Logo Ejes
23/05/2026 Perfil - Nota - Justicia - Pag. 44

Cómo será por dentro el futuro templo mormón que se construirá en pleno microcentro porteño
Claudio Corsalini

Luego de que la justicia porteña levantara la cautelar, la congregación religiosa tiene vía libre para levantar su megatemplo en la misma manzana en la que se encuentra la histórica iglesia de Santa Catalina de Siena, en el microcentro porteño. De igual modo que otros templos en el país, tendrá salones ceremoniales, espacios de meditación, bautisterio y una plaza pública abierta a los vecinos. “Va a ser un lugar de paz en esa zona de Buenos Aires”, señalaron desde la institución. La opinión del arzobispo García Cuerva, y de la Subcomisión de Patrimonio de Monumentos.

Luego de que la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo de la Ciudad revocara por unanimidad la semana pasada la medida cautelar que regía sobre el proyecto de construcción del megatemplo de la Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días, PERFIL pudo averiguar que el diseño interior del futuro templo buscará combinar espiritualidad, privacidad y convivencia urbana. Tal como ocurre con la mayoría de las iglesias de la congregación, tanto en la Argentina como en el resto del mundo.

La Iglesia mormona tiene unos 500.000 miembros en el país y 730 congregaciones.

Como se recordará, el templo se erigirá en un predio de la manzana delimitada por la avenida Córdoba y las calles Viamonte, Reconquista y San Martín. Es decir, el mismo solar en el que se encuentra la histórica iglesia de Santa Catalina de Siena, construida en 1745. Atento a esta situación, diferentes organizaciones patrimonialistas opusieron medidas cautelares a fin de evitar su construcción.

“La mayoría de los templos tienen una similaridad. Puede variar un poco los materiales, los colores, pero básicamente el uso de las salas y los salones son todos parecidos”, explicaron desde la institución religiosa. A diferencia de las capillas habituales donde se realizan reuniones comunitarias y actividades sociales, deportivas y religiosas, se presume que el templo estará destinado exclusivamente a ceremonias consideradas sagradas por los miembros de la congregación. “En los templos las personas y las familias reciben promesas espirituales muy importantes. Se hace el matrimonio por la eternidad y la unión de la familia”, puntualizaron.

El interior contará con distintos espacios ceremoniales distribuidos en varios salones, lo que permitirá que se desarrollen actividades simultáneas sin grandes concentraciones de público. Según indicaron, el funcionamiento cotidiano será silencioso y de bajo impacto para el entorno urbano. “No será un lugar en el que se recibirá gran cantidad de miembros. No perturbará el entorno”, sostuvieron.

Entre los espacios más importantes figura el bautisterio, uno de los sectores emblemáticos de los templos de la Iglesia. Allí se realizarán bautismos por inmersión en ceremonias privadas y solemnes. “Habrá una pileta donde uno entra con la persona que lo va a bautizar. Algo similar a eso va a haber en todos los templos”, explicaron al describir el funcionamiento del lugar. También habrá salones de instrucción religiosa y salas especiales destinadas a ceremonias de “sellamiento”, como llaman los miembros de la Iglesia a la unión espiritual de matrimonio y de las familias.

El proyecto, además, contempla un fuerte componente paisajístico. Cerca del 60% del terreno será destinado a una plaza pública y espacios verdes abiertos, algo que, aseguran, fue pensado para preservar el entorno del histórico convento e iglesia de Santa Catalina de Siena y generar un espacio de calma en pleno microcentro. “La plaza y el lugar verde que la Iglesia va a ofrecer a la comunidad van a ser una especie de lugar de meditación, de recogimiento, un lugar de paz en esa zona de Buenos Aires”, remarcaron.

Piden frenar la obra. La Subcomisión de Patrimonio de la Comisión Nacional de Monumentos emitió un dictamen categórico que desaconseja avanzar con el proyecto del templo religioso tal como está planteado. El documento técnico hace referencia al impacto que una estructura de esa magnitud tendría sobre el antiguo monasterio de Santa Catalina de Siena y sus alrededores. “Es incompatible con la preservación del monasterio y de su entorno. Implica riesgos estructurales graves, afectación del microclima, impacto visual negativo y destrucción del patrimonio arqueológico”, afirmó, en declaraciones a la prensa, Fernando Gabriel Ferreyra, arquitecto y presidente de la Subcomisión de Patrimonio. El dictamen propone frenar el desarrollo inmobiliario para priorizar la recuperación arqueológica del terreno, sugiriendo además una solución definitiva para blindar la manzana: profundizar las medidas de protección ambiental y transformar el predio en un área de amortiguación que resguarde al histórico convento de la presión urbana.


Menciones: cnot


#61138914   Modificada: 23/05/2026 04:56 Superficie artículo: 1147.20 cm²
Cotización de la nota: $21.529.460
Audiencia: 35.000