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21/11/2025 iProfesional.com - Nota
El mensaje del Gobierno para celebrar un "feriado K" que abrió una grieta entre los libertarios Para un político, no debe haber medida más impopular -salvando la suba de impuestos- que eliminar un feriado. Y es por eso que Javier Milei se encuentra en una situación incómoda , al tratar de justificar la celebración del 20 de noviembre como "Día de la Soberanía Nacional" , cuando sus seguidores abominan de esa fecha, a la que ven como contraria a todos los valores liberales. El feriado fue instaurado por Cristina Kirchner en 2010 . La expresidenta mostraba una marcada preferencia por el revisionismo histórico, así como por los paralelismos entre la actualidad política y los conflictos del pasado. "Esos cañonazos de la Vuelta de Obligado se vienen sucediendo a lo largo de la historia. En esta división de los que amamos a nuestro país y los que muchas veces sin darse cuenta o dándose cuenta se convierten en serviles y funcionales a intereses foráneos" , decía entonces la líder kirchnerista. Ya en aquel momento, historiadores, intelectuales y políticos de tendencia liberal cuestionaban la actitud de Cristina, que con dineros públicos, fundó el Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego. A partir de allí, tomó decisiones de contenido revisionista, como reemplazar una estatua de Cristóbal Colón , en una plaza detrás de la Casa Rosada, por la de Juana Azurduy, la heroína que luchó por la independencia del Alto Perú. De la misma manera, sustituyó en los billetes de $100 -los de mayor denominación en aquella época- la efigie del presidente Julio Argentino Roca por la de Eva Perón . Roca suele ser acusado por los crímenes de la Campaña del Desierto en la que se combatió a los malones indígenas, a fines del siglo 19. Pero su acto más polémico fue el haber declarado como día de la soberanía a la batalla de Vuelta de Obligado , que el 20 de noviembre de 1845 enfrentó a las fuerzas de Juan Manuel de Rosas con un convoy de barcos mercantiles escoltados por barcos de Gran Bretaña y Francia. Los críticos de Cristina afirmaban que la expresidenta estaba reescribiendo la historia con una motivación política. Por ejemplo, el investigador Luis Alberto Romero la acusaba de "reemplazar la ciencia histórica por la epopeya y el mito". Y que lejos de ser un acto de soberanía nacional, ese episodio fue parte del conflicto interno, por el cual Rosas quería que todas las provincias dependieran del permiso de Buenos Aires para poder comerciar con el mundo, y que los recursos de la Aduana quedaran bajo la órbita del gobierno porteño. En un país que, 180 años después de aquella batalla, sigue discutiendo intensamente por el reparto de los impuestos entre el gobierno central y las provincias , y en el que está negociando un nuevo sistema tributario federal, el debate sobre la batalla de Vuelta de Obligado excede el ámbito académico y pasa a ser un tema de actualidad candente . Así, en un fenómeno de recurrencias cíclicas, los gobernadores se "rebelaron" ante Milei por el manejo discrecional del fondo de Adelantos del Tesoro Nacional , que el ministro Toto Caputo sub ejecutó como parte de su programa de austeridad fiscal. Pero lo más polémico de esta fecha fue el video oficial difundido por la oficina de prensa de la Casa Rosada , en el que queda en evidencia la dificultad retórica para elogiar simultáneamente a las fuerzas de Rosas en Vuelta de Obligado y, además, afirmar que ese episodio histórico fue la base sobre la cual ahora Argentina se desarrollará sobre la base de la apertura comercial. El texto ni siquiera menciona a Rosas y plantea que aquella gesta marcó para siempre "la defensa sin excusas del territorio, de la independencia y de la libertad". Y, acto seguido, enumera los recursos naturales -litio, pesca, petróleo, agro- que "nos permiten avanzar hacia la Argentina potencia que tanto soñamos". El video tuvo el efecto de enfurecer a los liberales , así como de darle argumentos a los opositores para criticar la política exterior de Milei, sobre todo el alineamiento estratégico con el gobierno de Donald Trump. Por caso, el gobernador Axel Kicillof argumentó que la batalla de Vuelta de Obligado "trae muchas enseñanzas para comprender este presente". "No importa qué líder o país te cae mejor, lo único que hay que hacer es defender el trabajo, la producción y el interés nacional. La soberanía