09/05/2026 Clarín - Nota - Opinión - Pag. 3
Patricia Bullrich versus Karina Milei, la pelea que el caso Adorni obligó a adelantar Ignacio Miri No fue la aceleración de la inflación. No fueron los problemas de empleo ni la caída del consumo en las grandes ciudades de la Argentina. Ni siquiera fueron los casos de la ANDIS ni de la criptomoneda $LIBRA. La bolita de pan que obligó a Patricia Bullrich a levantarse de su silla dispuesta a pelearse a cuchillo fue el escándalo por los problemas de Manuel Adorni para explicar su crecimiento patrimonial y sus gastos. La senadora porteña sabe muy bien que pedirle eso al jefe de Gabinete en este momento es pelearse con la verdadera jefa política, Karina Milei, y que dentro de las consecuencias posibles de un desafío como ese -como lo sabía Juan Dahlmann en El Sur- está la de que los hermanos gobernantes la designen como rival mortal. Bullrich, sin dudas la política argentina mejor entrenada en la detección de episodios de ruptura, detectó que la perpetuación del asunto Adorni se estaba convirtiendo en un problema para todo el oficialismo y también para sus propios planes. El electorado porteño, el núcleo histórico de sus votantes, es especialmente sensible a las denuncias de corrupción y la Ciudad es, a la vez, el distrito en el que más conocen a Adorni. Lo conocen quienes lo votaron el año pasado en una sorprendente elección local que le sirvió a La Libertad Avanza para derrotar y poner a la defensiva al PRO porteño pero también lo conocen sus ex vecinos de Parque Chacabuco, los nuevos de Caballito e incluso los padres de las escuelas a la que van sus hijos. Todos ellos conocen al Adorni que tuvo desde siempre un desempeño modesto e inestable en la actividad privada y se sorprendieron con la mejora económica que exhibe desde que puso sobre sus hombros la carga pública de ser funcionario. La invitación de Bullrich a que Adorni presente de inmediato una Declaración Jurada en la que figuren sus ingresos y egresos de dinero y todo el patrimonio que se conoció en los últimos dos meses es urticante porque eso es justo lo que el jefe de Gabinete no puede hacer. Los contadores y abogados que lo asesoran parecen estar esperando a que terminen de pasar por la Justicia los testigos que siguen revelando erogaciones del matrimonio Adorni para saber cuánto es el dinero que tendrán que justificar. Suena a una estrategia ridícula pero, a esta altura, y luego de la lluvia de pagos en efectivo que ya se conocen, Adorni no puede arriesgarse a que se le haya escapado de su contabilidad familiar un gasto de quince mil dólares o un viaje nuevo que obligue a futuras rectificaciones. El pedido de Bullrich no cambió nada. "Pueden pasar varias semanas hasta que Manuel presente la Declaración Jurada", confiesa un funcionario que habla seguido con él. Por eso mismo el Gobierno seguirá enredado en una trama de pequeñas tragedias semanales, con anuncios de medidas y datos favorables para Javier Milei que durarán el suspiro que permita la sucesión de novedades judiciales. La disputa entre Bullrich y Karina Milei es estructuralmente distinta a la interna que la hermana del Presidente mantiene desde hace meses con Santiago Caputo. Bullrich lleva más de 50 años en política y más de 30 como candidata, legisladora y funcionaria en instancias municipales, provinciales y nacionales y mantiene una amplia red de conexiones con dirigentes de la oposición, con empresarios e incluso con periodistas. Es con seguridad, la oficialista que más contrasta con la manera de ver el mundo que tienen los libertarios. Además, tiene una base de votos propios. Por eso, su disputa no es comparable, a la que mantiene con el mileísmo Victoria Villarruel, que tiene un discurso diferenciado pero que no tiene otra experiencia política más que esta. Así como no intervino para detener la interna entre Karina y Santiago Caputo, Milei tampoco tiene a mano un camino para encolumnar a Bullrich bajo el mando de su hermana. En el primer caso, según admite un funcionario que habla varias veces por semana con Milei, existe un impedimento que el Presidente no puede sortear. "Ahí hay un tema emocional. Javier no va a solucionar nunca la pelea entre Karina y Santiago. No va a intervenir. La pelea va a terminar cuando Caputo se vaya, porque Karina no se puede ir nunca", evalúa ese miembro del Gabinete. En cambio, en el enfrentamiento con Bullrich no hay más que diferencias de criterio, cálculo e interés, los ingredientes habituales en esas controversias. Ayer, Milei encabezó el primer tramo de la reunión de Gabinete que había citado Karina Milei, una vez más, para mostrar respaldo a Adorni. Pronunció un discurso casi a los gritos, en un tono parecido a la entrevista telefónica que dio en la semana desde Los Ángeles a La Nación +, en el que dijo que no está dispuesto soltar a Adorni aunque eso implique perder las elecciones. Esas son palabras que dejan intranquilo a cualquier político y, sobre todo, que no sirven para generar confianza en ningún inversor. ¿Qué estabilidad puede tener un Gobierno capaz de sostener a un funcionario que ya no puede aportarle ningún recurso y que sólo le genera costos? Una forma de comprobar el daño que ya tiene incorporado Adorni en su imagen es ver las respuestas a cada uno de sus posteos en X, famosamente terminados con la palabra fin. El 95%, para usar un formato que le gusta al Presidente, de los comentarios y respuestas son chistes, memes, canciones humorísticas, chicanas o críticas llanas. Ni siquiera en una red que permite el anonimato existen ya usuarios dispuestos a defender al ex vocero presidencial. Lo más notable es que el encadenamiento de apoyos, sostenes, reivindicaciones y respaldos que le proporcionaron los Milei a Adorni en los últimos dos meses no alcanzan para fortalecerlo. Su destino es surfear la inestabilidad hasta que alguna noticia llegada de la Justicia sirva para llenar el vaso. En ese sentido, habrá que estar atentos en la semana próxima al contenido del teléfono celular del contratista que reconstruyó la casa en Indio Cua, Matías Tabar. Nicolás Wiñazki reveló los chats con los que Adorni lo contactó antes de su declaración judicial. ¿Hubo más comunicaciones en ese sentido? El Código Penal tiene estipuladas situaciones como esa. Menciones: cnot
![]() |
||
09/05/2026 Clarín - Nota - Opinión - Pag. 3






