19/04/2026 Clarín - Nota - Política - Pag. 2
LEY HOJARASCA: HAY QUE DESREGULAR, PERO NO TANTO Ignacio Zuleta El oficialismo más rígido admite que el proyecto no puede pasar tal como fue enviado y que tanto la ley de tierras como la de villas deberán tener cambios sustanciales. EN LA MIRA Ignacio Zuleta Periodista Consultor político La banca 73 del Senado tomó el control del proyecto de ley Hojarasca, que envió el Ejecutivo para entretener al Congreso y cumplir con la consigna de blindar la propiedad privada en la Argentina, como si peligrase. El Gobierno agotó su libido legislativa en el período de sesiones extraordinarias. Logró hacer aprobar proyectos que le había pedido el círculo rojo para prolongar su apoyo: reforma laboral, glaciares, ley de tierras y reforma del código penal. La banca 73 del Senado es un invento del bloque de la UCR para sumar a las 72 que integran la cámara, una oficina de asesoría que han confiado al exsenador Víctor Zimmermann, que tiene a su cargo una docena de asesores que aportan los integrantes de la bancada. Zimmermann agotó su mandato en diciembre pasado y ejerció una tarea central en la negociación de los proyectos de los dos primeros años del actual gobierno. Experto en "semáforos", fue escuchado por el oficialismo y la oposición amigable. Por su "cazo" pasaron iniciativas que lograron ser sancionadas como expresión de acuerdos. Esta semana encabezó reuniones en el "think tank" para elaborar el semáforo de la "ley Hojarasca", que la cámara espera dictaminar antes de fin de mes. Ese proyecto ómnibus cumple el objetivo del oficialismo que es desbaratar la arquitectura del Estado, aboliendo regulaciones y normas con el argumento de que detrás de cada regulación hay un negocio. Los adversarios del cerebro de esa iniciativa, Federico Sturzenegger, entienden que, por el contrario, detrás de cada desregulación también hay un negocio. La banca 73 identifica con luz verde lo que los aliados pueden admitir sin discusión, con luz roja las que no van a dejar pasar y con "amarillas", los temas que se pueden discutir. La oposición amigable prende el semáforo El semáforo impone condiciones para aprobar dos de las leyes de la "Hojarasca". Temen más judicialización La limitación que proponen es que debe agregarse el origen de los fondos para cumplir con las obras complementarias de urbanización de los barrios populares. En la sanción original de la ley de villas se creó un fondo alimentado por tributos de asignación específica para pagar las expropiaciones de tierras, que se entregarían a los ocupantes en más de 6 mil "barrios populares". Este fondo fue abolido por el actual gobierno, que se comprometió a que esos dineros provendrían del Tesoro Nacional. La tarea del Senado sobre el proyecto "Hojarasca" no se limita al semáforo de las bancadas amigables del Gobierno. También el oficialismo más rígido admite que el proyecto no puede pasar tal como vino y que tanto la ley de tierras como la de villas deberán tener cambios sustanciales para tener aprobación. Uno de los expositores en la sesión del plenario de comisiones del Senado que discute el proyecto, advirtió que deben hacerse correcciones al proyecto para evitar la judicialización. El abogado Diego Armesto prevé que la derogación del Renabap —registro de villas, que es la matriz del proyecto— puede tener alguna cuestión con el artículo 14 bis de la Constitución y con el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y aparecer como una regresividad ilegal. Patricia y Francos, outsiders del outsider Patricia Bullrich tramitará esos cambios. En su rol de comisaria política de Olivos en el Congreso, envió a uno de sus asesores a la reunión de la banca 73 y tomó nota de los argumentos de la decena de asesores de la UCR sobre los cambios que es oportuno hacer. La senadora ejerce una coordinación de los senadores de su bloque, pero su larga experiencia le facilita el diálogo con los opositores. Con todos los bloques alguno tuvo algún negocio (político). Maneja el bloque del oficialismo con la misma función que cumple para la Libertad Avanza en Diputados Silvana Giudici, ex-UCR y exPRO. Tiene juego propio y negocia más allá del supuesto mandato de Olivos. Por ejemplo, ha prometido a la bancada del peronismo de la Cámara Alta que atenderá los reclamos de que les reconozcan una mayor representación en las comisiones. Esta función de Bullrich levanta miradas torvas en Casa de Gobierno. Filtran informa- En el Senado, Patricia Bullrich tiene juego propio y negocia más allá del supuesto mandato de Olivos. Esta función levanta miradas torvas en Casa de Gobierno. ción sobre ella como la predilecta del círculo rojo, aun por encima del apoyo que el mundo de los negocios le presta a Milei. En la reunión de AmCham se escucharon comentarios sobre la efusividad de los saludos de los empresarios hacia ella, que pudieron molestar a los "loyalists" de Milei. La temperatura que levantan estos gestos cuentapropistas —algo inexorable en un partido de cuentapropistas como la Libertad Avanza— es como la que levantó la aparición de Guillermo Francos pontificando sobre la virtud ajena. Sus comentarios sobre la suerte de Manuel Adorni se juntaron con algún sondeo que lo puso arriba de Milei y que hizo enojar al vértice del poder. Gobierno afónico o público sordo Estas palabras resbalan a quien aqueja una situación por la que han pasado otros gobiernos, que es la intrascendencia de lo que dicen. Nunca es importante lo que dice un político, y menos un presidente. Pero esto cambia en el caso de Milei: esta semana en AmCham, denunció nada menos que un golpe de Estado. "Se quejó "del ataque especulativo y el intento de la política de generar un golpe de Estado". O es un presidente afó- que serán reescritas. Una es la ley de tierras. El proyecto oficial desregula la inhibición