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10/05/2026 La Nación - Nota - Política - Pag. 35

Torpezas que opacan las buenas noticias
Fernando Laborda

aeconomía argentina ofrece señales contradictorias y se podrá ver el vaso medio lleno o medio vacío. Pero los desaguisados de la política hicieron que pasara prácticamente inadvertido un fenómeno inédito como saludable. No hay memoria, en muchas décadas, de un periodo signado por un escenario de gran turbulencia global en el que la Argentina pudiera zafar, como ahora, de la profundización de su crisis. Desde hace tiempo, estuvimos acostumbrados a ver cómo cada vez que el mundo se resfriaba, nuestro país experimentaba una pulmonía que se manifestaba en términos de una corrida cambiaria, que lo conducía directamente a la sala de terapia intensiva. Sin embargo, en momentos en que, de la mano de la guerra en Medio Oriente, el bloqueo del estrecho de Ormuz y la fuerte suba del precio del petróleo, el mundo comenzaba a sufrir una convulsión mayúscula, al tiempo que el Fondo Monetario Internacional no descartaba una recesión global, abrí culminó con el Banco Central de la República Argentina adquiriendo unas cantidades de dólares más elevadas desde el fin de la convertibilidad en un mes. En los últimos días, el riesgo país siguió en descenso y cerca de perforar los 500 puntos, al tiempo que gobiernos como los de Chubut y la ciudad de Buenos Aires lograron colocar deuda internacional a tasas que, hasta antes de la llegada de Javier Milei al poder, hubieran resultado inimaginables.

Días atrás, la agencia internacional de calificaciones Fitch elevó la nota de la Argentina desde CCC+ a B-, en tanto que la entidad bancaria suiza UBS sostuvo que el riesgo país podría caer hacia la zona de los 400 puntos (4 puntos por encima del saque pagan los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años) si persiste la compra de reservas por el Banco Central y se consolida la estabilidad financiera. Del mismo modo, el EMFIGroup, una entidad financiera británica especializada en el análisis de deudas soberanas y en mercados emergentes, consideró en un informe que el principal riesgo argentino continúa siendo el político, pero mantuvo su recomendación de "grade" bonos argentinos, en función del buen desempeño tanto en el ámbito fiscal como en el externo.

Las dudas vienen por el lado de la desigual recuperación económica, con sectores como el energético, el minero y el agrícola que crecen fuertemente, pero sin generar suficientes puestos de trabajo como para compensar las fuentes laborales que se estarían perdiendo en otras áreas de la industria y en el comercio. El banco de inversión británico Barclays señaló que, si bien la ciudadanía premió a Milei por haber conseguido bajar la inflación desde niveles cercanos al 300% hasta el 30% anual, el consumo y los ingresos de la población vuelven a cobrar relevancia.

Ciertos buenos datos de la macroeconomía, empezando por el equilibrio fiscal, chocan con impactantes imágenes que dan cuenta de la endeble situación de muchos argentinos. Las diez cuadras de fila que miles de personas hicieron el miércoles último bajo la lluvia en Moreno, en respuesta a la convocatoria de un frigorífico para cubrir 60 puestos de trabajo, exhibieron la más angustiante cara del escenario socioeconómico. La mayoría de esas personas del conurbano bonaerense reconocían estar desempleadas o vivir de modestas changas.

El interrogante acerca de cuánto tiempo puede durar el relativo entusiasmo financiero con el aumento del mal humor social y la persistente caída que ha mostrado la imagen positiva de Milei en los últimos dos meses está a flor de piel.

Un dato que ya empieza a preocupar a algunos funcionarios y dirigentes del oficialismo es que, junto a las dificultades que buena parte de la población tiene para llegar a fin de mes, ha aparecido en sondeos de opinión pública un ascenso de la corrupción como una de las principales inquietudes ciudadanas. Este tema es particularmente especial para un segmento del electorado moderado y alejado de los extremos del arco político, que resultó vital para darle el triunfo a Milei en el balotaje presidencial de noviembre de 2023.