no solo se pone en riesgo ante cañones y ejércitos, sino también como consecuencia de relaciones económicas que surgen de sumisión política", sostuvo el mandatario bonaerense. Las críticas al tratado de libre comercio que se negocia con Estados Unidos cobraron nuevo impulso, precisamente, por la polémica fecha patria. Y están teñidas por la situación de crisis que atraviesan las industrias más afectadas por la apertura comercial. En la última conferencia anual de la Unión Industrial Argentina, el CEO de Techint, Paolo Rocca, protestó por el ingreso masivo de electrodomésticos chinos ya terminados, y dijo que el gobierno de Milei no entiende el nuevo juego geopolítico. "Hace unos años la política industrial era sólo reforma laboral y tributaria. Hoy el mundo la discute seriamente, desde Estados Unidos hasta la Unión Europea" , planteó el dirigente industrial, quien criticó a Milei por el hecho de que, mientras los demás países plantean defensas de sectores estratégicos, "Argentina sigue con un discurso de neutralidad total". La usina de comunicación oficial está celebrando el alto nivel de ocupación hotelera en los centros turísticos por el fin de semana largo vinculado al Día de la Soberanía. Pero no contestó las expresiones de preocupación por el retroceso industrial - el relevamiento de la fundación FIEL registró la cuarta caída consecutiva, con una baja interanual de 5,3% en octubre-. Las importaciones se están consolidando encima de u$s7.000 millones mensuales , mientras que se agrava el déficit de la cuenta corriente. Y, lo que más preocupa a los empresarios, el rubro que lidera la importación ya no es el de bienes de capital para la industria, sino los automóviles y bienes de consumo final, que representan el 24% del total y vienen creciendo a un ritmo de 49% interanual. Estas expresiones de alarma por la apertura comercial, así como los reclamos por un intervencionismo estatal que no sea tímido a la hora de imponer medidas proteccionistas como cupos, licencias o aranceles, van en sentido absolutamente contrario a la filosofía libertaria. Y lo paradójico de este feriado es que los liberales consideran que quien tuvo razón el 20 de noviembre de 1845 fue la provincia de Corrientes, que estaba en guerra con Rosas por su negativa a la libre navegación del río Paraná. De hecho, en las redes sociales hubo aportes de historiadores que plantearon la eliminación del feriado y que consideran que la gesta de la Vuelta de Obligado fue algo así como "un piquete en el río". Así, recordaron que aquel día había 100 barcos mercantes que intentaban navegar aguas arriba, incluyendo 42 embarcaciones argentinas, 40 uruguayas, ocho estadounidenses, una paraguaya, cinco franceses, dos ingleses, una danesa y una de Hamburgo. Los liberales que criticaron el mensaje de la Casa Rosada acusan al gobierno de hacer un aporte a la confusión histórica. Argumentan que quienes realmente defendían la soberanía eran quienes navegaban esos barcos con la intención de comerciar, y no los cañones y las cadenas de Rosas, que quería mantener el control de la "caja" que le brindaba el manejo discrecional de la Aduana. Un artículo del medio entrerriano La Calle cita al historiador Gustavo Gabriel Levene , quien interpreta como centralista la política aduanera de Rosas: "El proteccionismo dispensado a las industrias del país no tuvo consecuencias progresistas. Reforzó un sistema de producción que se encontraba más cerca de la economía medieval que de la capitalista . La economía nacional y la iniciativa privada debían ajustarse, prácticamente, a los dictados de Buenos Aires". Y a todo esto, ¿qué dijo Milei sobre la polémica histórica y la pertinencia de mantener el feriado? Nada . Ni siquiera retuiteó el video de la Casa Rosada, y no es porque haya estado inactivo en las redes. Más bien al contrario, celebró la realización de la Argentina Week en Nueva York , festejó que el Papa León XIV haya anunciado su visita al país el año próximo , opinó sobre política española, subió imágenes de su visita a Tucumán, publicó encuestas y retuiteó varios mensajes en los que se elogiaba su programa de gobierno. Pero prefirió no entrar en terrenos incómodos: los argentinos estaban demasiado contentos con su fin de semana extralargo como para para ponerse a la opinión pública en contra al cuestionar el feriado kirchnerista por excelencia. Imagen: iprofesional.com
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