19/04/2026 Página 12 - Nota - Internacionales - Pag. 10
Javier Milei hace una copia de Trump Again Raúl Kollmann Por Raúl Kollmann “Argentina, la libertad vive aquí”. El miércoles pasado, las embajadas argentinas en todo el mundo recibieron un cable secreto, el Crdipsr1003/26, instruyendo a las delegaciones diplomáticas a involucrarse en una campaña mediática-turística con el título La Grandeza de Argentina. La base de la iniciativa son videos de casi un minuto y medio que el gobierno cierra con la consigna partidaria de La Libertad Avanza (LLA): “Argentina, la libertad vive aquí”. Y no es una casualidad política: en el cable se menciona que lo que hay que transmitir en todos los idiomas es “la identidad que va más allá del turismo, destacando valores como la libertad, la autenticidad que se vive en este momento de Argentina”. La mezcla es un delirio de grandeza (La Grandeza de Argentina) que, nuevamente, es una copia del mensaje de Donald Trump, Make América Great Again. El problema es que el país está endeudado y con graves dificultades de manera que se convierte casi en una ironía. Y eso se remata con la consigna partidaria del gobierno de Javier Milei, sobre la supuesta libertad que vive el país. El canciller Pablo Quirno emitió la orden, mientras que el cable secreto con la orden de emprender la campaña fue elaborado por Candelaria Álvarez Piñero, directora de Cancillería, y Fernando Brun, secretario. En la mayoría de las embajadas produjo malestar porque, en especial para el mundo diplomático, es un mensaje de soberbia, de agrande, de desmesura. No se habla de las “maravillas que puede brindar la Argentina a los turistas”, sino de la Grandeza del país, tratando de instalar la idea de que, con Milei—así como con Trump—el país logró un descomunal cambio y se convirtió en una especie de paraíso. Todo se combina con la frase final, en castellano, en inglés y portugués, “Argentina. Freedom Lives Here”, “Argentina. La Libertad vive aquí”. O sea, se asocia la Grandeza con La Libertad Avanza. Por supuesto que es bueno que todos los gobiernos —y también éste— lancen campañas publicitarias desde el Estado—para promover la llegada de turistas y reducir el brutal déficit que hoy vive el país: en 2025 llegaron 8,7 millones de turistas y salieron de la Argentina 18,8 millones de residentes. De acuerdo a esos datos del Indec, es el peor déficit en 30 años: en moneda, 7.221 millones de dólares. La razón fundamental es que el dólar está artificialmente sostenido a valores bajos, con lo que el país es muy caro y viajar al exterior es relativamente barato. La prueba está en las malas temporadas que viven, por ejemplo, los municipios de la costa, mientras que se multiplican las vacaciones en Brasil, Uruguay y Chile. El video de la campaña es de buena calidad y contrasta con el que hizo público el secretario de Turismo, Daniel Scioli, con la burda caída de nieve de telgopor sobre el funcionario, vestido de traje, al que se lo escucha vacilante leyendo un texto. A diferencia de la campaña libertaria ordenada en el cable de la Cancillería, la de Scioli parece una (fallida) propuesta de publicidad de él mismo. Eso derivó en burlas en las redes sociales y hasta en durísimas ironías enfocadas en que el funcionario le ofrece la temporada de invierno a las familias brasileñas cuando muchos sostienen que esquiar en Bariloche o las pistas de los Andes se volvió aún más inaccesible para los argentinos. Es público y notorio que hoy en día es más caro esquiar en la Argentina que en buena parte de los centros de esquí de Estados Unidos o Europa. Trumpismo explícito En general, para los embajadores venía bien una campaña amable, de buena sintonía con los demás países, porque en los últimos dos años, la Argentina votó con Estados Unidos e Israel en Naciones Unidas en contra de todos los demás países, hasta en las cuestiones más elementales: violencia contra las mujeres, esclavitud, rechazo al bloqueo contra Cuba. La situación de las embajadas en África o en Medio Oriente ya es compleja