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30/05/2026 Perfil - Nota - Política - Pag. 14

Cristina Libre: la consigna que desafía a la Justicia y sirve como mensaje a la interna del PJ
Rosario Ayerdi

PRECALENTAMIENTO EN SAN JOSÉ 1111. Este viernes hubo una masiva concentración frente al domicilio de Cristina. Al caer la noche, saludó desde el balcón.

ROSARIO AYERDI. A medida que se acerca el primer aniversario de la confirmación de la condena y la prisión domiciliaria de Cristina Kirchner, el kirchnerismo acelera una campaña que busca trascender la discusión judicial y convertirse en una definición política de cara al futuro de un peronismo que pretenderá volver al poder el próximo año. La consigna “Cristina Libre” que repiten sus seguidores no se limita al reclamo por la detención de la ex presidenta. Es también un mensaje para morigerar las condiciones de esa prisión y, a la vez, un llamado de atención a la propia interna que hoy atraviesa la oposición a Javier Milei.

En el entorno de CFK sostienen que el problema no es sólo la condena sino las condiciones bajo las cuales cumple la prisión domiciliaria. Sus abogados mantienen una ofensiva permanente para modificar restricciones que consideran arbitrarias. La discusión recrudeció después de que se difundiera una fotografía de la ex mandataria reunida con varios economistas en su departamento. Tras aquella imagen, la Justicia endureció controles y limitó aún más la posibilidad de recibir visitas.

Actualmente, más allá de sus hijos, sus abogados y su médico, sólo puede recibir gente cuatro horas a la semana con previa autorización judicial. También continúa la discusión por el uso de la tobillera electrónica, una medida que rechazan por considerarla injustificada. “Está claro que no existe peligro de fuga que sería la justificación lógica de su uso”, repiten en su entorno. Y agregan con ironía: “El que se puede fugar es Manuel Adorni”.

La defensa de CFK encontró en las estadísticas un argumento para reforzar sus cuestionamientos. Un informe elaborado a partir de pedidos de Acceso a la Información Pública al Consejo de la Magistratura muestra que sobre un total de 2.513 detenidos con prisión domiciliaria, apenas el 23,96% de los casos con información disponible utiliza tobillera electrónica. Si se toma el universo total relevado, el porcentaje baja al 19,54%. Además, sólo el 1,76% registra restricciones de visitas, lo que implica que el 98,24% puede recibir visitas sin limitaciones específicas.

Los números son todavía más llamativos en causas por narcotráfico. De 1.280 detenidos bajo prisión domiciliaria, apenas ocho personas, equivalentes al 0,86%, presentan restricciones en el régimen de visitas. A su vez, el 42,37% cuenta con permisos de salida para trabajar, estudiar, recibir tratamientos médicos o realizar actividades familiares. El informe también analiza los casos vinculados a delitos de lesa humanidad. Allí, únicamente el 44,12% utiliza tobillera electrónica, mientras que el 84,38% no presenta restricciones de visitas y el 56,25% posee permisos de salida por razones médicas o caminatas autorizadas. La conclusión del documento es contundente: incluso en delitos de alta sensibilidad institucional predominan esquemas de control reducidos y amplios márgenes de circulación y contacto externo. “Tratan mejor a los genocidas y a los narcos que a Cristina”, se quejan desde el Instituto Patria.

Este viernes hubo una actividad convocada por La Cámpora. Reunió a una multitud.

Pero detrás de la discusión sobre la detención de la presidenta del PJ nacional y las condiciones de detención aparece también un mensaje político. En el kirchnerismo consideran que las dos veces jefa de Estado está presa por los intereses que afectó durante sus gobiernos y que esto constituye una advertencia para cualquier experiencia futura de poder. La consigna “Cristina Libre” busca instalar que no se trata solamente de una ex presidenta condenada sino de los límites que, según esa mirada, el poder económico y judicial pueden imponer sobre un proyecto político.

La consigna también tiene destinatarios dentro del peronismo. En momentos en que la tensión con Axel Kicillof atraviesa uno de sus puntos más altos y distintos sectores comienzan a discutir liderazgos para la etapa post Javier Milei, el cristinismo intenta reafirmar centralidad. Si CFK terminó detenida por las decisiones que tomó mientras gobernaba, sostienen sus seguidores, el próximo presidente peronista deberá saber que enfrentará condicionamientos similares. El mensaje a Kicillof y a quien busque ser candidato. Por eso critican también que el gobernador bonaerense no levante la bandera como lo hace el propio kirchnerismo.

El operativo a favor de Cristina Kirchner tendrá su acto principal el 20 de junio con un banderazo en Parque Lezama. La ex vicepresidenta recibió la confirmación de la condena el 10 de junio del año pasado mientras que la prisión domiciliaria se concretó el 17 de ese mes. La militancia espera un mensaje de la líder del espacio que viene manteniendo un fuerte perfil bajo.

A un año de la detención, el operativo “Cristina Libre” aparece entonces como algo más que una consigna de militancia. Es una denuncia contra la Justicia, una herramienta de cohesión interna y una definición sobre el futuro. La idea que busca instalar el kirchnerismo es que la discusión ya no gira solamente alrededor de la ex presidenta, sino alrededor de quién tendrá el poder para gobernar la Argentina en los próximos años.

AGUANTE ALUVIONAL. Cristina recibe expresiones de respaldo organizadas y aluvionales. Ella no ha perdido centralidad, pero el peronismo no la defiende en forma unificada.


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#62885501   Modificada: 30/05/2026 03:40 Superficie artículo: 992.43 cm²
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