Logo Ejes
26/04/2026 Perfil - Nota - Internacionales - Pag. 18

Burford insiste en EE.UU. y prepara otra ofensiva contra la Argentina en el Ciadi
CARLOS BURGUEÑO

Tras el revés en segunda instancia en Nueva York, Burford busca reabrir la discusión con un recurso “en banc” ante toda la Cámara de Apelaciones y, si falla, evalúa acudir a la Corte Suprema.

Burford va por todo. Y extenderá el juicio por la manera en que se renacionalizó YPF en 2012 hasta las últimas consecuencias. Aun con la cancha inclinada y en contra, buscará una alternativa más ante la Cámara de Apelaciones de Nueva York, donde el país ganó 2 a 1 la causa y dio vuelta el fallo negativo de primera instancia en el juzgado de Loretta Preska. Se trata de un recurso técnico llamado “en banc”, basado en el reclamo de que se revea el fallo contrario al fondo demandante, y donde deberían opinar todos los jueces de apelación. Y si esta alternativa fracasa, recurrirá a la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos. Pero, como se prevé que no tendría buena suerte judicial, Burford irá a otro ámbito: el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), donde cree que su fortuna cambiará.

Así, la decisión del fondo demandante es concreta. Ha invertido la suficiente cantidad de dinero en la causa como para seguir adelante hasta las últimas consecuencias. Y con un punto a favor: en definitiva, es un estudio de abogados, con lo que litigar sale más barato que para el frente atacado.

En este caso, Argentina. Burford ya avisó a la Cámara de Apelaciones de Nueva York y estos al estudio Sullivan & Cromwell (S&C), que representa al país, que continuará la causa en ese nivel y que pedirá el “en banc”. Esto es, una revisión sumaria del fallo perdido por dos votos a favor y uno en contra. Es un derecho de los perdidos que solo se habilita ante casos de gran importancia legal y de decisión de la Justicia habilitarlo o no según la gravedad del caso. Si así sucediera, deberían reunirse los 13 magistrados que forman la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York para revisar el fallo; una alternativa, según la jurisprudencia, difícil para este tipo de situaciones donde lo que se juzga es una posición económico-financiera. Este requerimiento puede ser tomado o rechazado por la segunda instancia desde el 8 de mayo, y en algún momento posterior la decisión será comunicada. Si el resultado es positivo para Burford y su reclamo, habrá una audiencia de los 13 miembros y luego una decisión de sostener o no el fallo anterior de dos jueces de la Cámara que le dieron (por 2 a 1) la razón a la Argentina. En el caso de que se rechace el pedido de “en banc”, el fondo demandante podrá apelar ante la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, que podría tomar o no el caso. En la primera situación, luego emitirá un fallo definitivo que las partes deberían respetar.

Si la Corte rechaza el reclamo, la decisión que quedará firme será la de la Cámara de Apelaciones ya dictada y que respeta, en minoría, la posición argentina. Las posibilidades juegan a favor del país. Las probabilidades de abrir un “en banc” son remotas y más aún que la Corte conciba este caso como uno de los 80 que toma en consideración por año, de un total de casi 80 mil que llegan a esa instancia.

En paralelo, Burford tomó la decisión de ir al Ciadi, tribunal que se sumaría a la historia por la renacionalización de YPF; y donde amenazó recurrir Repsol cuando se avanzó sobre el 51% de sus acciones en 2012. Finalmente hubo acuerdo entre los españoles y el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y, previo pago de unos US$ 6 mil millones, la petrolera europea dio por cerrado el asunto. El argumento de Burford para reclamar ante el tribunal del Banco Mundial sería la violación del

prema de EE.UU. En paralelo, decidió avanzar en el Ciadi por la reestatización de YPF de 2012. La estrategia combina presión judicial en dos frentes, aunque las probabilidades de éxito en

la vía estadounidense son bajas. El país sostiene que el fondo ya eligió jurisdicción y que el caso Repsol fue saldado. Mientras tanto, el litigio promete extenderse al menos hasta 2027.

parecía favorable para su demanda. Fue en 2016, cuando vendió a fondos de inversión el 1% del éxito final de la demanda por unos US$ 4 millones. Otra en 2017, cuando realizó otra venta parcial por unos US$ 40 millones, y otra en 2024, cuando colocó un total del 35% de las acciones. En total consiguió en estas subastas unos US$ 236 millones; mientras que hasta el momento había pagado solo US$ 15 millones por la compra de los derechos de la causa al síndico del Tribunal 3 de Madrid, donde se

