09/10/2019 Clarin.com - Nota

Incertidumbre en Gran Bretaña
Boris Johnson lanza sus últimas cartas para lograr un acuerdo por el Brexit
María Laura Avignolo
El primer ministro viaja este jueves a Irlanda para convencer al jefe de gobierno local sobre su plan. El Parlamento británico sesionará el sábado 19, en una medida inédita.

09/10/2019 El primer ministro británico, Boris Johnson, suavizó su discurso y dice ahora que no es partidario de irse de la Unión Europea sin acuerdo. /DPA COMENTARIOS El caos, la imprevisibilidad y la mala fe reinan en las negociaciones por el Brexit . Con el Parlamento británico suspendido hasta el 14 de octubre desde la noche del martes, el primer ministro Boris Johnson no consigue imponer su propuesta de Brexit ni a Europa ni a Irlanda. El negociador europeo Michel Barnier aseguró a la prensa británica que el acuerdo puede ser “muy difícil pero posible”. Emmanuel Macron y la canciller alemana Angela Merkel se reunirán el domingo en París para discutir la negociación, luego que el presidente francés le prometiera a Boris una respuesta para el final de la semana. Pero le advirtiera que su interlocutor debe ser Barnier y no los gobiernos europeos. Recibir newsletter Alemania rechazó la versión británica de la conversación telefónica entre Merkel y Boris Johnson, que su jefe de estrategia Dominic Cummings relató a la prensa el martes. Insistió que Alemania está a favor de un acuerdo. En su última oportunidad para mantener su acuerdo del Brexit en un pulmotor, Boris Johnson viajará a Irlanda -después de su explosiva conversación telefónica con Merkel- para encontrarse con el primer ministro Leo Varadkar este jueves. Lo tratará de convencer -cara a cara- de comprometerse con su plan, luego que discutieran su propuesta por teléfono por 40 minutos. Fuentes de Downing St acusaron a Varadkar de haberse retractado de un acuerdo secreto que ambos habían realizado durante su encuentro en Dublín, apoyando la unión aduanera y luego desmintiéndolo. Así tratará de poner fin a 48 horas de caos y recriminaciones en Downing St, cuando -según ellos- Merkel les informó que era “esencialmente imposible” un acuerdo con Irlanda del Norte permaneciendo en la unión aduanera europea. Según Downing St, Boris le habría pedido “sacar el barco de las rocas” pero ella rechazó hacerlo. El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y Michel Barnier, negociador europeo para el Brexit, llegan este miércoles al Parlamento Europeo, para discutir los términos del divorcio británico. /BLOOMBERG El primer ministro británico debió afirmar a sus diputados conservadores que todo este caos “no tiene como objetivo prepararse para asegurarse un mandato en una elección anticipada a partir de un no acuerdo”. Les dijo a cuatro diputados torys que no va a apoyar inmediatamente un No Acuerdo en el manifesto electoral de las próximas elecciones, que podrían realizarse antes de la próxima Navidad. Debió desmentir lo que dijo Dominic Cumming, su estratega, a algunos periodistas: que los Tories harían campaña para irse de Europa “inmediatamente” sin acuerdo si las conversaciones se caían. En varias capitales de Europa consideran que ese es el juego que está haciendo Boris: hacerlos responsables de la ruptura de las negociaciones para justificar una llamada a elecciones anticipadas y ganar como candidato del Brexit. Pero el gabinete de Boris está fraccionado frente a esta estrategia . El secretario de Irlanda del Norte, Julian Smith, dijo que “un No Acuerdo sería desastroso para la Unión”. También rechazó las amenazas de Cummings de que había que retirar la cooperación de seguridad con los países que apoyan un retraso del Brexit. Frente a las trampas de Downing St, es ahora el Speaker (presidente) de la Cámara de los Comunes, John Bercow, otro de los interlocutores de los parlamentarios europeos, que deben aprobar o rechazar el acuerdo. David Sassoli, presidente del Parlamento europeo, reveló que tuvo “una fructífera discusión con Bercow“, cuando estaba el martesen Londres para encontrarse con Boris Johnson. Informó al Parlamento Europeo que, en esas conversaciones secretas, “Bercow se había comprometido a evitaruna ruptura por el Brexit”. “Yo expliqué mi visión de que cualquier pedido de una extensión debería permitir a la poblaciónbritánica dar su opinión en un referéndum o una elección“, dijo Sassoli. Bercow presentará su renuncia a su cargo el próximo 31 de octubre, cuando se vence el plazo para el Brexit. Los europeos estarían por dar una sorpresa a Boris . Le otorgarían la concesión a la Asamblea de Irlanda del Norte (que no ha sido formada aún) de abandonar las salvaguardas o “backstops” después de unos años, si ambas comunidades católicas y protestantes están de acuerdo, según fuentes diplomáticas irlandeses informaron a Clarín. Le darían un rol jerárquíco a la institución legislativa de Irlanda del Norte . Puede ser el primer paso para una Irlanda Unida, como soñaban los católicos Republicanos, pero ahora es una idea aceptada por Irlanda del Norte, con la excepción de los protestantes unionistas del DUP. Salvo ellos, todos votaron para ser parte de Europa en el referéndum. La reina Isabel llegará al Parlamento el 14, si los manifestantes ecologistas liberan el Mall hoy ocupado, en su carroza dorada para leer el plan del gobierno en la Cámara de los Lores. Pero será la primera vez desde 1924 que su discurso con las políticas de gobierno puede ser enmendado o rechazado por el Parlamento. Un rechazo generaría un voto de confianza sobre Boris, que perdería porque carece de mayoría. Días inéditos en Gran Bretaña. El Parlamento británico se prepara para sesionar el fin de semana como nunca lo hizo , salvo en la guerra de las Malvinas, para discutir el Brexit. Será el 19 de octubre, un día después de la cumbre europea, que decidirá si hay o no extensión. Habrá ese día masivas manifestaciones en Londres exigiendo un segundo referéndum. Boris deberá admitir al Parlamento si va a aprobar o no la ley y pedir una extensión, como se lo exige la ley Benn. Si pierde el voto de confianza, el líder laborista Jeremy Corbyn considerará que el será el próximo primer ministro británico. “Un gobierno provisorio va a ser convocado sobre la base de que el gobierno ha colapsado y el líder de la oposición es invitado a formar parte de la administración. Cuando el gobierno colapse, yo aceptaré la invitación y formaré una administración con el solo propósito de prevenir un choque”, dijo Jeremy Corbyn este miércoles desde Southampton. En un último acto dramático, Boris estudia boicotear la cumbre europea y no ir si es necesario , si no hay un acuerdo en la mesa de negociaciones. Al menos 5 ministros de su gabinete están dispuestos a renunciar si él se inclina por un No Acuerdo. Francia, y cuatro países europeos (Bélgica, España, Austria y Holanda) creen que la extensión debe ser ofrecida por Europa y no firmada por Boris. Debe ser corta para no darle la oportunidad de convocar a elecciones, que puede ganar con el Brexit como campaña. Las opiniones públicas europeas están en contra de una extensión más allá del 31 de octubre. En Francia, el 57 por ciento de la gente la rechaza y en Alemaniaese rechazo llega al 66 por ciento, según un sondeo de Kantar. Boris Johnson es el menos creíble político europeo. Sólo el 6,3 por ciento tiene confianza en él para encontrar una solución para el divorcio europeo antes del 31 de octubre. París, corresponsal

#89651649   Modificada: 09/10/2019 14:32



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