cual valoramos como una señal de responsabilidad compartida”, dice. Ayer, las novedades llegaban de vecinos y de organizaciones involucradas en el reclamo. El vicepresidente de la Junta Central de Estudios Históricos de la Ciudad, Héctor Vargas Manzzini, detalló: “Ayer [por el miércoles], en una sesión plenaria en la Casa del Historiador, aprobamos esta declaración, que paso a leer”. Recordó que se trata del primer convento femenino que inició la vida claustral en la ciudad de Buenos Aires. “Proyectado en 1717, construido íntegramente de ladrillo y cal, e inaugurado el 21 de diciembre de 1745, el templo y monasterio fueron construidos en base a planos de los jesuitas Juan Bautista Primaly y Andrés Blanchi, quienes intervinieron también en el Cabildo, entre otras edificaciones emblemáticas de la ciudad”, detalló. Y leyó el documento que enviaron al gobierno porteño: “Exhortamos al gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a que, a la brevedad, a través de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, instrumente acciones efectivas que conduzcan a la preservación del patrimonio cultural, al cuidado de la memoria histórica de nuestro pueblo y, en consecuencia, a conformar y consolidar su identidad. Exigimos la inmediata suspensión de toda obra que ponga en riesgo la integridad de este patrimonio irreemplazable. Así como la urgente instrumentación de medidas de protección. Recomendamos evaluar rigurosamente la conveniencia urbanística y aprobación de construcciones que puedan ocasionar potenciales daños materiales en ambos monumentos históricos nacionales. Y que, previo a la toma de decisiones, se confirme el valor arqueológico que yace en esta manzana”, dice. No todos fueron acuerdos. Cuando tomó el megáfono un representante del área de Seguridad porteña, hubo silbidos y abucheos. Los aplausos volvieron cuando habló Del Gaiso, que se presentó como autor de uno de los proyectos de ley para crear una plaza en el predio que hoy es de la Ijsud. Pidió apoyo a los vecinos para lograr los 40 votos para su expropiación. Menciones: cnot
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