La senadora nacional Patricia Bullrich, como experimentada política que es y como potencial postulante a la Jefatura de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, sabe perfectamente que el electorado porteño es especialmente sensible frente a los escándalos de corrupción. Se trata de los habitantes del distrito que más conocen a Manuel Adorni, por haber sido este quien encabezó la lista de candidatos a legislador local en los comicios realizados un año atrás y que La Libertad Avanza (LLA) ganó, aunque luego Adorni le dio la espalda al mandato emanado de las urnas para continuar en el gobierno nacional.

La exhortación de Patricia Bullrich al cuestionado jefe de Gabinete para que anticipe la presentación de su declaración jurada patrimonial correspondiente al año 2025 fue respondida por Adorni asegurando que, si lo haría, y que ya tenía tomada esa decisión antes del pedido público de la senadora. Pero no pocos observadores políticos y del ámbito judicial se preguntan si Adorni podrá cumplir ese paso previamente a que terminen de declarar todos los testigos que están desfilando por los tribunales y que, en cada declaración, como en el caso del contratista Matías Tabar, revelan nuevas erogaciones de un funcionario, que aumentan el monto de dinero contante y sonante cuyo origen deberá justificar.

Adorni repite que no puede brindar explicaciones públicas frente a las sospechas que provocan su enriquecimiento patrimonial y su elevado nivel de gastos porque eso implicaría obstruir la causa judicial. No obstante, en opinión de reconocidos constitucionalistas, no existe impedimento alguno para eso. Es más, hay quienes creen que debería hacerlo en función de lo que impone la ley de ética pública y por el bien de las instituciones.

Detrás de la cerrada defensa de Milei a su jefe de Gabinete hay varias interpretaciones posibles.

+ Una de ellas guarda relación con el peso de Karina Milei dentro de la estructura gubernamental. Adorni podría ser un instrumento para que la hermana del Presidente actúe como una suerte de jefa de Gabinete sin serlo: alguien que subvierta la naturaleza del cargo y que se coloque por debajo de la conducción de la secretaria general de la Presidencia. ¿Qué dirigente importante estaría dispuesto a ocupar ese cargo si tuviera que asumir el papel de ser un subordinado de Karina Milei? De ahí la dificultad para encontrarle un reemplazante al actual jefe de Gabinete.

+ Una segunda interpretación se vincula con el empecinamiento del primer mandatario por no ceder ante la prensa, a la que ha querido convertir en uno de sus principales enemigos.

+ Otra posible razón es que Adorni conozca mejor que nadie demasiados secretos del poder.

+ Una última interpretación se relaciona con el viejo tema del financiamiento de la política. Una hipótesis es que buena parte de los recursos con los que Adorni adquirió las propiedades en cuestión pudiese haber provenido de aportes a la campaña electoral que él lideró durante la primera mitad del año pasado como candidato a legislador porteño.

Claro que, de haber sido así, no sería el actual jefe de Gabinete el único beneficiario y las miradas rápidamente se dirigirían hacia la responsable de armado del partido, que no es otra que Karina Milei.

Milei, al defender a su jefe de Gabinete, tanto en público como en privado afirma que todo forma parte de una operación en la que algunos –desde el kirchnerismo– pretenden debilitar y desestabilizar su gobierno, en tanto que otros –entre los que apuntaría a dirigentes del macrismo– actúan por “envidia”.

También cerca de Karina Milei se aduce envidia, pero se la adjudica al asesor presidencial Santiago Caputo, otrora integrante junto a ella del famoso triángulo de hierro que se completaba con el jefe del Estado.

Las quejas de la hermana del Presidente apuntan a avanzar sobre algunos de los últimos espacios de poder bajo el control del joven Caputo; en especial, la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), hoy a cargo de Cristian Auguadra.