por el rechazo a establecer la esclavitud como el mayor crimen de la humanidad y por el respaldo a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. La visita de Milei a Israel este fin de semana, en medio del conflicto, es irritante por sí misma. De manera que, desde el punto de vista de las relaciones diplomáticas, es un mensaje altivo, pedante, muy en línea con el estilo rupturista y de “raza superior” de Trump. En las instrucciones del cable secreto se menciona que “el lema de la campaña es La Grandeza de Argentina y su objetivo es transmitir una identidad que va más allá del turismo tradicional, destacando valores como la libertad, la autenticidad y la intensidad con la que se vive en la Argentina”. De hecho, la primera frase del video es “descubre la grandeza de la Argentina”. La orden es que cada embajada y cada embajador deben subir el video a sus redes en las tres versiones, castellano, inglés y portugués. Se anuncia que estará en francés en las próximas semanas. Y cada delegación diplomática tiene un largo listado de contactos a los que se debe enviar el video. Además del contenido, hay críticas —menores— a la locución, posiblemente hecha con Inteligencia Artificial y que rememora más bien a los posteos efectistas e incluso de publicidades de autoayuda de Instagram o Tik Tok. Según pudo averiguar Página/12 hay embajadas, principalmente de Europa, África y Medio Oriente, que no subieron el video a sus redes. Hay algunas cuestiones extrañas en el cable secreto. Las instrucciones incluyen una transcripción de lo que dice el locutor en el video. Sin embargo, hay cosas que se escuchan en la publicidad que no están en el cable. Por ejemplo: el locutor dice que “la Argentina es el país más seguro de América Latina. Venga tranquilo, siéntase seguro y sólo disfrute de cada momento”. Es una frase que seguramente no cae bien en el mundo diplomático porque de forma tácita se trata de inseguros a los demás países. Pero, además, es contradictorio con el discurso represivo de Patricia Bullrich y con las campañas que pretenden adjudicarles la inseguridad al progresismo o a la Provincia de Buenos Aires. En el video se hace referencia “a nuestros majestuosos, sobrecogedores, glaciares”, justito en el momento en que el gobierno de Milei hace votar en el Congreso una ley contraria a la preservación de los glaciares. El locutor también hace referencia a “nuestros maravillosos parques nacionales”, que en la realidad sufren el abandono del gobierno. Hay una fuerte hipocresía en esas frases y en casi todas las demás. “La grandeza no tiene que ver con la naturaleza ni con el tamaño. Es mostrarle al mundo el verdadero valor de lo que uno es”. Aun siendo una campaña de turismo, se trata de mensajes contradictorios de un país endeudado, con altos niveles de pobreza y con un gobierno que debió ser rescatado por Donald Trump y Scott Bessent en octubre pasado. Se puede perfectamente convocar a visitar los fabulosos lugares que tiene el país sin hacer una falsa ostentación que quieren asociar a la gestión libertaria. Más allá de la campaña publicitaria, el cable secreto y su contenido exhiben el estilo de la Cancillería de Quirno y Milei. Lo que opinen los otros países, sus diplomáticos y gobiernos, no interesa. El centro es replicar el estilo, buena parte del discurso despectivo y el alineamiento con Trump. El resultado es un descrédito estrepitioso de lo que era un prestigio importante de la Argentina en las relaciones exteriores. En cierto sentido, el país se convirtió en una especie de meme, de caricatura, de la Casa Blanca. Con una industria turística —como casi todas— en grave crisis por la política económica. Menciones: Cancillería, Estados Unidos, Javier Milei, Donald Trump, La Libertad Avanza, Pablo Quirno, Candelaria Álvarez Piñero, Fernando Brun, Daniel Scioli, Patricia Bullrich, Scott Bessent, Indec, Naciones Unidas, Cuba, Irán, Brasil, Uruguay, Chile, Europa, África, Medio Oriente, América Latina, Página/12
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