para que extranjeros compren tierras en zonas de frontera. La propuesta de la oposición amigable es ponerle restricciones a la desregulación. Una es que estén prohibidas esas compras de tierras por parte de Estados extranjeros. También que se impongan límites a las actividades que realizarán quienes las compren y se condicione la venta a programas de productividad de esas tierras. En ese menú de cambios, también sectores de las Fuerzas Armadas quieren que esas ventas se reserven ciertas zonas libres de injerencia extranjera, porque forman parte del sistema defensivo de fronteras del país en un caso de conflicto. La otra ley que se condicionará es la reforma de la ley de villas, sancionada bajo el gobierno de Mauricio Macri con la letra del papa Bergoglio y de Juan Grabois, y presentada por el trío Negri-Carrió-Massot que conducía el interbloque de Juntos por el Cambio. Esa ley fue sancionada casi por unanimidad, y en el proyecto se trasladan funciones y responsabilidad a municipios y provincias. Los comentarios de Guillermo Francos sobre la suerte de Manuel Adorni se juntaron con algún sondeo que lo puso arriba de Milei y que hizo enojar al vértice del poder. ción sobre ella como la predilecta del círculo rojo, aun por encima del apoyo que el mundo de los negocios le presta a Milei. En la reunión de AmCham se escucharon comentarios sobre la efusividad de los saludos de los empresarios hacia ella, que pudieron molestar a los "loyalists" de Milei. La temperatura que levantan estos gestos cuentapropistas —algo inexorable en un partido de cuentapropistas como la Libertad Avanza— es como la que levantó la aparición de Guillermo Francos pontificando sobre la virtud ajena. Sus comentarios sobre la suerte de Manuel Adorni se juntaron con algún sondeo que lo puso arriba de Milei y que hizo enojar al vértice del poder. Gobierno afónico o público sordo Estas palabras resbalan a quien aqueja una situación por la que han pasado otros gobiernos, que es la intrascendencia de lo que dicen. Nunca es importante lo que dice un político, y menos un presidente. Pero esto cambia en el caso de Milei: esta semana en AmCham, denunció nada menos que un golpe de Estado. "Se quejó "del ataque especulativo y el intento de la política de generar un golpe de Estado". O es un presidente afó- nico, o le falla el oído al público que dejó pasar esto con la misma indiferencia que cuando Milei dijo "Si no nos acompañan, nos volvemos a casa, no pasa nada". Dijo lo que nunca debe decir un presidente: que se va a ir, despidiéndose casi dos años antes de que termine su mandato. Es cierto que Milei es el primero que no pondera el valor de sus palabras. Al punto de que cuando insulta avisa: "Pero como yo soy Milei —se ufana— y detesto la forma de hacer las cosas que hace la política tradicional, etc.". De paso, quien le escribe los discursos debería hacer un curso de historia sagrada. Cuando dijo que no cambiará su política económica, la atribuyó al personaje de la Odisea (siglo VIII a. C.) profesar la doctrina judeocristiana: "no nos vamos a apartar de ninguna manera de los valores judeocristianos y vamos a atarnos al palo del barco, porque no vamos a escuchar los cantos de sirena". En realidad, Odiseo se hace atar al palo del barco al llegar a la isla de las sirenas, pero no tapa sus oídos con cera, como ordenó que hicieran sus marineros. Quería escuchar los cantos de sirena, pero no abalanzarse sobre ellas. Macri abre el paraguas Mauricio Macri ha dicho a quien quiera escucharlo que apoya el rumbo del Gobierno pero que no cree que mejore en el tiempo. Más bien cree que el PRO debe competir el año que viene con agenda propia. Niega que sea candidato, pero hace cosas de candidato. Festeja, además, el humor social que le celebra apariciones como la del miércoles por la tarde en el café "Tabac" para conversar amablemente, durante una hora, con el expresidente Ramón Puerta. Fue interrumpido por parroquianos de esa comarca tan cercana al PRO —fuerza que nació en esa confitería— que los saludaban con sonrisas. Con prudencia, se cuida de decir lo que piensa y nunca admitirá el reproche de no haber ayudado a Milei a terminar su mandato en paz. Miguel Pichetto, su excompañero de fórmula, habló peronísticamente en un corro con economistas del peronismo y vaticinó crudamente: “Podemos ser gobierno en 2027, esto va a terminar mal”. Frigerio también en el casting centrista El sector de los gobernadores que crearon el año pasado la liga "Provincias Unidas" busca montar algo que represente la opción de centro. También quieren acercar a Macri a esta alternativa. En algún momento se le han propuesto Maxi Pullaro, Martín Llaryora y Nacho Torres. Por ahora el nombre que está en la mesa es el de Rogelio Frigerio, que fue ministro de Macri y hoy es gobernador de Entre Ríos. Es un hombre del PRO que tiene predicamento en el peronismo de las provincias, porque dedicó toda su carrera profesional a asesorar a gobernadores de ese partido. Fue quien llevó las relaciones con los gobernadores para Macri y armó una agenda exitosa que fructificó en los distritos, que pudieron alcanzar el equilibrio fiscal y permitió que los gobernadores, en su mayoría, pudieran reelegir. El nombre de Frigerio ha estado en boca de Macri en alguna charla de mesa chica. Menciones: Patricia Bullrich, Manuel Adorni, Mauricio Macri, Rogelio Frigerio, Maxi Pullaro, Martín Llaryora, Nacho Torres, Diego Armesto, Federico Sturzenegger, Víctor Zimmermann, Silvana Giudici, Juan Grabois, Papa Bergoglio, Miguel Pichetto, Ramón Puerta, Milei, PRO, UCR, Juntos por el Cambio, Libertad Avanza, Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Renabap, Senado, Congreso, Argentina, Casa de Gobierno, Ministerio de Economía, AmCham, Entre Ríos, Provincias Unidas
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