La desconfianza de la secretaria general de la Presidencia alcanza a Patricia Bullrich. Al margen del malestar que pudieron provocar las declaraciones periodísticas de la senadora intimando a Adorni a presentar “de inmediato” su declaración patrimonial para posibilitar que el Gobierno saliera de su “empantanamiento”, Karina Milei disiente con la jefa del bloque de senadores de LLA sobre la estrategia para imponer la sanción del proyecto oficial de reforma política. Tanto Karina como Javier Milei velan por la eliminación definitiva de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), mientras Patricia Bullrich, advirtiendo que esa iniciativa no contaría con los votos suficientes en la Cámara alta, considera que podría negociarse la continuidad de las primarias abiertas eliminando solo su obligatoriedad. De ese modo, cada fuerza política podría seleccionar a sus candidatos a cargos electivos a través de primarias abiertas simultáneas o de otro mecanismo. Para el karinismo, detrás de la vocación acuerdista de Patricia Bullrich podría esconderse una supuesta intención de pactar con su antiguo partido, Pro. No menos recelos provocan en algunos dirigentes mileístas el hecho de que la senadora y excandidata presidencial de Pro ostente estos días un mejor nivel de imagen positiva que el propio presidente de la Nación.

Cada posteo de Adorni en las redes sociales –ese universo paralelo a los que libertarios son tan adictos– es respondido abrumadoramente por una mayoría de comentarios negativos, que incluyen memes, chicanas y hasta canciones críticas. La militancia digital mileísta está cada vez más borrada a la hora de defender al jefe de Gabinete caído en desgracia.

“No voy a ejecutar a un inocente”, asegura Milei, a quien se le atribuyó decirles a sus ministros que prefería perder las elecciones antes que echar de su gobierno a alguien que no merece ser despedido. Tal vez no sea necesario llegar a esa instancia disciplinadora. Como sostienen algunos funcionarios en forma confidencial, desde un principio, debió haber sido Adorni quien presentara su renuncia indeclinable. Su apartamiento voluntario de la función pública, al menos hasta que la Justicia lo sobreseyera, hubiera evitado la cascada de cuestionamientos que se sucedieron y que afectaron la imagen de todo un gobierno, además de perjudicar al programa en marcha.

Un jefe de Gabinete, en tanto uno de los principales voceros de la gestión del Gobierno, no puede estarse exponiendo a tener que responder en forma permanente sobre cuestiones personales, en lugar de comunicar las numerosas medidas que hacen a un plan que se presenta como revolucionario.

Obsesionado por brindar señales de respaldo a su jefe de Gabinete y por comprometer a todos sus ministros en esa tarea, Milei estaría asumiendo un costo político que solo debería pagar su subordinado, con el riesgo adicional de que esas sobreactuaciones terminen afectando la recuperación de la economía, ya que cuestiones como la de Adorni solo les brindan pretextos para desacreditar el proceso de transformaciones y reformas estructurales a los críticos del Gobierno. Es el propio Presidente el que se desestabiliza a sí mismo, defendiendo a un funcionario cuyos actos erosionan y deslegitiman la autoridad de Milei para persuadir a la opinión pública de que es efectivamente muy distinto de la llamada "casta política". Se asiste así a errores no forzados que solo acentúan el fastidio ciudadano.

Son cada vez menos en el mismo oficialismo quienes creen que prolongar un final inevitable sea un acto de coraje. No encuentran nada de heroico en alargar un sufrimiento innecesario, ni nada de dignidad en la persistencia del padecimiento gratuito.


Menciones: Argentina, Javier Milei, Patricia Bullrich, Adorni, Karina Milei, Caputo, Chubut, Buenos Aires, Fitch, UBS, EMFIGroup, Fondo Monetario Internacional, Banco Central de la República Argentina, La Libertad Avanza (LLA), Pro, SIDE, Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO)


#58387245   Modificada: 10/05/2026 03:45 Superficie artículo: 734.96 cm²
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