30/05/2026 Clarín - Nota - Política - Pag. 12
Afirman que se podría relanzar Fabricaciones Militares Natasha Niebieskikwiat Ahora desde el Gobierno -y sin dejar los planes de privatización- hablan de un plan para que la empresa vuelva a producir, pese a su momento crítico. En medio de uno de los momentos más críticos de la emblemática empresa Fabricaciones Militares, marcado por una historia de cierre de unidades, la venta de activos y un proyecto oficial que sigue contemplando su privatización, un sector del Gobierno busca que vuelva a posicionarse como una pieza clave de la política de la defensa argentina. La empresa estatal fue durante décadas el principal sostén de la industria militar nacional. Ahora está en una situación poco clara, pero sectores oficialistas dejaron trascender que se encuentra en un proceso de reactivación impulsado por las nuevas autoridades designadas por el Gobierno de Milei. El objetivo, dicen, es que sean recuperadas sus capacidades productivas perdidas, que son inmensas, y reducir la dependencia de los aportes del Tesoro y transformarla en un proveedor estratégico para el reequipamiento de las Fuerzas Armadas. Detrás de estos trascendidos que largó a rodar el propio gobierno está la pelea de lo que iba a ocurrir con Fabricaciones Militares, que empezó su lenta agonía con el gobierno de Carlos Menem, que buscó su privatización y terminó como epicentro de un escándalo internacional por contrabando de armas a Ecuador y Croacia y la tragedia por la voladura de la fábrica de Río Tercero. Ahora, afirman que el Gobierno desistió del plan original para privatizarla de forma convencional. Y que en su lugar, afirman altas fuentes castrenses consultadas, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y el Ejecutivo impulsan una nueva estrategia enfocada en la reestructuración interna y la conformación de “convenios asociativos” con empresas privadas para reducir el déficit estatal. Por eso transformada por los libertarios en Sociedad Anónima en 2024, hay quienes dicen que detrás de los trascendidos se prepara para lanzar un concurso internacional destinado a incorporar capital privado mediante un convenio asociativo de entre 10 y 30 años. Eso no cae bien en las fuerzas. La iniciativa forma parte de un proceso de reestructuración que incluyó venta de activos, cierre de unidades y reducción de personal. Mientras la conducción de la empresa presenta el plan como una vía para modernizar la producción y atraer inversiones, sectores gremiales denuncian que se trata de una privatización encubierta que podría derivar en la pérdida del control estatal sobre capacidades consideradas estratégicas para la defensa nacional. El presupuesto para 2026 en el área de Defensa es de ajuste, sobre todo en funcionamiento, adiestramiento, compra de bienes y salarios. Tanto es así que se teme reducciones tanto de los servicios de luz, agua y gas, como de provisión de comida en las instalaciones. La suma calculada habla de un recorte superior a los $ 48.900 millones, para las tres ramas de las Fuerzas Armadas al aplicarse el ajuste libertario nuevo del 2.6% a la Administración Nacional. Más aún, la pregunta que surge es cómo se van a financiar los programas de mantenimiento de los F16 que son altísimos y en dólares. Y cómo se van a pagar las siguientes compras que se precisan y se han hasta anunciado: fusiles, municiones, barcos, submarinos, que cuestan miles de millones de dólares y que el propio presidente Milei anunció. Lo que señalan ahora es que ya se habría puesto en marcha el horno de forja de la planta de Fray Luis Beltrán, una instalación que permanecía inactiva desde hacía años y que ahora sería utilizada para fabricar vainas de munición de artillería de 105 y 155 milímetros. Una solución intermedia entre lo que piden los ministros Luis Caputo y Sturzenegger y los equipos de la empresa. La decisión forma parte de un plan más amplio, ambicioso para tiempos de austeridad, que contempla la recuperación de líneas de producción de munición de mortero de 81 y 120 milímetros, así como proyectiles para sistemas de artillería que actualmente deben ser importados o cuya producción nacional se encuentra severamente limitada. El presupuesto 2026 en Defensa también es de fuerte ajuste. La compañía también prevé reactivar la fabricación de munición de 105 milímetros para los tanques TAM y los blindados SK-105 Kurassier. Además, busca reincorporarse al programa de modernización del Tanque Argentino Mediano mediante la provisión de piezas y componentes, actividad que había sido una de sus especialidades. Menciones: cpol1
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