17/05/2026 Tiempo Argentino - Nota - Economía - Pag. 6
El ajuste del gobierno es el resultado del fracaso en su lucha contra la inflación Randy Stagnaro Randy Stagnaro @randystagnaro Esta semana, el recorte de casi 2,5 billones de pesos del gasto presupuestario que aplicó el gobierno de Javier Milei puso de relieve que el superávit fiscal está en zona de riesgo por el accionar simultáneo de una pinza imparable: de un lado, la caída de los ingresos; del otro, el aumento de los gastos al ritmo de la inflación. El ajuste, en realidad, solo representó una caída de autorizaciones del gasto corriente y de capital del 1,6 por ciento. Si bien no es muy significativo en términos porcentuales, sí es enorme por su alcance, de más de 250 programas y partidas estatales. De allí su impacto político y social. El primer brazo de la pinza tiene que ver con la caída de la actividad: a abril último, la recaudación acumuló nueve meses consecutivos de reducción en términos anuales que se explican, en su mayoría, por la caída de la actividad económica, aunque también pesa la decisión del gobierno nacional de reducir los tributos a las empresas (retenciones y ganancias) o a las personas con elevado poder adquisitivo (bienes personales, autos de lujo, aviones y yates). El segundo brazo impacta indefectiblemente en los cálculos del Ministerio de Economía. La Ley de Presupuesto de este año prevé una inflación del 10,1% para todo 2026, un nivel que fue criticado desde que el gobierno nacional presentó el texto para su debate en el Congreso. UN DIBUJO 10,1 por ciento es la suba de la inflación prevista en la Ley de Presupuesto 2026, una cifra que nadie tomó como válida. LA REALIDAD 12,3 por ciento es el nivel de la inflación entre enero y abril de este año, con lo que superó la pauta anual del Presupuesto. NA /JUANFOGLIA El ministro de Economía, Luis Caputo, obligado a llevar a cabo ajustes que cada vez se tornan más inviables. El ajuste del gobierno es el resultado del fracaso en su lucha contra la inflación Las partidas presupuestarias solo aumentaron el proporcional al 10,1% de la suba de precios anual del presupuesto. Con la recesión, la caída de los ingresos se siente con fuerza. so. Sin embargo, y a pesar de la incredulidad que provocaron las cifras, fue aprobado así, con lo que las partidas del año pasado solo fueron incre- mentadas en ese porcentaje para todo el año 2026. El problema es que la infla- ción del primer cuatrimestre superó la pauta de este año del presupuesto. A abril ya acu- muló un 12,3% de alza. Y el ritmo inflacionario impacta en la mitad del presupuesto, a las partidas que son actua- lizadas por el costo de vida, como las jubilaciones y otros gastos de la seguridad social. Así las cosas, el gobierno enfrenta un doble problema: ingresos más bajos y gasto por encima de lo planificado. Esto significa que en poco tiempo más, el ahorro conse- guido con el ajuste de esta se- mana se perderá por el efecto de la inflación. Esta realidad abre otro pro- blema: aunque el costo de vi- da se desacelera, su ritmo es muy elevado para las pautas que pretende imponer el go- bierno para calmar las ex- pectativas. Ante esta dinámica, Gui- do Rangugni, vicepresidente de la Asociación Argentina de Presupuesto y Adminis- tración Financiera Pública (ASAP), observó las limita- ciones de la política oficial de ajuste del presupuesto. "La mitad del gasto es gasto asociado a previsión social, son prestaciones de seguri- dad social, está atado a la in- flación", recalcó. El hecho de que el gasto vaya a estar 15 puntos por- centuales arriba de la pauta presupuestaria, obliga a to- mar decisiones. Según Ran- gugni, las opciones son tres: la primera es aplicar un fuer- te ajuste sobre el gasto no ata- do a la inflación. Pero la re- ducción significativa de este segmento del gasto tiene se- rías limitaciones sociales y políticas. Implicaría bajar un 20% en términos reales las par- tidas no asociadas a la in- flación. Pero no hay muchas opciones. El gasto de capital y la trasferencia a provin- cias están muy abajo y la trasferencias al sector pri- vado (subsidios) también es- tán muy bajos. Todo eso hace muy improbable reducir un 20% la mitad del gasto. La segunda opción es au- mentar las autorizaciones de gastos en el presupuesto, algo que el gobierno dijo que no piensa hacer y que trans- formó en bandera de su cam- paña electoral, tanto en 2023 como en 2025. La tercera posibilidad es que el gobierno modifique la regla de actualización del gas- to previsional. "Lo veo muy difícil desde lo político", ar- gumentó el hombre de ASAP. La conclusión es una: "Solo queda como opción que de- ben aumentar el presupues- to", dice Rangugni. Es decir, el gobierno está en dificultades para no aumentar el gasto. El desfasaje inflacionario (el costo de vida oficial del presupuesto versus el real) derivó en que la ejecución del gasto a abril sea más ele- vada este 2026 respecto de año pasado. El problema es que la re- ducción del gasto de esta se- mana no durará: la inflación lo comerá más temprano que tarde. « FIEL advierte por la caída de la recaudación Las advertencias por la fragilidad fiscal, y por en- de, sobre el riesgo que corre el superávit, recorren todos los campamentos económi- cos. Así, Isidro Guardarucci, economista de la consul- tora FIEL, señaló que "En el primer trimestre, la recau- dación tributaria acumu- lada cayó 8% real, una baja equivalente a unos $ 3 billo- nes cuando se compara con el mismo período de 2025, moneda constante del año actual". Según Guardarucci, "El IVA explica la mayor parte de la caída, con un aporte nega- tivo cercano a $ 0,9 billones. En segundo lugar, aparecen los Derechos de Exportación, con una pérdida también ele- vada, del orden de $ 0,8 billo- nes. Los aportes y contribu- ciones a la seguridad social restan otros $0,6 billones". Por debajo, Ganancias y Derechos de Importación completan el grupo de tri- butos que más empujan ha- cia abajo. EL AJUSTE La decisión del gobierno de reducir el gasto público pegó de lleno en más de 250 programas incluidos en el presupuesto nacional. Se reducen los créditos para el programa de Asistencias Financieras por $1,2 billones (Administración Gubernamental ($ 494.290 millones), Servicios Sociales, (-$564.130 millones) y Servicios Económicos (-$140.000 millones). Disminuyen las transferencias para Energía Argentina por $200.000 millones, EDUCAR S.A. por $ 48.000 millones, AySA por $ 21.437 millones. La Autoridad de Cuenca Matanza- Riachuelo pierde $937 millones, Radio y Televisión Argentina, $1145 millones, Agencia de Publicidad del Estado Sociedad Anónima, $498 millones y Contenidos Artísticos e Informativos por $96 millones. Menciones: cpol2
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