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21/11/2025 iProfesional.com - Nota
Bajan tasas de interés pero no crece el crédito: Caputo se prepara para acaparar liquidez de pesos El gobierno está enviando señales en el sentido de que quiere cumplir el reclamo del mercado por una baja en las tasas de interés . Como si, pasadas las elecciones, se quisiera reflotar el viejo mantra de "que los bancos vuelvan a trabajar de bancos" . Sin embargo, hay muchos analistas del mercado que sospechan que todavía falta para que el crédito privado cobre impulso y que, por el contrario, Toto Caputo aprovechará para acaparar liquidez . Este jueves el Banco Central hizo otro recorte en las llamadas "tasas simultáneas" -el interés que le paga a los bancos por la liquidez sobrante-, y de esa forma generó un efecto contagio que llevó a una caída en la "caución" -la que se usa para obtener liquidez de cortísimo plazo-. Esa tasa, que ahora está en 18%, había alcanzado el insólito nivel de 190% en la previa a la elección legislativa. También se está viendo una caída en el costo de las coberturas para empresas por adelantos en cuenta corriente, ya en torno de 30% -hace dos meses había superado el 100%. De esta manera, el BCRA está enviando mensajes al mercado. El primero es que quiere incentivar que el dinero vaya al crédito , dado que será menos redituable dejarlo colocado en el sector público. El segundo es que no teme a que una mayor liquidez pueda correrse hacia el dólar . En otras palabras, que la baja de tasas corresponde a un aumento genuino en la demanda de pesos por parte del público. Y, además, hubo un sorpresivo comunicado en el que dio marcha atrás con una medida que causaba irritación en los bancos: el incremento de los encajes mínimos , con la obligación de que el conteo se realizara a diario y no como promedio mensual. Ahora, se flexibilizó esa normativa , lo cual libera 3,5 puntos de liquidez, y además sólo exige un 75% de los encajes en forma diaria . El resultado de todo esto es un mayor margen de maniobra para que los bancos pueda usar su liquidez, lo cual, en principio, podría favorecer la expansión del crédito. Es una medida lógica si se considera que los préstamos del sistema bancario en pesos vienen en una marcada desaceleración desde mediados de año, y la situación no cambió tras las elecciones. Las últimas mediciones indican una baja real de 1,2% respecto del mes anterior. Con esos datos sobre la mesa, hubo quienes se entusiasmaron respecto de que se inicie una fase de expansión monetaria en la que los pesos lubriquen el crédito, tanto para el consumo como para el sector productivo. Sin embargo, los analistas advierten que no hay que adelantarse. Ocurre que la semana próxima hay un vencimiento de deuda del Tesoro, por unos $14 billones -parte de ello, unos $4billones, corresponden a una letra que el BCRA había obligado a los bancos a integrar a los encajes en agosto pasado, luego de que en un "acto de rebeldía" dejaron un 40% del vencimiento sin "rollear"- . Y hay quienes aseguran que, aun cuando el escenario político haya cambiado tras la elección legislativa -con un riesgo país en torno de 600 puntos y con una ola de emisión de deuda privada que ya supera los u$s3.000 millones-, Toto Caputo todavía no está convencido de que sea momento de dejar muchos pesos sueltos en el mercado. Es por eso que la expectativa está puesta en si el próximo miércoles canjeará el total del vencimiento, si dejará algo de liquidez circulante o si, por el contrario, absorberá más pesos de los que vencen. El antecedente más cercano, la licitación de fines de octubre, marcó una expansión de la liquidez en $4,5 billones . En esa ocasión, Caputo prefirió bajar la tasa de interés y estirar los plazos de vencimiento, en una especie de mensaje de "normalización" del mercado post elecciones. Y la otra buena noticia fue que la licitación de bonos "dólar linked" -que eran los que los inversores preferían en los momentos de mayor incertidumbre- quedó desierta. Es cierto que los inversores tampoco le dejaron mucha opción, porque el total de títulos que aceptaron comprarle apenas alcanzaba para que la renovación de deuda llegara a un 70%. En otras palabras, había un "operativo clamor" en el sistema bancario por aliviar la situación de aguda iliquidez que en los últimos días mantuvo las tasas en niveles insosteniblemente altos. ¿Qué pasará ahora? Los expertos creen que Caputo buscará un nivel de rollover alto, de no menos del 90% . Es un objetivo que luce cumplible, dado que tras la baja de las tasas de interés y la flexibilización de los encajes, los bancos tendrán más liquidez disponible y menos opciones rentables para posicionarse. El "menú" disponible incluye varias opciones: renta fija con vencimientos relativamente largos -desde febrero hasta octubre-, bonos ajustables por CER, un nuevo bono vinculado al promedio de tasas TAMAR y un bono corto ajustable por dólar. A primera vista puede parecer contradictorio el hecho de que Caputo argumente que está subiendo la demanda de pesos por parte del público, y que además ya pasó el "riesgo kuka" y que, aun así, siga con vocación de absorber pesos, compitiendo así contra el crédito al sector privado. Pero lo que los economistas observan es que en la cuenta que el Tesoro tiene en el BCRA quedan depositados apenas $4,4 billones , cuando hace tres meses contaba con el triple de esa cifra . Esto contrasta con su calendario de obligaciones, que implican vencimientos por $100 billones en los próximos meses. Y, además, necesita seguir comprando dólares para saldar los vencimientos externos. De hecho, esta semana se adquirió u$s200 millones para pagarles a organismos multilaterales de crédito. Y en diciembre necesitará otros u$s250 millones. Caputo tiene otras opciones si quisiera dejar más liquidez liberada al mercado, porque en el sistema financiero -más específicamente, en la banca pública , hay unos $14 billones producto del superávit fiscal-. En caso de necesidad, podría echar mano a esos recursos para comprar divisas. Sin embargo, los analistas creen que no sería la solución óptima, porque limitaría el margen de acción de la banca pública, que quiere estimular la actividad en el rubro hipotecario. La expectativa del mercado es que Caputo logre un alto porcentaje de rollover sin necesidad de pagar una tasa más alta que en la licitación anterior, dadas las medidas de mayor liquidez tomadas en las últimas horas. El riesgo del que se empieza a hablar es el del "síndrome de la frazada corta", si el gobierno continúa en una política monetaria que cada 15 días lo obligue a elegir si priorizar la caja del Tesoro o el crédito bancario. Sobre todo, porque en el propio análisis de Caputo hay una expectativa de una suba en la demanda de pesos. Y, de hecho, es esa la vía por la cual se espera aumentar las reservas -compras de dólares del BCRA que no impacten en la inflación, dado que la expansión de dinero será absorbida por una economía más monetizada-. ¿Qué tan lejos está la economía argentina de llegar a ese punto? No mucho, según las cifras que Federico Furiase mostró en eventos con empresarios del sistema financiero. La base monetaria representa hoy un 4,6% del PBI, muy lejos del 7,4% promedio de los últimos 15 años. Esto implicaría que hay un potencial de suba del 60% en la demanda de pesos, ya que según el gobierno este mínimo histórico obedece, sobre todo, a los temores políticos que quedaron disipados luego de las elecciones. En todo caso, aún no queda en claro cuál será la nueva política monetaria . Por ahora, Caputo no se animó a comprar dólares directamente en el mercado sino que se los pidió al BCRA. Imagen: iprofesional.com
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