En la decisión de reestatización de 2012 se
resolvió pagar unos US$ 6 mil millones a
Repsol, pero no aplicar la OPA. Con esa
decisión del gobierno de Cristina Fernández
de Kirchner, se decidió además dejar de
distribuir dividendos a los accionistas. El
Grupo Petersen había acordado con Repsol
pagar parte del 25,46% de las acciones
a través del giro de esos dividendos. Como
ya no se giraba el dinero, Petersen, a través
de Petersen Energía y Petersen Inversora,
se presentó en concurso (y posterior
quiebra) en los tribunales comerciales de
Madrid. Desde ese momento, el Grupo Petersen
dejó de tener relación con esta causa
y, en consecuencia, probablemente no re-
ciba un solo dólar de este caso. El síndico
de la causa radicada en Madrid vendió el
caso –algo habitual– el 4 de mayo de 2015.
Lo adquirió por licitación Burford en US$
15 millones. Lo hizo a través de Prospect
Capital (una subsidiaria semisecreta, pa-
ra que no se supiera que Burford estaba
detrás). Luego ampliaría “la inversión” en
US$ 70 millones.
ramitaba el concurso de Petersen Inversora y Petersen Energía; las empresas que se presentaron en concurso por no poder pagar las cuotas luego de la prohibición del kirchnerismo de distribuir dividendos.
La diferencia entre el pago al tribunal español y la venta de estas acciones indica una ganancia de aproximadamente US$ 221 millones; un monto nada despreciable.
Obviamente, migajas en comparación con los US$ 20 mil millones que podría haber
casi 13 años. El problema ahora es que la espera podría extenderse muchos años hasta que defina la Corte Suprema, pero con bajísimas (casi nulas) probabilidades de éxito. Y con un gasoducto de dólares de pérdida imposible de presentar ante el NYSE, donde cotiza la acción de Burford con caídas de hasta 60% desde que perdió la causa en la segunda instancia de Nueva York a comienzos de abril.
El reclamo original del fondo es por los supuestos daños que habría generado al resto de los accionistas de la petrolera argentina, luego del pago que se les hiciera a los españoles de Repsol por la reestatización del 49% de YPF en 2012. Burford les había comprado a dos empresas españolas, Petersen Energía SAU y Petersen Inversora SAU -sin vinculaciones ya en ese momento con el grupo argentino Petersen desde su concurso y posterior quiebra en 2012 en los tribunales españoles-, el derecho de presentar un caso contra la República Argentina y contra
YPF luego de la expropiación de Repsol en 2012.
Finalmente, el 11 de julio de ese año, la compañía anunció que había comprado a fondo estadounidense Eton Park Capital una participación del 70% en un caso similar presentado contra el soberano de YPF en 2016.
Para muchos, la necesidad de una reestatización de la petrolera era evidente. Repsol estaba haciendo un desastre, invirtiendo más en Libia que en Argentina. Se razona además que, ante la aparición de Vaca Muerta, el proyecto de desarrollo de ese yacimiento debía tener como principal operador a una empresa argentina, en lo posible estatal.
contrato luego de la renacionalización de YPF, alterando la letra firmada por el país durante el gobierno de Carlos Menem en
tratados bilaterales de protección de inver-
siones entre Argentina y España y entre
Argentina y los Estados Unidos. Sabiendo
que esto era una posibilidad, los aboga-
dos argentinos avanzaron en los prime-
ros lineamientos de la defensa del país.
La argumentación fundamental es que
Burford ya eligió litigar en otro ámbito, al
llevar la causa a los tribunales de los Estados Unidos; con lo que la alternativa de un segundo ámbito jurídico debería quedar
escartada. La segunda argumentación
es que la nacionalización sobre capitales
españoles (Repsol) ya fue saldada; y, en
todo caso, los litigantes representan a las
acciones del Grupo Petersen, que tiene
orígenes argentinos. Este punto es cues-
tionable, ya que Petersen Energía y Petersen
Inversora están radicadas en Madrid,
desde donde Burford fue a comprar este
caso vía licitación.
Así, la historia de YPF y Burford continua-
rá durante todo este año y probablemente
en 2027; pero ahora con perspectivas fa-
vorables para el país, al menos en los tri-
bunales norteamericanos. Ante el Ciadi, la
historia es diferente.
Burford igualmente ya ganó algunos mi-
lones de dólares en tres momentos di-
ferentes y claves del juicio, cuando todo
conseguido si no se interponía la Cámara
de Apelaciones. Pero, en términos ca-
yengues, salvaron la ropa. El problema
es para los inversores del caso que com-
praron esas acciones, que ahora deberán
llevar esos dólares directamente a pérdida.
Puede suceder, Así es el mercado. Y el de
altísima volatilidad, casi buitre, aún más.
La causa de fondo se basaba en el reclamo
de Burford por la forma en que se nacio-
nalizó la petrolera sin realizar una Oferta
Pública de Adquisición (OPA), tal como
figuraba en el estatuto definido en 1993
durante la privatización impulsada en la
presidencia de Carlos Menem. Allí el país
se comprometía en la Bolsa de Comercio
de Nueva York a que cualquier operación
de adquisición posterior de una porción
de la petrolera argentina obligaba a hacer
una oferta por el total de las acciones de
mercado. Burford era hasta aquí un espe-
cialista mundial en este tipo de batallas.
El tipo de maniobra en que se especializa
es ofrecer dinero al contado a cambio de
la venta de la totalidad o parte de los dere-
chos de estas causas. Se trata de un gigante
financiero con espaldas amplias, que
luego aplica el profesionalismo de sus abo-
gados internacionales con toda la pacien-
cia del mundo para esperar los fallos fina-
les. De hecho, esta causa comenzó a ser
negociada por Burford en junio de 2013,
con lo que pudo esperar una definición de


Menciones: Burford, YPF, Argentina, Ciadi, Corte Suprema, Nueva York, Repsol, Cristina Fernández de Kirchner, Carlos Menem, Petersen Energía, Petersen Inversora, Tribunal 3 de Madrid, Banco Mundial, Eton Park Capital, Vaca Muerta, Sullivan & Cromwell


#56800659   Modificada: 26/04/2026 04:37 Superficie artículo: 941.49 cm²
Cotización de la nota: $1.402.821
Audiencia: 35.000